el corro de la patata
Ven, date una vuelta de mi mano, hermano de la pluma.
Recorreremos juntos los reinos de papel y espuma donde habitan los reyes y reinas de lo irreal y fantaseado, mitad sueños de gas, mitad querer y no poder edulcorado.
De mi mano verás las casas mas limpitas, pulcras, asépticas, monisimas, con los mismos cuadros en las mismas paredes, mueblecitos de Ikea, geranios en los patios y sabor e bencina en las tazas de loza.
Al corro de la patata jugaremos con ellos, conocerás las caras de las firmas plagiadas, no es tan difícil, mira, quirúrgica del cortar y pegar, suma y sigue que hoy me encuentras inspirado, y mi espejito dice que no hay rey como el mío, mi balcón es florido, no hueles mis jazmines.
Bacanal de culturas, aprenderemos letras, no te sueltes hermano pues pudiera que un verbo de los que pululan sueltos por los reinos de nata de los reyes y reinas de esta espiral de la vanidad te rompiera la crisma, y de paso algún que otro esquema de los que nos dejaron a los de cuarto y reválida, que senectud tan grande.
Laberintos sin minotauro, monotemas gastados, miraremos detrás de los cristales limpios los pisitos a la venta este año. Date una vuelta y gira conmigo de la mano, hermano de la tinta y la pluma, y aprenderás quereres, y pasiones, y gatos, lágrimas de un solo ojo, todos usados y lo que es peor, impostados.
La Real Academia de los pisos piloto te recibe con los brazos abiertos, pero afila tu codo y no ofrezcas el flanco que mi casa es mas chuli, mis problemas comunes se los robo al vecino y los firma cualquiera en un coment esta misma noche
Recorreremos juntos los reinos de papel y espuma donde habitan los reyes y reinas de lo irreal y fantaseado, mitad sueños de gas, mitad querer y no poder edulcorado.
De mi mano verás las casas mas limpitas, pulcras, asépticas, monisimas, con los mismos cuadros en las mismas paredes, mueblecitos de Ikea, geranios en los patios y sabor e bencina en las tazas de loza.
Al corro de la patata jugaremos con ellos, conocerás las caras de las firmas plagiadas, no es tan difícil, mira, quirúrgica del cortar y pegar, suma y sigue que hoy me encuentras inspirado, y mi espejito dice que no hay rey como el mío, mi balcón es florido, no hueles mis jazmines.
Bacanal de culturas, aprenderemos letras, no te sueltes hermano pues pudiera que un verbo de los que pululan sueltos por los reinos de nata de los reyes y reinas de esta espiral de la vanidad te rompiera la crisma, y de paso algún que otro esquema de los que nos dejaron a los de cuarto y reválida, que senectud tan grande.
Laberintos sin minotauro, monotemas gastados, miraremos detrás de los cristales limpios los pisitos a la venta este año. Date una vuelta y gira conmigo de la mano, hermano de la tinta y la pluma, y aprenderás quereres, y pasiones, y gatos, lágrimas de un solo ojo, todos usados y lo que es peor, impostados.
La Real Academia de los pisos piloto te recibe con los brazos abiertos, pero afila tu codo y no ofrezcas el flanco que mi casa es mas chuli, mis problemas comunes se los robo al vecino y los firma cualquiera en un coment esta misma noche
Papiro

( me la dejas, verdad Anda?)
Cayeron las nubes al estanque turbio
y las gotas muestran su más triste imagen.
Se derrama el cielo sobre los papiros,
estremecimientos nacen de la tarde
y hasta las raíces escarban la tierra
afanosamente buscando un culpable
El de mas colores, el papiro dulce,
el que más amaba aparece grave
perdió la textura de dorado vuelo
palidece triste, no puede pintarse
La sal acompaña en febril riada
haciéndose lágrimas, grises, minerales
entre los cañares de juncos perdidos
tiritan las flores con sabor a sangre,
como rosas negras, como hiedra turbia
Crepitan los ríos fluyendo a raudales.
