Una de aniversarios

Diez años hace ya de su inauguración. Una corta década. Desde entonces, aquéllos que augurábamos un incierto futuro a semejante compendio de encuentros imposibles, curvas inabarcables y titanio inyectado en vena en una ciudad en decadencia, hemos tenido tiempo de congraciarnos con él. Diez años despues, el edificio luce majestuoso, tan majestuoso como el primer día, aunque muchos no quisiéramos verlo, orgulloso de dominar el aire, el fuego, el agua.
Se ha convertido en vigilante de la ciudad y el campo que le rodea. Él sabe que le han fotografiado infinitas veces, y que lo haran infinitas veces más, y por eso posa como una estrella del celuloide. Tambien se sabe cien veces copiado por su propio autor, y por eso se siente único. Nosotros, los humildes bilbainitos de a pie, hemos aprendido a mirarle con familiaridad, como algo nuestro, tal como en su día hacíamos con los barcos en construcción o el fuego perpetuo - o no tanto, como el tiempo ha demostrado- de los altos hornos.
Y despues de este divague, deciros que este humilde blog esta tambien de aniversario... su segundo aniversario. Una eternidad. Tampoco daba mucho por él cuando empecé, pero aqui se mantiene, gracias a vosotros que seguís aguantando mis divagues, mis fotos y mis manías.
Gracias a todos!!!
Murallas del alma

Las personas más espirituales, suponiendo que tengan el máximo coraje, son también las que viven las tragedias más dolorosas: pero esas personas honran la vida justo porque ésta les opone su máxima hostilidad.
Friedrich Nietzsche
De ausencias

Apenas le escuché un par de veces en su radio. Nunca hablamos, no nos conocimos. Tampoco supe de sus cualidades humanas, de sus defectos y virtudes. Apenas pasó por mi vida, de manera tangencial, rozándola levemente y sin querer, y yo ni siquiera me acerqué a la suya. Sin embargo, he visto el vacío que ha dejado en sus amigos, como duele su ausencia, el desamparo que su partida ha abierto en algunos corazones buenos, en gente admirable . Y si la grandeza de un ser humano es directamente proporcional a la huella que deja su recuerdo, no me cabe duda de que fue una gran persona, y que el mundo es un poquito peor, hoy que ya no está en él.
En memoria de Pedro Cantero -Cafénoche-.
q.e.p.d.







