un hombre
A Maribel, por el escozor que me dejó no poder entrar en tu casita, por el dolor de la puerta cerrada, y el saber que la vida da muchas vueltas.
Es difícil ser hombre me digo muchas veces
Hombre, como suena, sin más
Puede que uno jamás consiga llegar a serlo del todo
Y no es que no lo intente, que lo hago, y no es que no lo quiera
Pero lo miro tan lejano.......
Por que la carne se complementa con los sesos y ser hombre no es ponerse una corbata
O tener una erección si se da el caso, o ni tan siquiera cederle el asiento a una señora o abrirle la puerta cuando pasa.
En mi caso, son años, ya me vale, intentándolo y buscando en el fondo de mi angustia si acaso conseguí acercarme siquiera.
Por que el peso que te oprime para cumplir el rol que nos asignan, lo responsable, lo recto, lo severo, lo comprensivo, lo humano y lo intangible, a ratos, muchos ratos nos supera, y no es cuestión de dejar ver los afectos, las dudas, las quimeras.
Y mira por donde, nos refugiamos en el paquete de Marlboro, en las copas que siendo innecesarias te ayudan a adoptar una pose banal, que niega lo que sientes.
Reclamo desde aquí mi derecho a llorar, reivindico mi alma, mis temores, mis miedos, todos lo errores cometidos por no saber sentirme y todo lo sentido por cometer errores, justifico en mi mismo las omisiones torpes, las negaciones con vocación de sí.
Van pasando los años, cuanto tiempo tirado, y no me considero como un hombre sin más. Es tan difícil serlo¡¡¡
Apenas solo un hombre y con ganas de serlo.
Y todo lo que ello significa
Es difícil ser hombre me digo muchas veces
Hombre, como suena, sin más
Puede que uno jamás consiga llegar a serlo del todo
Y no es que no lo intente, que lo hago, y no es que no lo quiera
Pero lo miro tan lejano.......
Por que la carne se complementa con los sesos y ser hombre no es ponerse una corbata
O tener una erección si se da el caso, o ni tan siquiera cederle el asiento a una señora o abrirle la puerta cuando pasa.
En mi caso, son años, ya me vale, intentándolo y buscando en el fondo de mi angustia si acaso conseguí acercarme siquiera.
Por que el peso que te oprime para cumplir el rol que nos asignan, lo responsable, lo recto, lo severo, lo comprensivo, lo humano y lo intangible, a ratos, muchos ratos nos supera, y no es cuestión de dejar ver los afectos, las dudas, las quimeras.
Y mira por donde, nos refugiamos en el paquete de Marlboro, en las copas que siendo innecesarias te ayudan a adoptar una pose banal, que niega lo que sientes.
Reclamo desde aquí mi derecho a llorar, reivindico mi alma, mis temores, mis miedos, todos lo errores cometidos por no saber sentirme y todo lo sentido por cometer errores, justifico en mi mismo las omisiones torpes, las negaciones con vocación de sí.
Van pasando los años, cuanto tiempo tirado, y no me considero como un hombre sin más. Es tan difícil serlo¡¡¡
Apenas solo un hombre y con ganas de serlo.
Y todo lo que ello significa
Comentario:
Non nocere es mi máxima,no la tuya.
Recuerdalo la próxima vez que veas a una Ameba y envidies su condición.
Recuerdalo la próxima vez que veas a una Ameba y envidies su condición.
Comentario:
Es importante realmente el hecho de llorar? El hecho de no hacer lo estrictamente estipulado? Es importante siquiera, dudar? A estas alturas, lo realmente importante es ser, y saber que se es, saber que quieres, que buscas, que necesitas, que te hace feliz...
Y cuando se sabe, se va a por ello, sin más, o con mucho, con todo, con llanto, con risa, con dudas, con rectitud, porque al final del camino, estas tú en plenitud.
Déjate de historias, y piensa!!!
Y cuando se sabe, se va a por ello, sin más, o con mucho, con todo, con llanto, con risa, con dudas, con rectitud, porque al final del camino, estas tú en plenitud.
Déjate de historias, y piensa!!!
Comentario:
Kundry lo ha dicho tal cual. La capacidad de llorar es inherente al ser humano desvestido de género. Y ni tu masculinidad es capad de negartela.
El derecho de lo confieres tú mismo, con tus sensibilidad y percepción de las cosas. Desgraciadamente, es la vida las que nos impone a menudo la obligación de llorar.
Poder, tene y deber.
Y que nadie diga lo contrario.
P.D.
Ya me contarás. Todo se ve distinto desde una estación, frente a una caña.
El derecho de lo confieres tú mismo, con tus sensibilidad y percepción de las cosas. Desgraciadamente, es la vida las que nos impone a menudo la obligación de llorar.
Poder, tene y deber.
Y que nadie diga lo contrario.
P.D.
Ya me contarás. Todo se ve distinto desde una estación, frente a una caña.
Comentario:
Hombre, mujer... ¿qué más da el género? es difícil ser, en general. No creo que nadie tenga que justificar su vida ni sus errores, ni reclamar el derecho a llorar. A todos nos asiste, menos mal...
Yo diría que lo haces bien, Uno :)
Besos
Yo diría que lo haces bien, Uno :)
Besos