Mi papiro suave, mariposa leve,
que dolor te hunde, que pena te nace
yo acompañaría tu llorar pausado
meciendo tus manos, girando tu sangre,
pero solo puedo dolerme contigo
sintiendo la rabia como un oleaje.
A MARIBEL, no hay pena como la de perder a un padre.
Lloramos contigo. Un beso
solo?

Oigo voces en la calle, gente que pasa, que sueña, que ríe pensando en los planes previstos. Y creen en ellos, los viven de antemano, los manosean, los asumen como ciertos. Esa gente tiene una vida como todas supongo, como la mía, gente con problemas y obsesiones, luces y sombras, realidad y ficción.
El anonimato nos guarda, guardapolvo prestado que cubre nuestras carencias y frustraciones, poniendo a cubierto todo aquello que puede resultarnos más pesado, más antipático, repulsivo o turbador. Pero también es nuestro recurso cuando la pasión, la luz imaginada o los anhelos hacen brillar nuestras pupilas, y buscamos la sombra para poder gozarla.
Y no me siento solo, con una especie de hermandad en la nada, solidarios de la frecuencia emocional, soy miembro fundador de la O.N.G más representativa de la especie humana:
Capullitos con problemas.
Acabo de crearla, únete, únete. Prometo que no regalamos nada, nada podemos ofrecerte, los juegos florales son en otra calle.
La unidad en la impotencia crea una comunión de espíritus que aunque no es palpable, existe, y a poco que surja el contacto por muy liviano que sea, asoma cálido y reconfortante, sanador, curativo, casi místico.
No estamos solos, la calle vive, mientras suenen los ecos de las voces anónimas, mientras las mentes creen ideales absurdos y sospechen pasiones que les llevan al dolor, a la fe o al amor, no estaremos solos. Comparto su esperanza, o su risa estridente, o su callada pena. Pero sé que mientras existan, mientras oiga sus llantos o su feliz respuesta a cualquier estímulo, jamás estaré solo, por más que esta sombra que jamás me abandona persista en su insistente y dolorosa obra
plops, plops

Plops, plops, suben, las miras, explotan.
Haces otras, y las lanzas al aire.
Miras el mundo a través de ellas, y ellas te devuelven un mundo de matices nuevos, a la carta.
Las nubes son mas claras, que brillantes estrellas, nueva luz, soles limpios si contemplas la vida a través de tus pompas.
Plops, plops, bailan alegres mecidas por el viento, y te entregan su espuma, sus interiores de agua.
Enjabonas tus manos, todo entero te limpias en una sucesión de gotitas de aire acrisolada lluvia que se abre en colores y descubre a tus ojos arco iris nacidos del recipiente que manejas y usas.
Plops, plops, renuevas paso a paso, como una poción mágica, tu marmita de sueños, para lanzar gozoso tus ofrendas al aire, convertido es espumas, transformado en cristales.
Pero cuando se acaban, plops, plops, las bolitas de nácar, cuando observas opacas y jabonosas manchas, y se emborrona todo, regresas a tu vida de pompitas y nada.
wagneriana
Eres mitad por mitad sufrimiento y ternura, oh sierva e instrumento de Klingsor, mujer-flor que habitas el Jardín encantado de los Cataros, pero tu sola presencia derrama por los aires ese sublime perfume de la tierra, música inefable, sensación de agonía y sensualidad.
Aquitánia a tus pies, Anfortas derrotado, en la cima pelada de Mosalvat te viste, miraste sin reconocer tu imagen, con lacerante dolor en el costado y elegiste morir como catarsis ,si bien sierva del mal viviste, tu mutis será glorificado como supremo sacrificio en aras del Grial sangrante.
Justo es recocer tu esfuerzo renunciando a gozar de juventud eterna y el placer de los vivos en el seno del joven Parsifal , mujer en plenitud, plenilunio de espíritu y pecado. Tuyo pudo ser el trono destronado del rey pecador, voluptuosa como eres y como tal madre suprema de todos los dolores, bebiste de la copa sagrada de esmeraldas y rendida caíste a la verdad suprema con la herida final de la sagrada lanza.
