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Blog Verde
Soy un pequeño guisante y me gustan el cielo y los arboles
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Feliz vueling

tiene razón...

Él (porque es un hombre a pesar de los pelos largos) se llama P y me va a llevar a Londres. Eso si adivina el camino. Porque a P le apodaron P por "Perdido" no por Pepero o Paranoico. P un día me enseñaba fotos de las cabinas de Londres, unas fotos que él mismo les había echado. Yo le comenté: qué bonito es Londres a lo que él me contestó: ¿cómo que Londres? Eso son fotos de Berlín. P es un chico despistado, muy muy despistado. Así que P me llevará a Londres, en sueños. Yo de momento, como no conozco a P, me voy a Londres, con M (M de Marta, no de Mamona o de Mamá). Nos vemos a la V, a la Vuelta (no a la Vez o a la Voz).



 

Y sólo queda el silencio

La sangre fluye pesadamente a mi cerebro, se mueve como gelatina por mis venas y los ojos experimentan bruscas sacudidas, como si quisieran salirse de las órbitas. Al girar la cabeza la imagen recorre un camino largo y pixelado hasta llegar a mis neuronas, gelatinosas. Sólo veo manchas de colores contrastados y siento mareos danzarines que proyectan luces en los semáforos. A veces siento que me caigo, de repente, cual lipotimia precipitada. Y me sorprende aun que mis pies sigan yendo en linia recta, obecediendo como soldados. Lo peor son los ruidos distorsionados y multiplicados. Sordos ruidos, agudos ruidos que rebotan en mis tímpanos desorientados y se precipita el miedo. La psicosis, la taquicardia, los calores en medio de un vendabal con 2 grados de temperatura. Y otra vez los zumbidos en las sienes. Y otra vez la opresión en el pecho, que me ahoga. Echo humo por la boca pues mis pulmones arden. Si la gente me habla no la entiendo, y me pongo nerviosa y agresiva; me rechinan los dientes....

Llevo dos años dependiendo de un medicamento. A la mínima dosis olvidada... parece... que... el.... mundo.... desaparezca. Mi cuerpo se rinde y yo muero.

 

Nasty surprise II

"Se me remueven las tripas al verte" debería ser algo que tendría que sorprenderme. Y así estoy: sorprendida.

corrección gramatical


Que se me remuevan las tripas al verte debería ser algo que tendría que sorprenderme. Y así estoy: sorprendida




 

Fin de año es mañana

Me gustaría analizar el concepto de año nuevo. Sí, llego tarde, pero nunca se es demasiado impuntual.
Año nuevo: en su pleno significado, para nosotros, los de cultura cristiana (el antropocentrismo cristiano es algo que también tendría que analizar) esta fecha significa el final de la cuenta atrás de esos 365 días que equivalen a la rotación de la Tierra alrededor del Sol (me sorprende todavía cómo me acuerdo de estas cosas). Si generalizaramos, el año nuevo, en realidad es, un final impuesto para -supuestamente- empezar. A mi no me gusta esta convención cultural de tener que celebrar el Año Nuevo el día 31 de diciembre, por eso, he decidido que para mi el Año se acaba mañana. No hablo del 2005 o del 2006, sino esa sensación de The end, c'est fini. Así que, os deseo un feliz año nuevo para todos los que se quieran sumar a esta nueva secta gregoriana o juliana o guisantiana. Decidme cuantos somos que reservaré mesa en el restaurante.

 

metalenguaje

ajo/ojo

 

La profesión de pensar

Mi barrio no está hecho para gente con movilidad reducida (usando el término correcto, técnico y políticamente... ejem). Teniendo en cuenta que la población envejece y alarga su vida hasta límites impredecibles (¿90? ¿100?) y contando con el hecho de que vivo en un barrio casi residencial (a pesar de estar dónde está, o precisamente estando dónde está) y donde parejas con ahorros suculentos vienen a fructiferar el índice de natalidad,..... Vamos, que teniendo en cuenta que hay mogollón de viejos y cochecitos con bebés no hay una escalera mecánica o ascensor en las salidas del metro. Más de una mañana, tarde y noche, esperando el metro, he hecho cábalas sobre dónde y cómo podrían hacer caber un ascensor (al no ser muy ducha en estas cuestiones probablemente he cortado la circulación en la calle, he cerrado el paso en el túnel y he creado un movimiento sísimico de tierras); he redactado cartas mentales al alcalde exhortándole que deje de hacer campañas ridículas y se ponga manos a la obra y he llegado a la conclusión que
de mayor quiero ser una "pensadora" ni libre ni filósofa. Simplemente, sentarme en un diván (en realidad cualquier cosa mullida me serviría) y ponerme a pensar en las cosas que van bien, van mal o simplemente van. No dedicaría mi tiempo a elaborar complicadas teorías, ni a indagar en profundos teoremas, ni plantearía problemas, mucho menos soluciones,... Simple y llanamente: pensar. Y ser retribuida por ello.
 

