Los Cismas del Poder
De antaño las noticias llegan cuando llegaban. Alguien que iba errante, alguien que venia de parte del rey, u otro señor; y contaba lo sucedido. Hoy en día, y gente, medios y tecnología, uno se entera, a veces, hasta casi antes que pase. Y de antaño difícil nos hubiéramos enterado pero hoy en día, casi todo lo que se quiere saber se sabe, porque estamos en el Gran Hermano del Mundo. Y que curioso, uno enfoca a la política, a nuestra política local, y observa. ¿Y que ve? Promesas, y voceros que no hacen nada de lo que dijeron, y hacen todo lo que de otros criticaron; y así pasa que aquellos que ha ido a la política de buen corazón “al beneficio del pueblo”, termine por hastiar la política, cuando lo que se debería rechazar es al “mal” político. Muchos se ilusionaron “un cambio en el pueblo” “nuevos aires…”, pero al final esta siendo mas de lo mismo, y casi con los mismo. Unos nos inculcaron y otros lo confirmaron que había dos Polanes, y no me refiero a aquel que se supone estuvo por la fuente vieja y el otro entorno al castillo, sino al Polán de las gentes de Derechas, con apodo “los fachas”, y las gentes de izquierdas, mas nombrados por su adversarios (sí lo son) “los rojos” ¿Es lícito que los políticos – y más los locales de un pueblo de unos 3.700 habitante- recurran al odio como programa electoral? Las consecuencias de estos programas electorales subyacentes son las divisiones internas dentro de los propios partidos, las hubo con Paco, y las hay con Antonio, y desde antes de ser Alcalde. Es “vox populis” que las famosas primarias, a las que alude siempre Pepe Blanco, no se dieron en Polán con las suficientes garantías, cosa mala para los socialistas de Polán, y en este caso pues no las hubo; más bien fue un nombramiento a dedo, respaldado como coarta de una votación apresurada y contenida, cuyo resultado estaba predicho de antemano. Y ahí, ya vino el primer cisma de este partido, ¿Cuánta gente se aparto del partido en ese mes? ¿Hubo alguna dirigente que tomo “excedencia” del parido por no estar de acuerdo con ese nombramiento, a lo mas “grande y libre”? Las hubo si, y fueron unos cuantos. Alguno ha vuelto pero con la oreja tras la mosca. Luego poco a poco la fecha de las elecciones, el famoso 14M, se acercaba y todos los que quedaban vivían sus momentos más felices, ya que veían que hasta podían ganar. Y llego el día, y como el PP hizo una pésima campaña, como unos por promesas y familias cambiaron de chaqueta; y el PSOE le costaba poco prometer; se produjo el hecho que llevo a Polán a los telediarios, y hasta en el programa Gente (un programa que si sale, o el mal de ha venido o acecha): El empate. Vino el pacto, la ruptura y de más. Y comenzó Antonio a ser la cabeza pensante de Polán, y el resto de acólitos seguían en su euforia; y hasta el pueblo se rejuveneció pensando en un nuevo cambio, que a partir de ese momento conoceríamos un Polán distinto, … si así fue un cambio brutal, tan brutal que se inundaron casas por el agua, porque todos estaban tan eufóricos que se olvidan tareas de mantenimiento, a pesar de estupendos contratos de personal que hizo Antonio, a su número dos “no oficial”. Este número dos hay que recordar que iba a encabezar un tercer partido político en Polán, y que tras varias conversaciones con Antonio, y las promesas del actual edil, pues Antonio “número dos”, dejo en la estacada algunos y bajo el paraguas de Antonio comenzó a tomar parte en la gestión del Ayuntamiento, con un contrato bastante polémico, y que para el Partido Popular tiene muchas lagunas. Esta decidida apuesta por este “número dos no oficial”, provoco algún enfado en el número dos oficial, pero… Antonio tenía el poder y la configuración personal de sus concejales hacía inútil cual cosa en contra. Luego vino el enfado de la única chica, que obligados tuvieron que meter porque desde Ferraz a Toledo, y desde Toledo (que fue ejemplo) a Polán, así se lo indicaron más que como una obligación que como un hecho (nota: ahora la circular les dice que el 50 %, y problemas tienen en encontrar). Pues la chica bien ilusionada alentada por todos en el partido y animada por su familia, antes vapuleada por algunos de derechas – y alguno de izquierda- por no ser Polaneca al 100 % . Fíjense que tontería, si Polán es un pueblo de pobladores, y lo atestiguo yo Miguel Azarafi. Bueno, pero no fueron los Polanecos “de pura raza”, quienes enfriaron la simpatía y las ganas de trabajar, y colaborar con Antonio, sino el propio Antonio, más uno más. Vaya, otro alejamiento más. Es hora de finalizar, y algunos capítulos es mejor dejarlos para más adelante, pero hay que cerrar con otro distanciamiento de menos nueces, pero no por ello menos importante, protagonizado por otro independiente, antiguo trabajador bancario, amigo de la Iglesia (Bono es amigo, simpatizante, creyente y practicante; que nadie critique); que por cierto fue el concejal elegido por sorteo (claro que eso es cosa de leyes).





