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Blog Verde
Soy un pequeño guisante y me gustan el cielo y los arboles
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Manifiesto por la Spicultura



Los abajo firmantes creemos que en el Universo en expansión que es la blogosfera, las estrellas no mueren y el tiempo no resta, sino que suma.

No al ganB giB. Porque un Universo mejor es posible. Pero no sin Spica.


no al spicaboom


NO AL GANB GIB



 

No



Mañana, cuando me corte el pelo, sentiré el peso verdadero de sentirme ligera. Y ya no pensaré en esas cosas. Todo lo que tocó mi pelo quedará muerto y brotará de la raíz el mes de julio.

Y mis pies, la cloaca de mis pensamientos, pisarán las letras que te cayeron al hablar. El triunfo de un jaque mate en una lucha estéril.




 

Al final acabamos todos matándonos a pajas...

¿es eso verdad?


Reflexión de martes etílico...




 

Bendito sea el voto extranjero

Estamos de enhorabuena. Se cernía sobre Galícia en forma de nube gris y espesa: el terror dinosáurico. ¡Por eso llovía tanto! Porque la lluvia eran los restos de un navío que naufragó, llamado franquismo, y se fugaban las gotas por las rendijas como el chapapote del Prestige.
Siempre pensé que, como en aquellos versos de Machado una de las dos Españas ha de helarte el corazón, era Galicia la que se quedaba en el polo norte, separada del resto, encerrada en una "dinastía fraguista". Da la impresión que así se pone punto y final al querer conservar la memoria histórica con hechos palpables, como si no fuera suficiente tenerla retenida en el ADN transmitida por la retina de nuestros abuelos y padres. Porque una estatua de Franco en medio de Madrid, sobra; y porque un presidente que formó parte de un régimen dictatorial, sigue sobrando.
Se desprende del arbol el último fruto del cainismo. Así sea. Amén.

 

Menos de cinco minutos

Hay cosas que me hacen poner realmente triste y otras que me hacen poner contenta. Espero que baste parte de mi felicidad para quemar estas horas tristes. Y tengo cinco minutos de memoria, como en Memento, y a veces olvido acordarme de... que hay cosas que me hacen poner realmente triste y otras que me hacen poner contenta. Espero que baste parte de mi felicidad para quemar estas horas tristes. Y tengo cinco minutos de memoria, como en Memento, y a veces olvido acordarme de...

las cosas que me hacen poner realmente triste y de las que me hacen poner contenta.

 

¿Treinta y tres días para qué?

click a spica


Pronto a vuestra disposición merchandising de la campaña

 

Demencia

Probablemente hoy haya superado todos los límites de la demencia, pues a sabiendas de las muchas cosas que tengo que hacer (básicamente estudiar) me he puesto a rebuscar en internet una fotografía. Me ha costado, pero la he conseguido, y he aquí el fruto de mi hazaña.



El primero es El Albino, aquel personajillo de La princesa prometida que vivía en un árbol y que le decía a Wesley: Deja que te torture, te lo ruego y el otro es un líder indiscutible entre las féminas, es el gigante del mundo de los fraggle rock (¿se llamaban Gorgs?)

Lo conseguí. ¿Se parecen o no se parecen? ¡¡¡Son hijos de la misma madre!!!

Ahora nada en esta vida me va a quitar el sueño.

 

Ventanas

dos, cuatro, seis, siete.... nueve, diez...

más dos,

más cinco,

más tres,

veinte,...

ventanas.

De las cuales siete están cerradas, el resto abiertas.

Adivinanza: ¿quién es el maldito que tiene aire acondicionado?

 

Tragedia




Son las cuatro de la tarde, todo está cerrado.

Y no queda café.


 

Monedas




Ahora que estoy lejos de ti, entiendo la riqueza de tu presencia. Como la tragedia de no entender qué es estar vivo sin poder tener conciencia de la muerte. La vida y la muerte son la cara de la misma moneda, como querer estar lejos de tí y echarte de menos.

 

San Juan

R se fue de improviso a Saint-Tropez montada en el asiento del copiloto de un coche rojo. Sólo llevaba un par de bragas y cinco euros en el bolsillo, pero quería ir para allá, siguiendo de cerca al hombre que conducía el coche rojo. Tal vez se llamaba Juan y sólo quería felicitarle.

Ya os llamaré si me pasa algo... - escribe en un sms. Todos con el corazón encogido miramos de reojo el móvil, alguien duda si apagarlo (cobarde como una avestruz).

R va sentada al lado de Juan, quiere ir hasta Saint-Tropez para felicitarle.

Y luego, ya se verá.

