Sandra..... continuación (Lunes, 30 Agosto 2004 23:05)
Dejé a sandra en una finca de extremadura, con sus compañeras.
Sandra me explicó lo que relato a continuación con un postura seria, como si le hubiera afectado tanto que necesitaba que no le interrumpieran en el relato. Yo la dejé hablar.
Sabdra no era conflictiva y por tanto sus cuidadores (mas bien la Madamme) le daba servicios especiales en los que tenia que aguantar bastantes cosas, si bien la recompensa económica era superior.
A los dos meses de estar en la finca y ya con bastantes servicios especiales realizados, la llevaron de acompañante a un espectaculo de barro. Acompañante queria decir a realizar servicios con los clienes pero no a participar del espectáculo.
El espectáculo de barro se realizaba en casas de montaña de la sierra de Madrid y de Toledo. En la sala mas grande del chalet, que habeces fué el garaje, se habilitaba una piscina diesmontables, circular y de unos cuatro metros de diametro. En el inetrior ponian arcilla de la que sirve para moldear y un cubo de agua,
Los clienes alrrededor veian un espectáculo de lucha libre femenina que consistia en quitar el bikini de la contaria y a continuación cogerle el trofeo. El trofeo era una pelota de pimpon a la que se habia atado una cuerdecita de unos diez centimetros y una anilla en el otro extremo. Durante la lucha esta pelotita se alojaba en la vagina y ganaba la que conseguia tomar la anilla de la contraria y extraerla.
Se realizaba una competición completa, con octavos, cuartos, semifinales y finales. Cuanto mas lejos se llegaba mas ganaba la chica.
Los clientes apostaban dinero y si ganaban lo recuperaban y el que habia apostado mas dinero tenian derecho a un sevicio de la chica que habia ganado.
Fué una vez mas como acompañante y las siguientes fué como competidora. Sandra me explicó que desde la posición de acompañante se veia bastante fácil concursar, pero cuando lo hizo por primera vez, que solo llegó a cuartos, acabó con muchos moratones y cortes. El bikini hay que romperlo antes de ponertelo, tanto las braguitas como el sujetador. Lo primero que hay que hacer en la lucha es quitar el bikini a la contraria. Si el bikini es muy resistente y tu contaria te lo coje bien, las cintas que lo sujetan te pueden producir cortes. Mas vale perder que no tener unos cortes profundos que tardan semanas en curar.
Una compañera que también estaba en la finca de extermadura le dió consejos para no hacerse daño. Uno de ello, el mas valioso, fué el de no oponer resistencia si la oponente tomaba la anilla y dejar que la pelotita saliera lo mas facilmente posible, incluso, antes de entrar a jugar, ponerse aceite en la vagina para que la pelotita saliera mejor.
Sandra lo encontró contrario a lo que se pretendía, que la oponente no lo sacara, pero las explicaciones fueron contundentes.
El trofeo estaba confeccionado con una pelota de pinpom, a la que se le hacióan dos oricios, uno a cada extremo y se pasaba un cordel (en realidad era hilo de pescar grueso), en un extremo se ponia una anilla grande, como de cuatro centímetros de diametro, y en la otra, para sujetar el cordel se ponia una anilla pequeña.
Si la contrincante haciá mucha fuerza y la que tenia la pelotita en la vagina cerraba las piernas para imprdir que saliera, la fuerza del cordel y la anilla final hacían que la pelitita de pimpon se chafara.
¿habeis chafado una pelotita de pimpon? quedan unas aristas y unas puntas que son como punzones. Sandrá vió sangrar a varias chicas.
Las competiciones se realizaban con tres o cutro grupos de chicas, de madames diferentes a las que se inculcaba rivalidad y no dejaban que se vieran hasta la lucha.
Sandra sacó bastante dinero de estas luchas, aunque no llegó nunca a la final. Una que ganaba casi siempre que participaba era una ugandesa de color que debía pesar unos noventa quilos con unos enormes pechos. Generamente se sentaba encima de su oponente y se dedicaba tranquilamente a romper el bikini y a extraer el trofeo sin apenas oposición.
Las que ganaban el combate iban a los apostantes y la que perdia se subastaba entre los clientes apostantes. La apuesta se realizaba a la baja y uno de los organizadores iba cantando cantidades en orden descendente hasta que alguien daba esa cantidad.
Las que peor lo pasaban era las que tenian cortes en la vagina por la pelotita o el cordel. Una penetración sin contemplaciones con cortes en el inetrior de la vagina es especialmente doloroso.
En un par de veces algunos clienes acabaron dentro de la piscina reclamando el servicio ganado en la apuesta. El resto de clientes coreaban los movimientos y las penetraciones.
En estas competiciones todo se subastaba y la vebida era gratís, aunque supongo que habian pagado una entrada. Una de las subastas que mas pujadores tenia era para la introducción de trofeos.
El que ganaba la puja era el encargado de introducir los trofeos en la vagina de las competidoras. las competidoras se ponian a cuatro paras encima de una mesa y el cliente introducia la pelotita dejando la arandela grande fuera. Ni que decir que el cliente se tomaba su tiempo, manoseaba lo que queria, introducia los dedos las veces que queria y solo cuando los demás clientes le daban prisa por comenzar la lucha introducia la pelotita.
Sandra hizo esto muchas veces hasta que dejó de estar en la finca.
continuará.
Sandra me explicó lo que relato a continuación con un postura seria, como si le hubiera afectado tanto que necesitaba que no le interrumpieran en el relato. Yo la dejé hablar.
Sabdra no era conflictiva y por tanto sus cuidadores (mas bien la Madamme) le daba servicios especiales en los que tenia que aguantar bastantes cosas, si bien la recompensa económica era superior.
