todas las noches de luna
Mezcla de veranos. Para tí, mi amor, y para ti Charo, ya que Mexico te enamoró. Buenas noches.
tan joven y tan viejo
Perdona que te moleste Joaquín, ya sé que no es hora y que no eres muy amigo de las efusiones profusas y amaneradas.
Solo quería decirte que acudí puntual a la cita, allí estaba te lo juro por lo más sagrado. Sabes muy de sobra que me cite con mi adolescencia y tu música, con tus letras ácidas y dulces, y con el bombín negro que jamás me regalaste.
Tan joven y tan viejo, me vi, te vi, nos vieron las callejas empinadas de mi infancia, las mismas que hacia tanto que no subía que apenas si pude esa noche.
Tu estabas acompañado, muy bien por cierto, ( sabes escoger los amigos mejor que las compañías) y desgranaste uno a uno mis mejores y mis peores recuerdos. No creas, fue todo un trago que me ayudo a pasar una morena de rizos y ojos grandes y dulces de las que a ti te gustan y que tiene la desgracia de soportar mis neuras en este preciso momento.
Intente presentaros, pero como te conozco no me decidí por que siempre hubo clases y no eres de fiar, sabrás disculparme, pero tengo que decirte que ella más que tú fue el motivo del viaje, incluso si me apuras volver a las raíces ahora que me corren tiempos de cambio por las venas.
Creo que la quiero, Joaquín, ya me entiendes, los poetas malditos saben mucho de eso, y entre las piedras viejas y húmedas de Cuenca escuchando tu voz, corrí a enfrentar mi pasado y mi presente.
Fui feliz, no te rías, te digo que lo fui, por que quizá ya toca salir de la amargura, tal vez quiera mudarme del número 7 de la calle melancolía
Solo que...
Nada, no es nada, la cabeza que a veces no para de dar vueltas. Te digo que la quiero, que le mostré uno a uno mis mejores recuerdos, caminé de su mano escalón a escalón las penas primerizas y la ilusión primera, y por los adoquines brillantes de la plaza la besé como nunca había besado a nadie
Solo que no puedo quitarme de encima tu verso de esa noche, me cubre como un velo, y por más que sacuda mi cabeza no cae de ella “ Pero dos no es igual que uno más uno”.
Jodido envidioso.
Pero dos no es igual que uno más uno.....
Gracias, viejo, volviste a darme una lección magistral de vida, y lo peor, me hiciste pensar. Un saludo.
no dejes que anochezca sobre mi
ojos adolescentes
Aquí está, Raúl
Al final me acordé de ti y de esa morenita pecosilla, que aunque te empeñas en negarlo, tu y yo sabemos que empieza a quitarte el sueño.
Ojos de adolescente, llenos de ilusión y picardía, llenos de vida y promesas rotas. Los miro y el corazón se me inunda de ternura y también de miedos, de gozo y de niebla.
Quizás es un poco pronto, hijo, para empezar a sufrir, pero también inevitable.
Disfrútalo, siéntelo, pasa este sarampión nuevo y caliente, y si has de querer, hazlo de un modo completo, total.
Puede que esta vida solo sea querer
paciencia
Ten un poco de paciencia
Todavía me duele el amor que perdí
Siento tu frustración
Y en cualquier momento todo el dolor cesará
Tan sólo abrázame fuerte
En tus brazos esta noche
No seas muy dura con mis emociones
Porque necesito tiempo
Mi corazón está paralizado, no siente
Así que mientras me curo
Inténtalo y ten un poco de paciencia
Realmente deseo volver a empezar desde cero
Sé que quieres ser mi salvación
La única con la que siempre puedo contar
He intentado ser fuerte
Créeme, estoy intentando seguir adelante
Es complicado pero entiéndeme
Porque necesito tiempo
Mi corazón está paralizado, no siente
Así que mientras me curo
Inténtalo y ten un poco de paciencia, sí
Ten un poco de paciencia, sí
Porque las cicatrices calan hondo
Ha sido duro pero debo confiar
Ten un poco de paciencia
Ten un poco de paciencia,
olvidaba
Olvidé sufrir de tanto que sufría.
El vinagre en mis heridas en forma de dudas escuece y quema
Como no recordaba. Me sobra el corazón, una pena no poder arrancarlo y ponerlo debajo de un zapato.
En mi es un órgano insano e insufrible. Dale, dale fuerte, corazón, algún día ajustaremos cuentas, llegaremos al final de la suma que nos resta.
Cirujanos del mundo, estoy disponible, siempre lo estuve, aquí esta mi pecho, vertedero común de nubes negras, amarradero triste de todo buque fantasma que tenga a bien surcar mi mar y sus contornos.
Esta sed que me habita, que me goza, este latido ronco y poderoso que domina mi pulso y me posee, cara oculta de mi luna, jamás me dejará.
Me sobra el corazón, perdón señor Hernández, pero yo soy y seré el más corazonado de los hombres, y no por ello me siento el más dichoso.
Los verbos se amontonan, arrancar, sacar, extirpar, extraer, trasplantar, coger, tirar, benditas las conjugaciones y las formas verbales, en presente y en futuro, me condiciona el condicional a vivir desiertos y jardines, y nunca se saciará este voraz apetito.
Ansío un pecho hueco, un saco de huesos, un carcasa seca y sin aliento, como un globo sin aire que me lleve a pasar de puntillas por la vida.
Sentir, soñar, amar, querer, hoy extiendo el top manta de mi vida y los saco a subasta, pero a nadie le arriendo la ganancia, canjeo los grises por los verdes, y me llevo uno y cuento cien.
Olvidaba sufrir, me parece mentira, ignorante infeliz, si la senda marcada nunca cesa, si mi vida sin barro nunca es.
El vinagre en mis heridas en forma de dudas escuece y quema
Como no recordaba. Me sobra el corazón, una pena no poder arrancarlo y ponerlo debajo de un zapato.
En mi es un órgano insano e insufrible. Dale, dale fuerte, corazón, algún día ajustaremos cuentas, llegaremos al final de la suma que nos resta.
Cirujanos del mundo, estoy disponible, siempre lo estuve, aquí esta mi pecho, vertedero común de nubes negras, amarradero triste de todo buque fantasma que tenga a bien surcar mi mar y sus contornos.
Esta sed que me habita, que me goza, este latido ronco y poderoso que domina mi pulso y me posee, cara oculta de mi luna, jamás me dejará.
Me sobra el corazón, perdón señor Hernández, pero yo soy y seré el más corazonado de los hombres, y no por ello me siento el más dichoso.
Los verbos se amontonan, arrancar, sacar, extirpar, extraer, trasplantar, coger, tirar, benditas las conjugaciones y las formas verbales, en presente y en futuro, me condiciona el condicional a vivir desiertos y jardines, y nunca se saciará este voraz apetito.
Ansío un pecho hueco, un saco de huesos, un carcasa seca y sin aliento, como un globo sin aire que me lleve a pasar de puntillas por la vida.
Sentir, soñar, amar, querer, hoy extiendo el top manta de mi vida y los saco a subasta, pero a nadie le arriendo la ganancia, canjeo los grises por los verdes, y me llevo uno y cuento cien.
Olvidaba sufrir, me parece mentira, ignorante infeliz, si la senda marcada nunca cesa, si mi vida sin barro nunca es.