<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"><channel><title><![CDATA[Profesora de extraescolares]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/mips77/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[¿Cómo sobrevivir a un suledo precario siendo profesora de extraescolares?
Pros y contras]]></description><language><![CDATA[ES]]></language><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><item><title><![CDATA[Me quedé de piedra]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/mips77/c_2.htm]]></link><description><![CDATA[. Las clases de teatro se imparten los lunes y los miércoles, pues El miércoles pasado me pasó una cosa curiosa.<br/>Mi compañera y yo decidimos intentar hacer una obra de teatro para Navidad uniendo su grupo (1º Primaria) y el mío (2º), una auténtica locura, pero nos ilusionó la idea.<br/>Bueno eso aparte, el caso es que los míos estaban excesivamente activos, tirándose al suelo, gritando, pasando de todo; total, que enfadada cogí a uno por el brazo ( sin apretar) y lo senté. Entre risas y bromas levanté el libreto de la obra e hice al ademán de darle con el... cual fue mi sorpresa al ver que mi alumno con cara de pánico empezaba a sollozar. Me quedé de piedra... ¿de verdad creía que le iba a golpear?, pues "sí" me contestó él. Tanto mi compañera como yo nos quedamos algo perplejas, yo nunca he usado la violencia en mis clases y no permito que la utilicen ellas, ni la verbal tan siquiera. Pero aquel niño creyó que yo le iba a golpear... y fuerte. Hablé con él, le hice ver que no le iba a golpear, le tranquilicé.<br/>Pero me he quedado preocupada, ¿quizás le golpean en casa?¿ me ven como una bruja?]]></description><author><![CDATA[mips77]]></author></item><item><title><![CDATA[Hablemos de... motivación]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/mips77/c_1.htm]]></link><description><![CDATA[Este es el primer artículo que escribo en este blog, el motivo de ello es que estoy enfadada con este mundo, jajaja.<br/>En octubre comencé a dar clases de extraescolares en un colegio de Madrid; al principio con miedo pues una de mis tareas era impartir clases de teatro, ¿Teatro? ¿cómo demonios imparto esa materia? gracias a Dios mis dos compañeras me ayudaron y me guiaron por ese difícil camino de motivar a lo niños. Otra tarea era impatir clases de refuerzo de lengua y mates a 5º y 6º, estas edades siempre me han puesto nerviosa... rebeldes, contestones y sobretodo autónomos jaja. Pero no se me ha dado mal.<br/>En todo trabajo hay una parte que te llena de frustación... un alumno que no te hace caso, otro que no entiende tus explicaciones, los de teatro que sólo quieren juegos y se aburren, pero para mí eran retos....<br/> Hasta que claro, terminó el primer de trabajo y llegó la mísera nómina. 40 minutos de metro de ida y 40 de vuelta,  1 hora de trabajo ( buscando ejercicios, innovando juegos) para cobrar un sueldo irrisorio; vamos que la motivación se me fue al garete.<br/>Dejé trabajos de azafata y promotora porque ya era hora de vincularme profesionalmente a mis estudios para cobrar en un mes lo que ganaba en unos días, la hora pagada a menos de lo que cobra una chica de la limpieza;me hundí.<br/>Sé que el tema monetario es feo de hablar pero claro, cuando una se esfuerza, se quema y encima cobraun mísero sueldo, pues claro, en cuanto puede no renueva contrato.<br/>Por ahora adiós al sueño de maestra contratada.]]></description><author><![CDATA[mips77]]></author></item></channel></rss>