Tu bautismo de fuego sirva de guía a la paloma blanca, enrojecidos todos nos veamos por la luz que desprende tu mirada, roto el hechizo ya de Viernes Santo en un bis final apoteósico y bárbaro.
Puedo decirte hechicera de la vida, del mundo terrenal, de los placeres, vestal de la belleza mancillada y arrepentida, que me duele tu derrota como propia por que de que nos servirá la santidad en la vida eterna si no tenemos cálices como tu para gozarla
Aquitánia a tus pies, Anfortas derrotado, en la cima pelada de Mosalvat te viste, miraste sin reconocer tu imagen, con lacerante dolor en el costado y elegiste morir como catarsis ,si bien sierva del mal viviste, tu mutis será glorificado como supremo sacrificio en aras del Grial sangrante.
Justo es recocer tu esfuerzo renunciando a gozar de juventud eterna y el placer de los vivos en el seno del joven Parsifal , mujer en plenitud, plenilunio de espíritu y pecado. Tuyo pudo ser el trono destronado del rey pecador, voluptuosa como eres y como tal madre suprema de todos los dolores, bebiste de la copa sagrada de esmeraldas y rendida caíste a la verdad suprema con la herida final de la sagrada lanza.
Tu bautismo de fuego sirva de guía a la paloma blanca, enrojecidos todos nos veamos por la luz que desprende tu mirada, roto el hechizo ya de Viernes Santo en un bis final apoteósico y bárbaro.
Puedo decirte hechicera de la vida, del mundo terrenal, de los placeres, vestal de la belleza mancillada y arrepentida, que me duele tu derrota como propia por que de que nos servirá la santidad en la vida eterna si no tenemos cálices como tu para gozarla
profundo azul

Profundo azul debajo de mi popa, azul profundo y permanente.
Lanza el aire del mar mis cabellos al viento, y en la virada lenta que gobierna mi vida, sin rutas ni deriva, ni mas lastre que el paso de los años, voy.
Justo ayer termine de calafatear este cascarón de nuez, le lave la cara, le curé los achaques y las heridas viejas, por que pretendo sacarlo a navegar por nuevos mares a favor de los vientos que sospecho que huelen a salitre y libertad.
Profundo azul en la mirada. Mi mano y el timón son solo uno, y siento que me vibra la vida en cada ola que muere de repente y besa este gastado casco. Espumosas estelas como senderos claros abren de par en par el mar por donde paso y me dejan una sensación de plenitud que sabe a limpio y ron en la sentina del alma.
Profundo azul en el deseo, rebosando de ganas de sentir, de gozar, de vivir otros puertos, de medir las estrellas, de botar nuevas barcas con las velas izadas en una explosión de color y mareas.
Profundo azul, azul profundo y navegable, inmenso caladero de esperanzas donde dejar caer la red de mis pasiones, y esperar en el sol de las mañanas con la tranquilidad que da el silencio la silueta de un bote en la distancia.
Profundo azul, interminable azul, azul tangible de otros mares de luz y lunas blancas que como imanes puros atraerán mi proa a otros destinos, probables , asumibles , verdaderos, donde poder vestir mi jersey marinero, donde sentirme yo bajel al viento en busca de su faro
la sonrisa de un niño

Ese niño me mira con una expectación descarada, hay en sus ojos una avidez graciosa, una especie de permiso en espera por si me molesta, o quizás por que piensa que hará este mayor callado que parece parte del banco donde hoy he decidido jugar. Y la verdad es que esta mañana luminosa de domingo, aquí en este parque donde siempre paseé mis penas hoy paseo mi alegría.
En él me reconozco, sus pecas, esos rizos rebeldes dejados al azar del peine de su madre, que un poco mas allá lo mira de reojo y resopla aburrida. Los veranos del pueblo, como serán los veranos de él? Serán como los míos?. No recuerdo verdes, ni azules, ni violetas como los del verano, tirado por el campo desde él rieron al molino libre de toda culpa con el bote de ranas, y María con su carita sucia y sus manitas blancas cogida de mi talle, héroe de la tarde.
