La Semana que nos toca vivir
Sin fanfarrias ni pregones, de largo paso una fiesta casi olvidada, y que si no fuera por la insigne, y adorada, imagen de la Virgen de la Salud, pocos jóvenes recordarían. Unos cohetes si, pero poco “jolgorio”, y es que a muchos les pillo por sorpresa. No es culpa de una Hermandad que hace lo que puede por sobrevivir, sino de un pueblo que pierde poco a poco su identidad, y que en cada actividad cada cual solo intenta llenarse el bolsillo. Y si alguien quiere colaborar de forma altruista, van y le critican, e intentan que la actividad o la persona, desaparezca o lo deje, respectivamente claro.
Pero no es culpa de las gentes de este pueblo, que cuando ha habido que echar una mano todos lo han hecho de una forma u otra, sino de aquellos que últimamente se han erigido como líderes, quedándose en pseudo-líderes; felicitados en el poder, olvidados en la derrota. Políticos y empresarios, que un día se dan la mano y otro día se declarán la “guerra”.
Hagamos un ejercicio de imaginación, y borremos de nuestra mente que sería Polán sin encontrarnos a diario el juego de aficionados a la política de “azules” y “coloraos”… Bonito verdad, … veo vida, movimiento, alegría, calles limpias y todas, parques bien cuidados y flores que ni conozco, actividades que no se a cual apuntarme ¡todas me gustan!
Sigamos imaginando, porque tal vez no tengamos que despertar de ese sueño. Porque podemos elegir. Ahora podemos presionar, y en meses votar. La cuestión es si estamos dispuestos a cambiar, y a negar a aficionados a la política y poco formados a que se encarguen de organizar nuestra vida cotidiana. Es hora de olvidar ideologías, y buscar “buena gestión” “buen gobierno”, lo demás sobra. Lo importante es que tenga agua en mi casa, no que pase sed con un gobierno de mi misma ideología.
Pero no es culpa de las gentes de este pueblo, que cuando ha habido que echar una mano todos lo han hecho de una forma u otra, sino de aquellos que últimamente se han erigido como líderes, quedándose en pseudo-líderes; felicitados en el poder, olvidados en la derrota. Políticos y empresarios, que un día se dan la mano y otro día se declarán la “guerra”.
Hagamos un ejercicio de imaginación, y borremos de nuestra mente que sería Polán sin encontrarnos a diario el juego de aficionados a la política de “azules” y “coloraos”… Bonito verdad, … veo vida, movimiento, alegría, calles limpias y todas, parques bien cuidados y flores que ni conozco, actividades que no se a cual apuntarme ¡todas me gustan!
Sigamos imaginando, porque tal vez no tengamos que despertar de ese sueño. Porque podemos elegir. Ahora podemos presionar, y en meses votar. La cuestión es si estamos dispuestos a cambiar, y a negar a aficionados a la política y poco formados a que se encarguen de organizar nuestra vida cotidiana. Es hora de olvidar ideologías, y buscar “buena gestión” “buen gobierno”, lo demás sobra. Lo importante es que tenga agua en mi casa, no que pase sed con un gobierno de mi misma ideología.