 

Tarta helada

El maestro de ceremonias se levanta, repica en la copa con la cucharilla del postre y se atusa la corbata: “Es un día muy especial estar aquí todos reunidos para tal ocasión, tan feliz. Es un gusto para mí ver como dos amigos que se quieren han decidido tomar el paso y casarse. Estoy francamente feliz. Enhorabuena pareja!!” El maestro de ceremonias se sienta orgulloso de su speech. Afortunadamente no se dio cuenta de sus niveles etílicos así que tampoco se dio cuenta de las lagrimillas que le cayeron, y del tenedor del postre, clavado en la mano sangrante del novio.

Y el novio, sólo miraba hacia la puerta.

Y la novia, sólo miraba a sus adentros.

Y el maestro de ceremonias sólo miraba sus celos.

Todos los allí presentes disfrutaron de la boda, del pacharán, de los puros y del vino. De la compañía de la familia, y de las risas cómplices u obligadas. Las madres respectivas lloraron, y los padres respectivos se intercambiaron las corbatas en un acto insólito de brabuconería. Todos disfrutaron de la boda, menos

El novio que se le heló el corazón con la tarta helada

menos,

La novia que perdió la sonrisa en el trampolín de la cola de su vestido

menos,

El maestro de ceremonias, quien llegó a su casa, y quemó los recuerdos.

 

Volver

He vuelto


Y ,

no me lo preguntéis: he pasado calor.



 

Sobre todo

En mi próxima vida quiero saber dibujar, cantar, ser una virtuosa de cualquier instrumento, saber darle la vuelta a las tortillas con un alehop, tener una formula mágica para que me entre la estadística en la cabeza,...

...dibujar todavía mejor, reconocer a la gente por sus zapatos, tener narices para montarme en el dragon khan, poder tragarme un sable de 60 cm, poder leer igual de rápido que el robot de "Cortocircuito", tener la memoria suficiente para acordarme del color de los calcetines de James Stewart en todas sus películas,...

y sobre todo,

tendré que procurar no reencarnarme en una vaca.



 

num. 2

Es una pena que a veces la ficción sea igualita a la realidad, piensa G, desde su descarado sentido del humor...

J, en cambio, no puede pensar más. Dice que está cansada de darle vueltas a las cosas, sin que éstas parezcan tener sentido. Yo soy amante del orden, se dice, y aquí ya no hay más sitio.

Y hay un silencio en la sala y se oye a un invidente gritar: Muchacha, ¿has logrado por fin desdoblarte? Qué verde es tu alter ego y tu ego verde...

J y G, en el escenario, miran hacia el patio de butacas cegadas por la luz de los focos.

En penumbra, vestida y maquillada como en las Operas alemanas, sale la muerte con la cara tapada. Es la escena veintitrés.

J y G miran las manos de su abuela, temblorosas.
Ya le han dado la extremaunción, grita el invidente desde platea.

Ya le han dado la extremaunción, replica el eco. Y J piensa que ya murió, hace meses, en su cabeza, y G lamenta a la pena.

La pena,
que se cubre de blanco, de gris, de negro...


 

Batido del día

Llevo:

14 días tosiendo
336 horas tosiendo
20160 minutos tosiendo
batido de guisante

shake it shake it shake it


soy un batido de guisante






 

Llueve



Odio la lluvia

Y tantisísimas cosas más....


 

Trituradora de papel

La vieja trituradora de papel se ahoga con tantos pensamientos a los que tiene que hacer trizas. Por eso hoy, J, nos ha traído en papel de envolver y un lazo rosa, otra trituradora de papel. La nueva maquina es voraz, se traga hasta la útlima coma que queda dispersa en el aire. No deja tiempo a los equívocos. A veces incluso tengo la necesidad de pedirle perdón cuando conjugo mal un verbo, porque rapidamente se sitúa detrás mío, abre la boca y se come los errores (hasta los tipográficos).

La trituradora de papel nueva se parece enormemente a ese anuncio de la televisión que habla sobre las hipotecas. Llaman al timbre. Una chica de anuncio abre la puerta y un muchacho de cara sonriente le dice: hola, soy un tipo de interés bajo, pero ya sabes que nunca vengo solo. Y entran atacando nueve Fétidos Adams que le hacen la vida imposible a la chica de anuncio. Así es un poco la trituradora de papel. Me persigue por todos lados, está atenta a cada fallo, aunque mínimo, que se cuele por mis pensamientos o ideas o diálogos. Por suerte, de momento sólo atiende a los errores gramaticales y ortográficos, aun está carente de moralidad. No podría imaginar mi vida con un chisme que me come el dobladillo de los pantalones y que encima no me deja mentir, ni faltar al trabajo, ni tener dudas, ni... ni ser yo.

Por eso, he escupido un “freído” al vacío con la ventana abierta. La maquina trituradora de papel ha ido tras la palabra malsonante, se ha quedado tres segundos suspendida en el aire masticando y como en los dibujillos de la tele ha hecho: “fiuuuung” y ha caído en picado y se ha estampado contra el suelo. Tres pisos más abajo sólo quedaba un esqueleto de maquina traga papeles que gruñía “frito, frito, frito”.

