Caprichos
Soy muy caprichosa, qué le vamos a hacer, no puedo evitar cuando un hombre me gusta, intentar por todos los medios arrastrarlo hasta mi cama, eso sí, siempre con mucha sutileza. Ahora mismo el objetivo de mis ansias caprichosas es Quique. Sé que sería un error acostarme con él porque es mi compañero de trabajo pero me gusta demasiado, me pone enferma. Es un chico nuevo en la oficina, demasiado joven para mí, pero está demasiado bueno como para pararme a pensar en su edad, es guapísimo, alto, moreno, manos grandes, ojos enormes...Justo como a mí me gustan. Qué casualidad :-)
Ayer caminaba yo hacia el ascensor, Quique estaba ya dentro de él, me vió acercarme y lo paró para que yo subiera. Le dí las gracias con una sonrisa morbosa en la cara y funcionó, me respondió muy simpático que era un placer empezar el día oliendo mi perfume. Si llevara falda se me habría caído el tanga al suelo, madre mía. Me pasé todo el día pensando en él, imaginando cómo será en la cama. Hoy ya sé que acabaré acostándome con él, no lo puedo evitar, me encanta y voy a hacer todo lo posible para conseguirlo. Tanto pensé ayer en él, viendo ese culito pasearse por mi oficina, que por la noche acabé masturbándome pensando en él, en cómo me lo voy a follar, me puse a mil. Con que folle la mitad de bien de lo que lo hizo anoche en mis fantasías me voy a volver loca.
Soy una caprichosa, no lo puedo evitar. Y no me ayuda nada que la de recursos humanos de mi empresa esté tan salida como yo, en vez de selección de personal parece que hace un casting de yogurines, qué barbaridad, qué buen gusto tiene.
Ayer caminaba yo hacia el ascensor, Quique estaba ya dentro de él, me vió acercarme y lo paró para que yo subiera. Le dí las gracias con una sonrisa morbosa en la cara y funcionó, me respondió muy simpático que era un placer empezar el día oliendo mi perfume. Si llevara falda se me habría caído el tanga al suelo, madre mía. Me pasé todo el día pensando en él, imaginando cómo será en la cama. Hoy ya sé que acabaré acostándome con él, no lo puedo evitar, me encanta y voy a hacer todo lo posible para conseguirlo. Tanto pensé ayer en él, viendo ese culito pasearse por mi oficina, que por la noche acabé masturbándome pensando en él, en cómo me lo voy a follar, me puse a mil. Con que folle la mitad de bien de lo que lo hizo anoche en mis fantasías me voy a volver loca.
Soy una caprichosa, no lo puedo evitar. Y no me ayuda nada que la de recursos humanos de mi empresa esté tan salida como yo, en vez de selección de personal parece que hace un casting de yogurines, qué barbaridad, qué buen gusto tiene.
Etiquetas: caprichos
Soñando despierta
Ya vuelvo a vivir en una nube, mi vida vuelve a ser una mezcla de pasión, sexo y cariño, una mezcla deliciosa.
Es por Jorge, he vuelto a verlo, y he vuelto a sonreir, a vivir noches increíbles de risas y sexo, perfectas.
Él sigue con su novia, nada ha cambiado, sólo que una o dos veces por semana viene a mi ciudad por "viajes de negocios", aparece por la tarde en mi casa y nos sumergimos en nuestro pequeño mundo de risas, alcohol, sexo y, sobre todo, comprensión. A la mañana siguiente, cuando suena mi despertador él ya no está, es la relación perfecta. No espero que deje a su novia ni que lo nuestro sea eterno, sólo quiero ser su fantasía, aunque sea por unos días o unas semanas, es sólo un sueño, aunque sólo sueño despierta.
Tiene algo que me apasiona, aparte de su físico, es su seguridad en sí mismo, nunca había conocido a un hombre tan seguro de sí mismo. A Jorge no se le ocurriría preguntar al terminar "¿Te ha gustado?", odio a los hombres que hacen ese tipo de preguntas, se me queda cara de idiota, pensando, ¿No se ha dado cuenta?, ¿Qué pensará que eran mis gemidos, mi cara de salida? No los entiendo.
