perdoname
Perdóname
por todos mis errores
por mis mil contradicciones
por las puertas que crucé
disculpame
por quererte igual que antes
por no poder callarme
ni siquiera hoy lo haré
Hay demasiados
corazones sin consuelo
es demasiado frío este momento
cuando siento que te pierdo
Entiéndeme
por todas mis locuras
fueron la mitad mas una
de las que te he visto hacer
discúlpame
si te duele lo que veo
demasiados buitres negros
tu eres demasiado bueno para ellos
tu eres demasiado bueno para ellos
Hay demasiados
corazones sin consuelo
es demasiado frío este momento
cuando siento que te pierdo
hay demasiados
corazones sin consuelo
es demasiado frío este momento
hay demasiados
corazones sin consuelo
es demasiado frío este momento
cuando siento que te pierdo
amaral.
égloga para un retrato
Aunque te cubre la penumbra
y demuestras inmóvil la tersura
que tu divina soledad revela
ni mueve, ni acostumbra
a moverse de ti la sombra oscura
del paso que tu pie desvela.
Un cielo prometido anhela
al astro que en su orto
despeje con su luz copiosa
la imagen nebulosa
que yo contemplo absorto
como se ve una diosa.
Imagen viva y fabulosa.
Como una diosa esquiva
afirmas y niegas con la calma
que desde ti y tu gesto se levanta
que pareciendo altiva
se esconde cuerpo y alma
trás esa mirada posesiva
Un alma adolescente y fugitiva
recubierta y vestida de negrura
dotada para amores y desvelos
Negando carnes, prometiendo cielos
entra serenamente tu hermosura.
Que pátina de gloria te reviste¡
Estas alegre, pareciendo triste.
Mi deseo furtivo se atrinchera
a la espera patética de un gesto
mendigando una mano y una risa
tras el cristal vendrá la primavera
y despues, el invierno funesto
se marchará de mi deprisa
Acaso en un vaiven se moverá la brisa,
se meza lentamente en tu tibieza
y abandone su frio entre tus pechos
Morirán las alcobas, fenecerán los lechos
triunfante plenamente tu belleza.
Morir quemado a fuego lento
podrias ser mi gloria y mi tormento.
y demuestras inmóvil la tersura
que tu divina soledad revela
ni mueve, ni acostumbra
a moverse de ti la sombra oscura
del paso que tu pie desvela.
Un cielo prometido anhela
al astro que en su orto
despeje con su luz copiosa
la imagen nebulosa
que yo contemplo absorto
como se ve una diosa.
Imagen viva y fabulosa.
Como una diosa esquiva
afirmas y niegas con la calma
que desde ti y tu gesto se levanta
que pareciendo altiva
se esconde cuerpo y alma
trás esa mirada posesiva
Un alma adolescente y fugitiva
recubierta y vestida de negrura
dotada para amores y desvelos
Negando carnes, prometiendo cielos
entra serenamente tu hermosura.
Que pátina de gloria te reviste¡
Estas alegre, pareciendo triste.
Mi deseo furtivo se atrinchera
a la espera patética de un gesto
mendigando una mano y una risa
tras el cristal vendrá la primavera
y despues, el invierno funesto
se marchará de mi deprisa
Acaso en un vaiven se moverá la brisa,
se meza lentamente en tu tibieza
y abandone su frio entre tus pechos
Morirán las alcobas, fenecerán los lechos
triunfante plenamente tu belleza.
Morir quemado a fuego lento
podrias ser mi gloria y mi tormento.
