solo quiero decirte

Solo quiero decirte que alguien a quien aceptas jamás es un intruso, que las manos tendidas son las que mas se aprecian, que quien abre ventanas no teme que lo miren.
Solo quiero decirte que aquel que se reconoce a si mismo tiene mucho ganado y poco que perder, que los detergentes nuevos lavan muy mal las culpas asumidas, los fracasos con café con leche y las manchas del alma.
Que como tu bien sabes hay heridas que curan mejor si se destapan, que de la vida brotan ramas que sujetan los árboles, y que cuatro ojos siempre ven mejor que dos, sobre todo si miran desde el cariño
Solo te diré que gracias por estar, por la ayuda que presiento y por que con cuatro letras haces muchas noches mas fácil esta cuesta infinita que vamos subiendo ella y yo.
tiendo la mano

Tiendo mi mano
A quien quiero y me quiere
Por lo que vino y se fue, lo que es y lo que será, lo ocurrido y supuesto,
Todo lo fácil y lo sumamente difícil.
Tiendo mi mano por las cosas sencillas, por las risas necesitadas y jamás conseguidas, por los afectos solidarios que se quedaron esperando.
Suspendida queda, con los dedos abiertos, sedientos de contactos.
Aquí esta mi mano, y tras ella estoy yo.
Después de abrir la puerta del pasado y que hayan entrado de golpe varios centenares de recuerdos.
Antes de retirarme definitivamente a ese lugar donde habita el olvido.
Justo en el momento en que hago frente al futuro.
Tiendo mi mano. No me defraudéis. Agarradla
desamor

------“Tu corazón, una naranja helada,
con un dentro sin luz de dulce miera
y una porosa vista de oro; un fuera
venturas prometiendo a la mirada
Mi corazón, amor, una granada
de pechiabierto carmesí de cera
que su sangre preciosa te ofreciera
con una obstinación enamorada
¡ Oh, que acontecimiento de quebranto
ir a tu corazón y hallar un hielo
intratable, una oscura y viva nieve!
por los alrededores de mi llanto,
un pañuelo sediento va de vuelo
con la esperanza de que en el lo abreve”------
Al final de la profunda herida
mueren las caricias que nacen de mis dedos
nacen muertas sin rozar apenas la nieve de tus manos.
Se ciega la luz que mis pupilas llena,
en un mar de oscuras sombras, oscuras y vacías.
Los sonidos fallecen sin traspasar siquiera
el túnel de tu oreja, cerrada y aterida.
Acíbar en los labios, espesura de sangre llena mi boca y viste
mi saliva de luto con sabores amargos, inacabados, turbios.
Toda la tierra huele a soledad completa, fragante abatimiento
sin ti, humedad relativa esclaviza mis aires.
Cae sal de mis ojos, es mi lucha perdida, confrontación total de mi contra mi sino
maría

Tenia los ojos negros, profundos, brillantes. Era lo único que se mantenía en pie del edificio en ruinas en que se había convertido y los recuerdo fijos en mi, en una súplica muda y desesperada.
Apenas había luz en la calleja del Cabañal donde la encontramos acurrucada en un rincón, sobre un banco desvencijado, sucio como ella, con el pelo rubio ajado y alborotado, que le daba un aspecto de fiereza mas bien cómica.
“ tío, no me jodas, déjame y te piras o llamo al Chuchi”. Nos miramos, sonriendo y comentamos que era una de las habituales en el patio de Sanidad Exterior, por las mañanas, tanto si llueve como si hace un sol de justicia allí están a recoger la dosis de metadona o cualquier cosa que les den.
En un esfuerzo casi supremo se incorporó y tuvo el desparpajo osado de ofrecérseme con un mohín coqueto y jovial”: Oye, pavo, solo te cobro diez euros, mira, esto es calidad” mostrándose desnuda de cintura para arriba, y enseñando un cuerpo lleno de cicatrices y venas extrañamente azules. Mientras la vestía mire sus brazos flacos y comprobé con dolor las marcas de la chutona y la palidez de su piel alrededor de los pinchazos.
Cómo te llamas? Le dije lo mas suavemente que pude, al punto que reaccionó a mis atenciones con agradecimiento y menos temor del que hubiera supuesto.-¡ maría! dijo.
Oye, maría, que haces aquí, va, te acompañamos a casa que la noche es fría y no debes estar sola.¡ ¿ que pasa tron? Eres mi viejo! silbó desafiante como una leona herida.
Quién es el chuchi?, Dónde está? Lo llamo y que te lleve él.
Entonces volvió a ser una chiquilla indefensa de apenas diecisiete años, temerosa y a punto de llorar, pugnando en su interior por asirse de mi brazo como si fuera el único apoyo que quedase en su vida, y puede que así fuera.
Oye, madero, yo no soy una chivata, sabes? Y además el solo es mi chulo, no me pasa, no, te lo juro, y leí el temor mas absoluto en esos ojos grandes, negros, que aún recuerdo como brasas en la oscuridad. Maria, te pega ese cabrón?, no solo si no me hago dos o tres por noche. Tenemos que comer, sabes?, y pillar pa la vena, nano, esto es mu malo, pero lo voy a dejar, oye, de verdad que lo dejo, te lo juro, anda, dame diez euros, y no me jodas mas quel chuchi es mu bueno conmigo.
A partir de ahí todo es bruma, callejear hasta el piso viejo y destartalado por el Marítimo donde la dejamos, segura y agradecida por las pelas que le dejamos y el humo del café en la Avenida del Puerto donde recordamos sus gracias y desplantes con un poso de cinismo y melancolía.
Pero hay noches que cuando me acuesto la veo galopando su caballo de muerte, pequeña, frágil, desamparada y una lágrima amenaza mi orgullo de hombre duro y de la calle.
quien puede dormir

Miras al fondo, hacia la nada oscura y obsesiva de ti mismo.
Sin ver, de repente lo ves todo, lo que ocurrió, lo que pudo ocurrir y lo que tu hubieras deseado. La inmensidad de la habitación te sumerge en un mar de ruidos que gravitan sobre ese silencio que te oprime, solo roto por una respiración acompasada a tu lado, tan próxima que duele, tan lejana que alivia.
Donde nos perdimos?, donde nos quedamos un día para llegar hasta aquí?.
La nada oscura, la pared del fondo, y el grito insonoro que nace de tu garganta. Dime, y tu que sientes?.
Poco que añadir

Forma
La tierra es mi semilla. Canto
mi origen y la sangre
vuelve hacia mí su acústica.
La tierra es mi silencio,
mi forma más perfecta,
¡paletada de tiempo
que la vida nivela!
Me siento adentro, vivo
agujero de tierra.
Salgo a la luz y voy
con la carne por fuera,
¡semilla subterránea
que horada mi presencia!
A oscuras, mano
de cavidad minera,
¡profundo tacto frío
siento por la osamenta!
Vengo y voy en el círculo
ciego de la existencia,
noria que saca a flote
vivos cubos de tierra.
Pero mi forma está
más allá de la piedra,
límite insomne, nudo
final donde la tierra
gana su eternidad
en líneas verdaderas.
¡Oh, fijación y origen
de mi única vuelta,
largo giro en silencio
de mi mortal esfera
José Carlos Gallardo
noches y dias

El viejo caballero del R & Blues siempre me regaló noches llenas de sol, y dias sin luz. Clicka las fotos y dejate regalar por él, como siempre lo hice yo