Anoche vino Jorge otra vez, fue una noche increíble. Llevo todo el día con la sonrisa de idiota en la cara. Preparé una cena íntima pero casi no cenamos, fuimos directamente al baño a darnos un largo baño de espuma. Un baño de besos y caricias, intentando retrasar lo inevitable. Cuando ya no podíamos más de deseo, acabamos en la cama, desnudos, mojados, buscando exprimir nuestros sentidos. Cuando estoy con él todo lo demás desaparece. Aún no me había penetrado, y ya me había corrido varias veces, con sus manos enormes, con su dulce boca, no podía parar de suplicarle que me follara, que quería que me tocase el alma con su deseo y con sus ganas de mí. No puedo contar más ahora porque me enciendo y no es el momento.
No sabía que se podía ser tan feliz sin estar enamorada, ni tener ganas de estarlo, sólo estoy hipnotizada, asombrada, con su manera de hablarme, de follarme y por lo maravilloso de sus besos, sus palabras de cariño, sólo por eso, todo lo demás tiene sentido.
Sé que lo nuestro será breve, pero pienso aprovecharlo al máximo, cada segundo que estoy con él toco el cielo, en todos los aspectos.
Sigo soñando despierta. Es mi mejor sueño.
La ÚLTIMA noche.
Después de varios años acostándome con ÉL (y con otros...Pero las mejores noches las guardé para ÉL), soñando con ÉL y dejando que mi vida girara a su alrededor, ahora me siento extraña. Ya no me despierto pensando en él, no paso las noches con el móvil debajo de la almohada por si me llama, no tengo tantas ansias de él. He descubierto otros cuerpos interesantes, otras formas de ver la vida y la suya ha dejado de apasionarme de la manera en que lo hacía antes, en que vivía y respiraba mirando al teléfono, esperando su llamada que nunca llegaba.
Ayer volvimos a dormir juntos, después de muchos días en que nuestra relación estaba enfriándose, pensé que el hecho de volver a dormir con juntos, me haría recuperar la ilusión, pero nada más lejos de la realidad.
Esta mañana al despertar, supe que esa había sido nuestra última noche juntos, ya no me apetece pasarme horas mirándolo, esperando que no se despertara nunca, que se quedara siempre entre mis sábanas, entre mis sueños...Todo lo contrario, me he ido y le he dejado una nota en la mesilla que decía: "Gracias por todo, he sido muy feliz, pero por fin te comprendo, yo tampoco te quiero." No me ha costado nada escribirla, estoy convencida de que lo nuestro ha acabado hoy. Supongo que lo habrá entendido, porque no me ha llamado, y hace ya 3 horas que salí de su casa.
Es como si un día me hubiera despertado del maravilloso mundo en que vivía y me hubiera dado cuenta de que vivía en una farsa, que él no me quiere, ni yo estoy enamorada como antes.
Además, hay otra razón, he conocido a alguien que me hace vibrar como lo hacía él, me volveré loca otra vez... Pero una loca muy feliz, ansiosa por otro cuerpo, por otras ganas y aún mejor, sin estar enamorada, así pensaré con frialdad y por fin seré yo quien dirija mi vida.
Hoy me siento muy orgullosa de mí.
Espero que me dure.
Ayer volvimos a dormir juntos, después de muchos días en que nuestra relación estaba enfriándose, pensé que el hecho de volver a dormir con juntos, me haría recuperar la ilusión, pero nada más lejos de la realidad.
Esta mañana al despertar, supe que esa había sido nuestra última noche juntos, ya no me apetece pasarme horas mirándolo, esperando que no se despertara nunca, que se quedara siempre entre mis sábanas, entre mis sueños...Todo lo contrario, me he ido y le he dejado una nota en la mesilla que decía: "Gracias por todo, he sido muy feliz, pero por fin te comprendo, yo tampoco te quiero." No me ha costado nada escribirla, estoy convencida de que lo nuestro ha acabado hoy. Supongo que lo habrá entendido, porque no me ha llamado, y hace ya 3 horas que salí de su casa.
Es como si un día me hubiera despertado del maravilloso mundo en que vivía y me hubiera dado cuenta de que vivía en una farsa, que él no me quiere, ni yo estoy enamorada como antes.
Además, hay otra razón, he conocido a alguien que me hace vibrar como lo hacía él, me volveré loca otra vez... Pero una loca muy feliz, ansiosa por otro cuerpo, por otras ganas y aún mejor, sin estar enamorada, así pensaré con frialdad y por fin seré yo quien dirija mi vida.
