santorini

Hace unos días ví por la tele un crucero encallar en la caldera de Santorini. Eso me hizo recordar los días que pasé alli, y ahora con mas fuerza que nunca.
Si las cosas van mal nos solemos aferrar a los recuerdos.
No conozco aguas mas limpias, azules como los tejados de sus iglesias ortodoxas, los murallones de roca rectos y verticales, la carretera zigzaguendo por la pared de piedra, las callejas estrechas y limpias y una vista profunda, sobrecogedora, dolorosa por bella desde lo alto del mirador.
Bendita Grecia y benditos y felices aquellos días. Hoy parece que viva en el telesférico de Santorini en un eterno subir y bajar.