Mañana le regalaré una maquina de coser a J, a ver si de una vez por todas, le cose los huevos.
 

Mentiras



Hoy es el primer día que logro levantar la cabeza. Hacía unos meses que se me había quedado atascada en un agujero. Fue un día en que quise imitar a las avestruces, esos días en que el miedo todo lo puede. Pero hoy por fin la saqué: el olor a moho me estaba dando alergia y siempre me pongo de malhumor cuando tengo alergia, por el picor en la nariz. Se me ha quedado el pelo embarrado... ésa es la única pena.

Y hoy sólo tengo ganas de contar mentiras.

Y de ponerme a insultar a alguien.

Y de quedarme perpleja
porque dudo que alguien

pueda morir de dolor de barriga




 

Siempre a medias




Por quedarse mirando a medias, por no hacer preguntas, por no comentar la verdad, por quedarse al margen de lo que son.

A algunos no se nos permite sentir.

 

Cansada de respirar

Muy probablemente es lo que le tendría que haber dicho al médico, hoy, a las cinco de la mañana, cuando he llegado a urgencias. No mire, verá usted, doctor, estaba tan cansada que decidí descansar del todo. Sé que a los médicos de urgencias no les va nada el sarcasmo matinal... Así que le he contado la versión light: Mire usted, doctor, estaba yo durmiendo tranquilamente, cuando de repente, me he despertado, he abierto los ojos (a los doctores de urgencia les gustan los detalles) y zaaas, no podía respirar, entonces, he empezado a ahogarme, a ahogarme a ahogarme hasta que al fin, aproximadamente, veinte o treinta segundos después, he logrado que mis pulmones hicieran algo más que la fotosíntesis. Después de varias radiografias de tórax, de intubaciones rarísimas a base de ventosas chupadoras de sangre, y de pasar frío, como en todos los hospitales, me han dejado salir. Dicen que no tengo nada, aunque yo siento que he perdido algo.

Tal vez lo único bonito ha sido que he visto amanecer... Y después de codearte con la muerte (ejem) lo mejor es ver amanecer..... Y se acaba la película y los amantes se encuentran y colorín colorado, este cuento se ha acabado.



 

Esperar

Pescando nada...

Estoy esperando que pase algo. Llevo desde las cinco de la tarde esperando. Pero aquí nada sucede... Sólo se sucede lo mismo, el tiempo. Planeo por realidades paralelas, aunque vacías y sin actividad. Me levanto y me siento. Me voy y regreso. Sigo esperando que pase algo, tal vez mañana.

 

Fotosíntesis



 

Os voy a hablar del amor

F.
El protagonista de esta historia se llama así, F, porque no me ha querido dar su nombre. Con dos o tres referencias acerca de dónde vivía, se ha quedado más que satisfecho.
F hoy llevaba una camisa amarilla con lineas verticales y horizontales, por lo tanto, era una camisa de cuadros y amarilla. Un bastón. Gafas.
F tenía esta tarde aproximadamente 83 años.

G.
Suscintamente podría decir que G soy yo. Yo estaba presente en el momento de la historia y muy probablemente (y viva la vanidad) sin mi esta historia no trascendería allí donde tenga que trascender.
G hoy llevaba unos tejanos, una sudadera gris, una mochila con cuatro cómics, el uniforme del trabajo, jarabe para la tos y un poco de cansancio acumulado. Y por qué no, también un poco de inconformismo.

R.
Este es el personaje que no estaba en escena, pero alrededor del cual se ha desarrollado toda la historia. Está jubilada desde hace seis años, tiene cuatro hijos y veranea en un lugar donde los melocotones son realmente buenos. Sobre todo en almíbar. R era la antigua portera de mi edificio y cuando yo era pequeña me cuidaba algunas veces, y yo se lo agradecía robándole las muñecas de sus nietas (pero eso sea probablemente otra historia).



F interpela a G cuando ésta está abriendo la puerta del portal que le lleva a su casa. F le pregunta a G sobre R. ¿R?-contesta G. R está jubilada y vive aquí al lado. A F se le iluminan los ojos cuando oye que G pronuncia el nombre de R. Un alivio pasa por sus ojos: R aun no ha muerto.

Por mal que nos pese todos morimos.

F se sonroja ligeramente y me cuenta que él conocía a R, que ella tenía cuatro hijos y que su marido murió y ella se quedó viuda. Sí-responde G. Ésta le dice que por qué no pasa por su casa a saludar a R. F sonríe picaronamente y pregunta a G cuál es el piso de R para timbrarla la próxima vez que pase por ahí. G le dice que R sigue viviendo en la portería. F mira por encima del hombro de G y disimulando echa una ojeada dentro del portal, por si acaso R sale a su encuentro. F exclama que R es una chica realmente eixerida (conservo el adjetivo en catalán, disculpadme, equivale a: vivaracha, según el diccionario). G pregunta a F por su nombre, F sólo responde que vive en la misma calle, que su mujer murió y que.... sólo es alguien que la veía pasar.