Hoy me siento muy orgullosa de mí.
Espero que me dure.
Mi último amante...
He estado muy sola este fin de semana, intentando poner orden en mi cabeza, pero no lo he conseguido.
Hasta hace unas semanas yo tenía simplemente mis amigos-amantes, pero eran pasatiempos "inocentes", tenía clarísimo que nunca podría sentirme tan enganchada a ningún otro hombre como a ÉL, que nadie podría hacerme disfrutar igual, que no podría llegar a los límites de mi cuerpo y de mi sexo con nadie más, pero me equivocaba.
Se llama Jorge, es de otra ciudad, lo conocí en un viaje de trabajo, y la primera vez que lo ví en el comedor del hotel donde estábamos los dos alojados, me quedé varios segundos inmóvil, mirando su cara, mientras sus ojos me recorrían de arriba a abajo, pensé que no podía irme de la ciudad sin conocerlo, me atrapó su sonrisa, su mirada curiosa, no sé, tiene algo que lo hace irresistible...
Esa misma noche, volvimos a coincidir en el bar del hotel. Mientras me pedía un vodka para dejar de pensar en Ángel, apareció Jorge y le dijo al camarero que no me cobrara, que quería invitarme él a ver si me emborrachaba y así tenía alguna posibilidad de acabar la noche en mi habitación, así, directamente. Eso me vuelve loca, los hombres tan seguros de sí mismo me apasionan, será porque llevo muchos años al lado de un niño inseguro e inmaduro...
No le hizo falta emborracharme, esa noche, a las 6 de la mañana seguíamos hablando, en mi habitación, sobre nosotros, ni siquiera pronuncié el nombre de Ángel. Yo sabía que él tenía pareja y él sabía que yo también la tenía, pero no hablamos más de ello. Sinceramente, en ese momento no me daba cuenta de que podía encariñarme demasiado con Jorge, era un ligue más, una noche agradable con un final delicioso que no tenía intención de repetir. Cuando comenzaba a quedarme dormida le pedí que se fuera, me gusta dormir sola, y él se fue.
A la mañana siguiente, no desayuné en el hotel para no tener que verle, salí rápido hacia una reunión y ya no volví al hotel hasta bien entrada la noche, pero cuando volví Jorge había metido una nota debajo de mi puerta que decía: "No huyas de mí, sólo dame una noche más y desapareceré. Habitación 204. Te espero. "
Fui a su habitación, no lo pude evitar, porque es el hombre más atractivo que conozco y porque folla bastante bien. El caso es que subí y esa noche, descubrí lo que hay debajo de esa cara de rompebragas y esos músculos logrados a base de gimnasio. Hay una persona mucho más frágil de lo que aparenta, que busca su camino al lado de una mujer que nunca podrá hacerle completamente feliz. Por sus palabras se nota que quiere a su novia, pero no les une lo que les debería unir, no se despiertan pensando en desnudarse y acariciarse, en penetrarse con todo, con el cuerpo y con la mente y mantener al otro todo el día pensando en volverse a ver , en acostarse de nuevo...
Es curioso, pero les falta justo lo único que nos une a Ángel y a mí. Y tienen lo que a nosotros nos falta...
¿Por qué es todo tan difícil?
Hasta hace unas semanas yo tenía simplemente mis amigos-amantes, pero eran pasatiempos "inocentes", tenía clarísimo que nunca podría sentirme tan enganchada a ningún otro hombre como a ÉL, que nadie podría hacerme disfrutar igual, que no podría llegar a los límites de mi cuerpo y de mi sexo con nadie más, pero me equivocaba.
Se llama Jorge, es de otra ciudad, lo conocí en un viaje de trabajo, y la primera vez que lo ví en el comedor del hotel donde estábamos los dos alojados, me quedé varios segundos inmóvil, mirando su cara, mientras sus ojos me recorrían de arriba a abajo, pensé que no podía irme de la ciudad sin conocerlo, me atrapó su sonrisa, su mirada curiosa, no sé, tiene algo que lo hace irresistible...
