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Me llamo Míriam Berruezo, soy de Ceuta, una pequeña y preciosa ciudad española. Estudiando Magisterio he aprendido que es mucho más importante lo que se aprende que lo que se enseña. Pues bien, aquí yo os enseño lo que sé o lo que me gusta, en vuestras manos dejo que aprendáis lo que queráis...
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Día de frases típicas tópicas y para no ser menos empezaremos con una: Hoy es un día para el recuerdo, no debemos olvidar lo que pasó hace un año y con buen criterio nuestro profesor de Ciencias Sociales en el Aula, Ramón Galindo, como estamos estudiando los retos de la sociedad y como presentárselos a los alumnos, nos ha propuesto debatir sobre el tema del terrorismo, más concretamente el terrorismo ligado a la religión. Para no empezar de vacío nos ha dado un resumen de un artículo de Saim Naïr que es un argelino formado en Francia, es eurodiputado y profesor invitado de la Universidad Carlos III. La verdad el artículo me ha parecido de lo más acertado y como pretendía poneros alguno...

Espero que os haga reflexionar porque, aunque no os guste la política, debéis tener en cuenta que es la realidad en la que existís, por mucho que intentemos negarlo o desligarnos de ella.


Luchar contra el terrorimo

[...]

Lo más grave es que el terrorismo no provoca sólo la muerte de inocentes, sino que también aviva el odio indiscriminado por parte de los que viven. Incluso aunque se diferencie el islam del terrorismo, con un esfuerzo de lucidez y autocontrol, ¿quién no piensa, de todos modos, que el terrorismo tiene algo que ver con el islam? Con lo que todos los musulmanes se convierten en posibles sospechosos. La victoria de los fundamentalistas estadounidenses que rodean a Bush, independientemente de que procedan del protestantismo, el judaísmo o el marxismo, consiste en haber conseguido que el fundamentalismo musulmán, antioccidental, antisemita y devastador, que era muy minoritario, se haya transformado ahora en un peligro mundial. Estamos atrapados en el círculo salvaje de los fundamentalismos. Estamos atrapados en su estupidez, su ceguera, su violencia. ¿cómo luchar contra el terrorismo de los asesinos? ¿Cómo luchar contra la ceguera de quienes nos gobiernan y nos han encerrado en este círculo mortal?

Una actitud de firmeza sin vacilaciones debe empezar por ser firme contra los terroristas, no porque, al defender la democracia, defendemos el mejor sistema que existe, sino porque el terrorismo indiscriminado viola un principio elemental de la humanidad: está moralmente prohibido agredir a ciudadanos indefensos. Si hay un principio sagrado que debemos defender, es ése. Esta firmeza antiterrorista debe asentarse en el contexto de la ley. No es el Estado el que debe hacer justicia, es la propia justicia la que debe hacerla. Esto implica varias cosas: la cooperación entre todas las policías del mundo, entre la policía y la justicia de cada pais, y entre la policía, la justicia y la población de todas partes. Porque estamos ante una guerra sin rostro, y los ciudadanos son las primeras víctimas.

Implica también el control de las fronteras, pero un control que no debe convertirse en humillaciones repetidas de los ciudadanos procedentes de países “de riesgo”, ni mucho menos por el color de su piel o su supuesta confesión religiosa.

Sobre todo no hay que equivocarse de adversario. Ésta no es una batalla entre la “civilización” y la “barbarie”... No es un choque de culturas, y no hay nada más peligroso que hacer creer que se trata de una lucha entre el islam y occidente. Los integristas representan una versión fascitoide dentro del islam, igual que los fascistas y los nazis representaban una versión totalitaria dentro de la democracia europea. Hacer creer que los terroristas islamista manifiestan una versión “radical” del islam es darles la legitimidad que buscan y, además, hacer que las poblaciones musulmanas se solidaricen con ellos. Lo que hay que hacer es exactamente lo contrario: “No sois musulmanes, no sois más que asesinos y se os tratará como tales”. Así es como reaccionan los países musulmanes que luchan contra este terrorismo, y tienen razón.

Debemos aislar a los integristas y arrebatarles toda fuente de legitimidad, como quien le quita el agua al pez. Los caldos de cultivo del terrorismo son conocidos: la miseria, el subdesarrollo y el resentimiento que eso provoca en un mundo globalizado. Los programas de televisión exhiben en los países pobres la cultura de las ventajas de la vida cotidiana en los países ricos. Y nos se les ofrece ninguna vía de acceso a esa riqueza. Al contrario, la patriotería de la prosperidad nos empuja a considerar la inmigración como una amenaza y convertir Europa en una fortaleza.

Es la vuelta del colonialismo disfrazado de lucha por la democracia y los derechos humanos... Hace falta estar especialmente lleno de prejuicios para pensar que las poblaciones musulmanas no se dan cuenta. Y, aunque no tengan nada que ver con el terrorismo, nunca aceptarán esa situación. Del mismo modo que nunca aceptarán el doble rasero en relación con Palestina: ¿Por qué no se aplica allí ninguna resolución de la ONU? Basta con darse una vuelta por lo que se llama “calle” árabe para comprender que allí nadie cree ya en la justicia internacional, violada tanto en Palestina como en Irak...