Hoy vuelven mis veranos, veranos para siempre, con los ojos febriles de un niño que no para de mirarse los zapatos nuevos, y los limpia sin pudor detrás del pantalón, temeroso y huidizo, pero que oculta esquivo, en el bolsillo trasero su tirador de gomas mientras se le descuelga por la comisura de los labios esa sonrisa tibia, con malicia y sin daño posible.
Colorea la vida en mi banco del parque, y se lo disputo al niño por que yo también lo quiero, y quiero su esperanza, su dejadez inquieta, su inquietud agobiante y el brillo de sus ojos encima de dos mejillas nuevas, coloretes de vida.
En este parto nuevo, despacioso, constante, en que pasé de golpe de acabado a nacido, recién nacido incluso, solo pienso el los días azules, verdaderos, en las noches a reventar de estrellas sobre el mar de mi casa. Y en este momento preciso, ahora, de repente decido que también tendré mi tirador de gomas para poder tener la sonrisa de un niño
palabras

A veces fluyen solas como el humo que gira en volutas al aire, rugen como un torrente desatado y tronantes arrastran a su paso todo aquello que encuentran provocando desastres.
Sin embargo otras muchas aparecen cobardes, medrosas, ofuscadas, y cuesta de sacarlas del refugio en que se hallan, y arrastras, a empellones suben garganta arriba y asoman a los labios apenas en un soplo.
Son vehículos largos en varias direcciones, livianas o pesadas, pero siempre precisas, preciosas, efectivas.
Decadentes, melosas, tiernas, agrias, amables, esperanzadas, tristes, alegres, insondables, muestran o esconden, gritan o callan.
Su esencia, su sentido de ser, su tuétano es la idea, que manejan y vierten, que sellan y derraman con mas o menos tacto, con ritmo, con cadencia o brusca y llanamente.
Dueñas, o al menos gobernantas de la expresión más honda que del ser hace el hombre, acunan emociones, pintan hilos de sueños, describen, embadurnan, limpian, ensucian, claman o susurran pasiones, y en el aire se duermen hasta que las recojan.
Con una sola de ellas se levantaron reinos, se destruyeron vidas, amanecieron siglos de oro y de miseria, y aun con una solo bastará para sanarme.
Si se arraciman sobre papel o vidrio, o cualquier otra forma de darles un sentido pudiera que los hombres al verlas desfallezcan, gocen, aprendan, piensen y más libres se sientan.
Ellas me hacen libre cuando dejo que vivan, que salgan de mi boca o caigan de mis dedos como una lluvia fina que sin mojar me cala. Pero a veces son barrotes de la cárcel de alma y nos cierran el paso, encadenan la vida.
Mis palabras me hacen, somos, soy mis palabras. , todos y cada uno somos aire exhalado en fonemas y sílabas, en renglones y líneas. Palabras, gran invento. La distinción del hombre de cuanto lo rodea
Reconocerse
Dolly Parton - I will always love you
Brillará, sé que lo hará. Siempre temí la luz, postrado en mi rincón, detrás de mis recuerdos, de mis sueños. Mis manos abiertas, suplicando mas que pidiendo las migajas de una ilusión perseguida y nunca hallada.
Se ve el final, brilla al fondo y me gusta. Que sensación de aventura, de descubrimiento cegador y reconfortante. Veo la luz y nada cambia, me ilumina y no hace daño, y las cosas, mis cosas, a su paso cobran nueva vida, aparecen distintas, genuinas, radiantes.
El miedo a reconocerme, a encontrarme a mí mismo y tropezar con una imagen que no llenase mis ansias, dejar de ser un apéndice, algo agregado y sombrío vinculado a una fantasía que pudo y nunca fue.
Amar no es malo, como la luz que veo, amar reconforta, y puedo gritarlo, y el recuerdo vive por siempre en las estancias del alma, pero también es un verbo que puede conjugarse en pasado sin temor de volver la cabeza y mirar para atrás.
Voy en pos de la luz. Brilla allí, buscadme en ella, me hallareis