Voilá, os conté una historia de amor.

 

La elegida

De entre todas las frases de las frases he encontrado la frase:

Se pierde la conciencia del cuerpo a fuerza de no vivir más que con el pensamiento


Y esta es la conclusión: pensar es malo y engorda.



 

Y todo esto, con dibujitos

Nicolás era campeón de carreras del pueblo.
Así que, cuando Presto Illico (el rey de los repartos) le contrató, no se sorprendió nadie.
Un día tras otro, Nicolás corría de un sitio a otro llevando paquetes y cartas.
Su conocimiento de la región le convirtió rápidamente en el mejor repartidor de Presto Illico.
El más mínimo camino de tierra, el menor recorrido le eran familiares.
Ascendió de categoría rápidamente... De simple corredor, pasó a jefe de corredores...
.... des pués a jefe de sector...
....más tarde a responsable nacional...
Su despacho se convirtió en un utensilio nuevo que manejaba a la perfección.
Cuando murió Presto Illico, se convirtió, naturalmente, en director de la agencia.
Más tarde, un domingo, decidió correr como en los viejos tiempos.
Pero se perdió en uno de sus recorridos...
Y se encontró con un marido celoso que le metió una puñalada por error...

Inefables, Lewis Trondheim


No es mío.... ¿o qué os pensábais?


 

Mutts



-I'm in the mood for pistachios

y éso lo dice un perro....


 

Soledad extraviada

tú dirás

Me acabo de dar cuenta, me siento sola, otra vez, pero de una manera muy extraña. Mañana haré unas llamadas y pediré unos presupuestos. Haré ver que entiendo de lo que hablo y colgaré, y me sentiré sola, pero de esta forma tan extraña. Y en medio del silencio de la biblioteca (si es que voy), saldré a tomar aire, o a fumar, ahora que fumo, y el suelo de madera crujirá y me mirarán y me sentiré sola, otra vez, de esa forma tan extraña.


 

El hombre del tercer pezón

Al hombre del tercer pezón le gusta cantar la canción de la Legión. Se levanta de su sofá, se yergue sobre sus pies y dejando traslucir su tercer pezón a través de una fina camisa blanca, se desgañita y ruje: soy un novio de la muerte que va a unirse con lazo fuerte..... Y a mi me recuerda a la Semana Santa, a los pasos y a los múltiples ecce homos que se pasean por las ciudades medio en cueros. Y yo le oigo por la ventana mientras estudio Pensamiento Político por enésima vez. Al hombre del tercer pezón le gusta calzar deportivas addidas que compra al lado de su pueblo, "en fábrica", porque le salen a 10€ y "son de marca", aunque son feas del carajo. Y se pone un bañador de color azul con lineas rojas y no se lo quita en todo el verano, hasta el mes de septiembre, en que de paso, al quitarselos, se depila la entrepierna. Y yo lo oigo por la ventana de mi cuarto, cuando grita de dolor. Es el hombre del tercer pezón. Es el hombre del tercer pezón. Es el hombre del tercer pezón.

¡¡Noooooooo!! Ya ha llegado el verano....



(os dedico el link de esta página y no olvidéis pasar por How to identify a potential Triple-Nipple)

 

Manual de la felicidad

En el manual de la felicidad se dice que la felicidad consta de pequeñas partes. Algunas veces, la felicidad se forma como un gusano con cuerpo de bolitas engarzadas como una pulsera. Otras veces, llega como un globo hinchado; muy hinchado por un lado y poco por el otro. Algunas más, la felicidad son diagramas con los mínimos detalles: hora, día, lugar.

En el manual de la felicidad se han olvidado poner que: un guisante es realmente feliz cuando tiene dos días libres sin trabajar. Obviaron poner también que es injusto tener dos días de fiesta y que un guisante se ponga asmático, bronquítico, y chunguítico.

Pero ésas son las cosas de la felicidad....


felicidad al borde de...

 

Tortilla de patatas

He sido elegida entre los mejores huevos de las mejores gallinas; he crecido entre las tierras más fértiles del mundo; y he sido la sal más fina. Con cuidado y esmero, carícias, palabras seseadas, y canciones, he sido batida, cocinada a fuego muy lento, mezclando lo que soy con lo que eres. Me doran por un lado, y por dentro me cocino al punto; me doran por el otro, y por dentro me cocino al punto. Y en un flasssz, estoy aquí y estoy allá.

Y he vuelto a casa.