A los dos meses de estar en la finca y ya con bastantes servicios especiales realizados, la llevaron de acompañante a un espectaculo de barro. Acompañante queria decir a realizar servicios con los clienes pero no a participar del espectáculo.
El espectáculo de barro se realizaba en casas de montaña de la sierra de Madrid y de Toledo. En la sala mas grande del chalet, que habeces fué el garaje, se habilitaba una piscina diesmontables, circular y de unos cuatro metros de diametro. En el inetrior ponian arcilla de la que sirve para moldear y un cubo de agua,
Los clienes alrrededor veian un espectáculo de lucha libre femenina que consistia en quitar el bikini de la contaria y a continuación cogerle el trofeo. El trofeo era una pelota de pimpon a la que se habia atado una cuerdecita de unos diez centimetros y una anilla en el otro extremo. Durante la lucha esta pelotita se alojaba en la vagina y ganaba la que conseguia tomar la anilla de la contraria y extraerla.
Se realizaba una competición completa, con octavos, cuartos, semifinales y finales. Cuanto mas lejos se llegaba mas ganaba la chica.
Los clientes apostaban dinero y si ganaban lo recuperaban y el que habia apostado mas dinero tenian derecho a un sevicio de la chica que habia ganado.
Fué una vez mas como acompañante y las siguientes fué como competidora. Sandra me explicó que desde la posición de acompañante se veia bastante fácil concursar, pero cuando lo hizo por primera vez, que solo llegó a cuartos, acabó con muchos moratones y cortes. El bikini hay que romperlo antes de ponertelo, tanto las braguitas como el sujetador. Lo primero que hay que hacer en la lucha es quitar el bikini a la contraria. Si el bikini es muy resistente y tu contaria te lo coje bien, las cintas que lo sujetan te pueden producir cortes. Mas vale perder que no tener unos cortes profundos que tardan semanas en curar.
Una compañera que también estaba en la finca de extermadura le dió consejos para no hacerse daño. Uno de ello, el mas valioso, fué el de no oponer resistencia si la oponente tomaba la anilla y dejar que la pelotita saliera lo mas facilmente posible, incluso, antes de entrar a jugar, ponerse aceite en la vagina para que la pelotita saliera mejor.
Sandra lo encontró contrario a lo que se pretendía, que la oponente no lo sacara, pero las explicaciones fueron contundentes.
El trofeo estaba confeccionado con una pelota de pinpom, a la que se le hacióan dos oricios, uno a cada extremo y se pasaba un cordel (en realidad era hilo de pescar grueso), en un extremo se ponia una anilla grande, como de cuatro centímetros de diametro, y en la otra, para sujetar el cordel se ponia una anilla pequeña.
Si la contrincante haciá mucha fuerza y la que tenia la pelotita en la vagina cerraba las piernas para imprdir que saliera, la fuerza del cordel y la anilla final hacían que la pelitita de pimpon se chafara.
¿habeis chafado una pelotita de pimpon? quedan unas aristas y unas puntas que son como punzones. Sandrá vió sangrar a varias chicas.
Las competiciones se realizaban con tres o cutro grupos de chicas, de madames diferentes a las que se inculcaba rivalidad y no dejaban que se vieran hasta la lucha.
Sandra sacó bastante dinero de estas luchas, aunque no llegó nunca a la final. Una que ganaba casi siempre que participaba era una ugandesa de color que debía pesar unos noventa quilos con unos enormes pechos. Generamente se sentaba encima de su oponente y se dedicaba tranquilamente a romper el bikini y a extraer el trofeo sin apenas oposición.
Las que ganaban el combate iban a los apostantes y la que perdia se subastaba entre los clientes apostantes. La apuesta se realizaba a la baja y uno de los organizadores iba cantando cantidades en orden descendente hasta que alguien daba esa cantidad.
Las que peor lo pasaban era las que tenian cortes en la vagina por la pelotita o el cordel. Una penetración sin contemplaciones con cortes en el inetrior de la vagina es especialmente doloroso.
En un par de veces algunos clienes acabaron dentro de la piscina reclamando el servicio ganado en la apuesta. El resto de clientes coreaban los movimientos y las penetraciones.
En estas competiciones todo se subastaba y la vebida era gratís, aunque supongo que habian pagado una entrada. Una de las subastas que mas pujadores tenia era para la introducción de trofeos.
El que ganaba la puja era el encargado de introducir los trofeos en la vagina de las competidoras. las competidoras se ponian a cuatro paras encima de una mesa y el cliente introducia la pelotita dejando la arandela grande fuera. Ni que decir que el cliente se tomaba su tiempo, manoseaba lo que queria, introducia los dedos las veces que queria y solo cuando los demás clientes le daban prisa por comenzar la lucha introducia la pelotita.
Sandra hizo esto muchas veces hasta que dejó de estar en la finca.
continuará.
Vuestros Comentarios:
Es una historia interesante!
Ojalá fuera de ficción.
Espero que este tipo de espectáculos no sigan
Felicito a la autora por su valentía y por su excelente redacción
Ojalá fuera de ficción.
Espero que este tipo de espectáculos no sigan
Felicito a la autora por su valentía y por su excelente redacción
Vuestros Comentarios:
La historia de Sandra es cada vez más increible y triste. Qué uso tan bajo de la mujer!
Vuestros Comentarios:
Una pena que haya gente así.
Vuestros Comentarios:
Esta chula la pagina, me ha gustado leerla.
Aunque le falta algo para ser creible, no parece ser escrito por una chica, pero bueno, el resto esta bien.
Aunque le falta algo para ser creible, no parece ser escrito por una chica, pero bueno, el resto esta bien.