Luchar contra el terrorismo es abordar el problema de frente y en toda su complejidad. El terrorismo integrista no tiene nada que ver con el terrorismo vasco: unos están tan locos como otros pero obedecen a lógicas totalmente distintas. El terrorismo integrista debe combatirse en todas sus dimensiones, y las de sus causas profundas no es precisamente la menor. Entre las injusticias cometidas contra el mundo árabe-musulmán, los terroristas crecen como las plantas venenosas en un terreno envenenado. Nunca repetiremos demasiado que la mejor garantía de la seguridad es la justicia. Sin justicia, no hay paz ni tranquilida. La diferencia fundamental introducida por la globalización liberal y la época reciente es la guerra, ahora, se puede globalizar sin esfuerzo; la asimetría entre las fuerzas puede favorecer tanto a los fuertes como a los débiles. “vuestros bombardeos superavanzados tienen efectos sangrientos sobre nuestra población civil, y decís que los lleváis a cabo en nombre del derecho; nuestras bombas artesanales causarán el mismo mal entre vuestras poblaciones”. Esta lógica del talión y el terror se alimentan de la injusticia. Los países democráticos no tienen más remedio que resolver la cuestión de la justicia internacional para quitar credibilidad al discurso engañoso de los fanáticos, que utilizan la injusticia para imponer su fanatismo. Deben mostrar a las víctimas de los nuevos imperialismos y colonialismos que están con ellos.

...Y, sobre todo, hacer que la injusticia sea la norma de las relaciones internacionales. Es la mejor manera de luchar contra el terrorismo.

Sami Naïf

EL PAÍS | Opinión 6-Mayo-04

Cita: Sé tú el cambio que quieres ver en el mundo
 
Comentario:
En el artículo completo Sami Naïr ataca con mucha dureza a los gobiernos de José María Aznar (ex-gobierno ya) y Bush.

Aquí está el artículo completo: http://perso.wanadoo.es/laicos/2004/884S-contra-el-terrorismo.htm
 
Comentario:
menos habalr y ams actuar,nO??
besitos salados de CHOI
 
Comentario:
Está todo dicho. Falta actuar.
 
Comentario:
Que adelantamos con hacer un parón de cinco minutos en memoria de las victimas y que adelantamos con esas misas...y el Rey en primera fila.Si al menos eso sirviera para algo,se podrían hacer cosas y quien manda no quiere solucionar nada.Que ya sabemos que no es tan sencillo,pero algún día alguien tendrá que empezar no?hasta cuando...me pongo enferma de ver tanta injusticia y tanto tercer mundo,pero claro para que haya un primero...ya se sabe!
 
Comentario:
"Está moralmente prohibido agredir a ciudadanos indefensos". Me quedo con esa frase... ¿se puede decir más en una sola frase?
Es que... joder, es impactante... que se trata de vidas... De verdad Míriam, me pongo a pensar en este tema y me quedo sin palabras, porque es que simplemente no lo entiendo.

La verdad es que Sami Naïf ha escrito un texto que... chapeu!! A personas como ésta tendríamos que oír en la tele, y no a los pesados de Gran Hermano, jeje!
 
Comentario:
buen texto...hoy creo que sobran las palabras el texto ya dijo muchas cosas...hoy es un dia de no ver la tele...nos bombardean intentando ganar audiencia con cosas muy dolorosas...que verguenza
besazos
 
Comentario:
Buenas noches a todos:D

Chapeau por el señor Naïr, no hace falta decir nada más, simplemente que es un tío con las ideas tremendamente claras, harían falta muchos más como él. Ya había leido algo suyo en el Periódico de Catalunya, y la verdad es que sorprende la nitidez con y la elocuencia con la que habla. Y, bueno, de las ideas delm texto, Ryan ha dicho lo mismo que yo habría dicho, así que ¿para qué gastarme más los dedos?

En fin, buenas noches, besos y abrazod a todos con aromas/sabores de dolor de cabeza... :(
 
Comentario:
La verdad es que el tema de la justicia internacional es bastante complicado... y aunque no estoy muy de acuerdo con este artículo, si que comparto su punto de vista con respecto a que es necesario un cambio de mentalidad, pues solo así se podrá solucionar la situación en la que nos encontramos.
Lo que sí que se ha de reconocer es que los terroristas son una minoría, y como tal ha de ser tratada. En cualquier caso, yo creo que algo de choque de culturas sí que se está dando, sobre todo en el sentido en que esta situación que estamos viviendo tiene sus raíces en los procesos de descolonización. Los musulmanes ven que a la cultura occidental como los culpables de su subdesarrollo (algo bastante cierto, todo sea dicho), lo cual les lleva a desarrollar un sentimiento de rivalidad contra los occidentales.
Evidentemente, estoy generalizando bastante, y creo que tampoco podemos reducir todo este problema a una mera rivalidad; sin embargo, desde mi humilde punto de vista (porque la verdad es que tampoco entiendo mucho del tema), es posible que este en este punto el origen del problema.
En fin, que me enrollo ya más de la cuenta... se ve que hoy estoy filosófico...
Un saludo pensativo jeje ;)
No