Érase que se era...
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Acerca de mí
Me llamo Míriam Berruezo, soy de Ceuta, una pequeña y preciosa ciudad española. Estudiando Magisterio he aprendido que es mucho más importante lo que se aprende que lo que se enseña. Pues bien, aquí yo os enseño lo que sé o lo que me gusta, en vuestras manos dejo que aprendáis lo que queráis...
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El buscador
Ya tocaba un cuento no? Mi blog se titula como los principios de los cuentos y tiene un motivo. Yo estoy estudiando magisterio, con la especialidad de infantil y desde mi punto de vista el cuento es un recurso muy... socorrido :P Además acaba de pasar mi cumple y me habían regalado un par de discos con miles de cuento en mp3 y pensaba subir algunos aunque después...
Siento repetirme en el autor pero de verdad, lo estoy descubriendo y... es alucinante, ahí va otro textito, este con moraleja :)

Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador. Un buscador es alguien que busca. No necesariamente es alguien que encuentra. Tampoco es alguien que sabe lo que está buscando. Es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda.

Un día nuestro Buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Él había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió. Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos, divisó Kammir a lo lejos, pero un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadoras. Estaba rodeaba por completo por una especie de valla pequeña de madera lustrada, y una portezuela de bronce lo invitaba a entrar. De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar.

El Buscador traspasó el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como por azar entre los árboles. Dejó que sus ojos, que eran los de un buscador, pasearan por el lugar... y quizá por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción. “Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días”. Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra. Era una lápida, y sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar…

Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado también tenía una inscripción. Al acercarse a leerla, descifró: “Lamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas”. El buscador se sintió terriblemente conmocionado. Este hermoso lugar era un cementerio y cada piedra una lápida. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto, pero lo que lo contactó con el espanto, fue comprobar que, el que más tiempo había vivido, apenas sobrepasaba 11 años. Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar.

El cuidador del cementerio pasaba por ahí y se acercó, lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.

- No, ningún familiar – dijo el buscador - Pero... ¿qué pasa con este pueblo? ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo ha obligado a construir un cementerio de niños?

El anciano cuidador sonrió y dijo:

"Puede usted serenarse, no hay tal maldición, lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré... Cuando un joven cumple quince años, sus padres le regalan una libreta, como ésta que tengo aquí, colgando del cuello, y es tradición entre nosotros que, a partir de entonces, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abra la libreta y anote en ella: a la izquierda, qué fue lo disfrutado…, a la derecha, cuanto tiempo duró ese gozo. ¿Conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla? ¿Una semana, dos? ¿tres semanas y media? Y después… la emoción del primer beso, ¿cuánto duró? ¿El minuto y medio del beso? ¿Dos días? ¿Una semana?

¿Y el embarazo o el nacimiento del primer hijo? ¿y el casamiento de los amigos? ¿y el viaje más deseado? ¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano? ¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones? ¿horas? ¿días?…

Así vamos anotando en la libreta cada momento, cada gozo, cada sentimiento pleno e intenso... y cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba. Porque ése es, para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido."

Jorge Bucay

Yo ahora estoy empezand a vivir ¿Cuánto tiempo habeis vivido vosotros?
 
Comentario:
Vaya... una historia preciosa! Bueno, según esta historia, supongo q yo ahora tb estoy empezando a vivir, como bien sabrás... Esperemos q, llegado nuestro momento, sepamos disfrutar y aprovechar esos "años" de vida...
Un saludo! :)
 
Comentario:
yo se q lo q viva se me va a hacer muy corto XD!!
jeje
Un beso de CHOI q hoy anda regalandolos!!
Te añadí en mi web!!
 
Comentario:
yo creo q he vivido menos q los años q pone en el calendario
un saludo
 
Comentario:
tenia muchisimas ganas de leer los libros de este autor pero esque ahora cada vez me entran mas ganas jejeje!!
que historia tan bonita me encantó gracias por traerla , esto muestra una vez mas lo importante que es vivir la vida cada minuto ...cuanto tiempo perdemos a veces pensando en tonterias...
besos!
No