oda de desamor
Se queda flotando, desairado
tras la vidriosa espera, tras el ansia
y mansamente sientes que fallece
los lirios de los ojos abrasados
los dedos impregnados de fragancia
de un velo de cristal que se estremece
Erizado trastorno que enloquece
mientras pasa la nube
se te derrama, sube
aumentando la certeza del abrazo
más queda roto el lazo
defraudada la luz, roto el hechizo
cerrando la esperanza de un portazo
transformando los rojos en plomizos
Hacia que purgatório me conduces
en que estatua de sal me has trasformado
desnortado, confuso, y aterído
en que macabras horas me seduces
y te alejas de mi, fuego apagado
me dejas cabizbajo y ofrecido
Abandonas el nido
con un gesto fugaz, liviana
mordida la manzana
volátil, casi fría, vaporosa
Como muere una rosa
en la mañana gelida de invierno
mi pasión languidece, se reposa
condenada a los fuegos de tu infierno
Que ceguera demente me conmueve
que promesa de acibar de locura
que deja boquiabierto mi sentido
La planta de tu huella pasa leve
el roce de tu pelo me tortura
dejando atrás el beso prometido
Trastornado y herido
abandonado, inerme, insatisfecho
despojado de todo mi derecho
doliente, suplicante, frio
me asomo al desvarío
que tu desdén en mi provoca
el rojo de tus labios es el rio
que se niega a inundarme la boca
tras la vidriosa espera, tras el ansia
y mansamente sientes que fallece
los lirios de los ojos abrasados
los dedos impregnados de fragancia
de un velo de cristal que se estremece
Erizado trastorno que enloquece
mientras pasa la nube
se te derrama, sube
aumentando la certeza del abrazo
más queda roto el lazo
defraudada la luz, roto el hechizo
cerrando la esperanza de un portazo
transformando los rojos en plomizos
Hacia que purgatório me conduces
en que estatua de sal me has trasformado
desnortado, confuso, y aterído
en que macabras horas me seduces
y te alejas de mi, fuego apagado
me dejas cabizbajo y ofrecido
Abandonas el nido
con un gesto fugaz, liviana
mordida la manzana
volátil, casi fría, vaporosa
Como muere una rosa
en la mañana gelida de invierno
mi pasión languidece, se reposa
condenada a los fuegos de tu infierno
Que ceguera demente me conmueve
que promesa de acibar de locura
que deja boquiabierto mi sentido
La planta de tu huella pasa leve
el roce de tu pelo me tortura
dejando atrás el beso prometido
Trastornado y herido
abandonado, inerme, insatisfecho
despojado de todo mi derecho
doliente, suplicante, frio
me asomo al desvarío
que tu desdén en mi provoca
el rojo de tus labios es el rio
que se niega a inundarme la boca
sed
Sed de buscar y buscar
y sed de morirme pronto
Sediento de imaginar
lo que contemplan los otros
Tengo la boca agrietada
y tengo reseco el fondo
Tengo la miel en los labios
sin unos labios jugosos
Sed de querer, sed de dudas
Sed de bebermelo todo
Absorbiendo con la boca
con las manos y los ojos
Erial de melancolia
Desierto y jardin añoso
Nunca llovió a mi cosecha
Nunca se vino el otoño
Empapame de tibieza
Calame de lo que añoro
Tengo la sed por amiga
la piel tengo como el lodo
Ansioso del agua limpia
Sed de luna, sed de agosto
Sediento de media vida
Media vida sin un pozo
Soy una esponja sedienta
Mojamé siempre a tu antojo
Tengo el corazón reseco
y tengo reseco el rostro
y sed de morirme pronto
Sediento de imaginar
lo que contemplan los otros
Tengo la boca agrietada
y tengo reseco el fondo
Tengo la miel en los labios
sin unos labios jugosos
Sed de querer, sed de dudas
Sed de bebermelo todo
Absorbiendo con la boca
con las manos y los ojos
Erial de melancolia
Desierto y jardin añoso
Nunca llovió a mi cosecha
Nunca se vino el otoño
Empapame de tibieza
Calame de lo que añoro
Tengo la sed por amiga
la piel tengo como el lodo
Ansioso del agua limpia
Sed de luna, sed de agosto
Sediento de media vida
Media vida sin un pozo
Soy una esponja sedienta
Mojamé siempre a tu antojo
Tengo el corazón reseco
y tengo reseco el rostro
triunfo de la luz

Huye la noche, señora
y pasa a la dulce salva
…. El alba
que ilumina más no dora
después el alba. La aurora
de rayos y luz escasa
dora, más no abrasa
…..pasa
la aurora y tras su arrebol
pasa el sol. Y solo el sol
dora, ilumina y abrasa
CALDERON