Esa misma noche, volvimos a coincidir en el bar del hotel. Mientras me pedía un vodka para dejar de pensar en Ángel, apareció Jorge y le dijo al camarero que no me cobrara, que quería invitarme él a ver si me emborrachaba y así tenía alguna posibilidad de acabar la noche en mi habitación, así, directamente. Eso me vuelve loca, los hombres tan seguros de sí mismo me apasionan, será porque llevo muchos años al lado de un niño inseguro e inmaduro...
No le hizo falta emborracharme, esa noche, a las 6 de la mañana seguíamos hablando, en mi habitación, sobre nosotros, ni siquiera pronuncié el nombre de Ángel. Yo sabía que él tenía pareja y él sabía que yo también la tenía, pero no hablamos más de ello. Sinceramente, en ese momento no me daba cuenta de que podía encariñarme demasiado con Jorge, era un ligue más, una noche agradable con un final delicioso que no tenía intención de repetir. Cuando comenzaba a quedarme dormida le pedí que se fuera, me gusta dormir sola, y él se fue.
A la mañana siguiente, no desayuné en el hotel para no tener que verle, salí rápido hacia una reunión y ya no volví al hotel hasta bien entrada la noche, pero cuando volví Jorge había metido una nota debajo de mi puerta que decía: "No huyas de mí, sólo dame una noche más y desapareceré. Habitación 204. Te espero. "
Fui a su habitación, no lo pude evitar, porque es el hombre más atractivo que conozco y porque folla bastante bien. El caso es que subí y esa noche, descubrí lo que hay debajo de esa cara de rompebragas y esos músculos logrados a base de gimnasio. Hay una persona mucho más frágil de lo que aparenta, que busca su camino al lado de una mujer que nunca podrá hacerle completamente feliz. Por sus palabras se nota que quiere a su novia, pero no les une lo que les debería unir, no se despiertan pensando en desnudarse y acariciarse, en penetrarse con todo, con el cuerpo y con la mente y mantener al otro todo el día pensando en volverse a ver , en acostarse de nuevo...
Es curioso, pero les falta justo lo único que nos une a Ángel y a mí. Y tienen lo que a nosotros nos falta...
¿Por qué es todo tan difícil?
Hoy empiezo a desahogarme...
Tras varios meses pensando en escribir mi propio blog, en poder desahogarme... HOY empiezo.
Hoy ha sido un día duro, he vuelto a discutir con ÉL.
ÉL es Ángel, es el hombre que ocupa (casi toda) mi vida desde hace varios años, pero lo que comenzó como una historia preciosa y llena de ternura se ha convertido en una relación puramente física con amantes por ambas partes, en la que nos estamos haciendo muchísimo daño. Antes hacíamos el amor, con cariño, ahora follamos, pero follar, follar. Ahora por fin tengo sexo del bueno, del que te corta la respiración tras correrte sin fin. Nuestras relaciones son increíbles, después de tanto tiempo la compenetración es absoluta, pero esa misma pasión, la que nos mantiene enganchados el uno al otro, es la que nos va quemando por dentro. Nuestras peleas son cada vez peores, las infidelidades cada vez más frecuentes, y lo peor de todo, estoy empezando a disfrutar del sexo con otros hombres casi tanto como disfruto follando con Ángel. Y me preocupa, porque yo no puedo vivir sin ÉL, sin que su deseo sacuda mi cuerpo hasta dejarme sin aliento...
Hoy ha sido un día duro, he vuelto a discutir con ÉL.
ÉL es Ángel, es el hombre que ocupa (casi toda) mi vida desde hace varios años, pero lo que comenzó como una historia preciosa y llena de ternura se ha convertido en una relación puramente física con amantes por ambas partes, en la que nos estamos haciendo muchísimo daño. Antes hacíamos el amor, con cariño, ahora follamos, pero follar, follar. Ahora por fin tengo sexo del bueno, del que te corta la respiración tras correrte sin fin. Nuestras relaciones son increíbles, después de tanto tiempo la compenetración es absoluta, pero esa misma pasión, la que nos mantiene enganchados el uno al otro, es la que nos va quemando por dentro. Nuestras peleas son cada vez peores, las infidelidades cada vez más frecuentes, y lo peor de todo, estoy empezando a disfrutar del sexo con otros hombres casi tanto como disfruto follando con Ángel. Y me preocupa, porque yo no puedo vivir sin ÉL, sin que su deseo sacuda mi cuerpo hasta dejarme sin aliento...