That's the end, my old friend

Extraño salvador
Hay una colonia de extraños personajes (adorables, por otra parte) que ven en P a un salvador, un "alguien" que les comprende, más allá de todas las fronteras. P se les antoja como un ser, en ocasiones, divino, capaz de entender, y capaz de juzgar sin pegarte con el mazo de culpable en el ego. Y P se levanta cada mañana, se ve calvo y viejo, añora su pasado y ve en cada arruga de su piel un pequeño triunfo del fracaso.
Y luego, sonríe, y entre montones de papeles, dice: "Gracias, me hacéis sentir bien"

Y luego, sonríe, y entre montones de papeles, dice: "Gracias, me hacéis sentir bien"

Luis
He hecho un dibujo algo esperpéntico (por razones ajenas a mi voluntad no puedo subir) como la persona a la que intenté retratar. A las 20’45 salgo de mi taquilla de cine a cenar. Suelo ir a la calle, a un banco, un poco alejado del barullo. Ayer pareció que otros muchos hacen lo mismo, buscar rincones en la ciudad, algo alejados, algo apartados... Algunos para cenar, y otros, como Luis, para bailar. Luis... Luis.
Luis era bailarín, aunque nunca se sacó el título de coreógrafo. Ahora está en paro, bueno, lleva tres años, y de vez en cuando, aparece en mi banco de piedra, se sube a él y baila. Retuerce sus extremidades, dobla los tobillos, se rompe por todos lados y su peinado, ni se inmuta. Ayer -me dijo- me dedicó todos sus bailes, mientras yo, con la mirada perdida, miraba mis macarrones desconsolados.
Luis era bailarín, aunque nunca se sacó el título de coreógrafo. Ahora está en paro, bueno, lleva tres años, y de vez en cuando, aparece en mi banco de piedra, se sube a él y baila. Retuerce sus extremidades, dobla los tobillos, se rompe por todos lados y su peinado, ni se inmuta. Ayer -me dijo- me dedicó todos sus bailes, mientras yo, con la mirada perdida, miraba mis macarrones desconsolados.
¿Qué pasa aquí?
Esto es un blog.
Su creadora es un guisante. Homínido, pero guisante.
¿Estará de vacaciones?
¿Estará cerrado este lugar?
Estoy pensando...
Mientrastanto, no dejen de leer
Su creadora es un guisante. Homínido, pero guisante.
¿Estará de vacaciones?
¿Estará cerrado este lugar?
Estoy pensando...
Mientrastanto, no dejen de leer
Aquel día
Un cirrótico brinda con vino a la salud de su amigo puesto que él ya no goza de ella.