Luces y sombras de un grabado goyesco

No recuerdo mucho en qué consistía exactamente el concepto de pesimismo antropológico que nos presentaba el colega Maquiavelo. Puedo, aun así, desgranar y desarrollar mi propia teoría a partir de lo que para mi es "pesimismo" y "antropologico". Si sumo estos dos conceptos me da, al menos en mi cabeza de guisante, el resultado de: la existencia presenta este cariz de constante descontento. Hoy no es una excepción.
Me acuerdo de cuando era pequeña, y cuando digo pequeña es muy pequeña. Mi madre me apuntó a la guardería de verano de al lado de mi casa, por aquel entonces la guardería era un caserón modernista con un jardín enorme (hoy es un pseudo-caserón modernista con un espacio de cemento donde supuestamente los niños corren). Ese año, el que recuerdo, montaron una piscina de esas de plástico enorme y al acabar la merienda nos podíamos ir a dar un chapuzón. Para ello, naturalmente, teníamos que someternos a la humillación y el escarnio de desnudarnos en público. A pesar de mi corta edad yo mostré un pudor preocupante. Al menos tuve la conciencia de saber que mi vergüenza era extrema en aquel momento. Tengo dos recuerdos de aquel día: yo escondiéndome detrás de una mesa a fin de ponerme mi bañador y yo subida a la escalera mirando la diversión ajena, sin saber por qué ellos eran tan felices y yo, una infeliz en cueros.

 

Intentos

Que los años pasan rapido, parece ser que sí, que como más mayor te haces más rapido pasan, parece ser que sí. Al menos eso dicen, dicen que la vida es así, pero yo no lo sé muy bien, porque no sé quién lo dice, tampoco sé si hay un estudio que lo demuestra. ¿La percepción del tiempo? ¿Tras la muerte? No lo sé, la muerte, también dicen que es el descanso, pero yo no lo sé, aun no he muerto, aun no sé nada.

Recomiendo un blog: www.sin-rumbo.com y mando un saludo a su creador


 

Siempre guardo tu recuerdo debajo de la almohada


 

Desubicación

Hace ya un tiempo escribí aquí, en este papel verde, algo sobre la desubicación, lo sé porque es un tema recurrente al cual le suelo echar mano. ¿Qué es la desubicación? Tal vez la discontinuidad de hechos reales. Tal vez la sensación de levitación antes que la de tener los pies en el suelo. Sin embargo, la desubicación no tiene nada que ver con la descolocación, o la pérdida. Uno puede estar desubicado pero no perdido, menos aun descolocado. La desubicación es algo más aparente a la vez que escondido. Nada tiene que ver con las decisiones o los errores. Tal vez sea darse cuenta en la madrugada al coger el metro, para ir al trabajo, del ruido sordo de la mañana. Barcelona es especial para eso, ruidos los que quieras, incluso sordos. Y éstos hacen que parezca que el tiempo se ha congelado. Y la gente entra con prisas en los vagones y a empellones, pero en silencio. Pasan las rubias de bote y las morenas de mechas caobas. Me empujan y empujo, no hay ganas ni de pedir disculpas. ¿Qué será pues la desubicación?

Lo pienso y aun sé menos.

 

Miro el metro y me entra hambre

Hoy digo "soy feliz porque he logrado superarte en todas las cosas" y pienso en lo necesaria que es a veces la paz de espíritu. Se suele centrar en el estómago, a veces, agazapada bajo el hambre y la soledad. Si yo fuera caimán devoraría de raíz la enajenación que a veces pesa sobre mi alma, esas cosas tontas e innecesarias que la aderezan. Y luego me iré a casa y prepararé con afán y sin disimulo (por la cantidad ingesta de mantequilla que le pondré) pasta con atún. Y ahogaré parte de las penas, porque el dolor no puede comerse con patatas.

 

Ser guisante

En el momento en que te das cuenta del error empiezas a sentir una vergüenza tremenda, como en aquellas ocasiones en las que el alcohol te ha hecho una mala pasada y recuerdas al día siguiente un gran pollo que montaste en medio de la fiesta de tu amiga. No es el caso, pero podría serlo. O aquellas situaciones en las que empiezas a poner verde a una persona, le dices de todo, y te envalentonas al ver que tienes público, cuando uno de los oyentes se levanta medio avergonzado medio herido y dice: -es mi hermana. Eso pasó, pero hace años. Es una situación violenta en la que te encuentras entonces, muchas de las veces ya no puedes echarte atrás, ni aun pidiendo perdón mil veces. Dicho queda y ficha en la mesa pesa. Estos días me siento un poco así. Avergonzada y ridícula. Es en estas ocasiones en las que reafirmo mi condición de guisante, me encojo y me hago pequeña. Luego me pongo verde y así empieza en gran proceso natural de la vida.

 

Fotogramas a corto plazo

Me acuesto tarde, llego tras una noche tranquila de besos bien dados. Las noches se me hacen pesadas y parece que no llegue el momento de irse a dormir. Mañana escribiré una carta (de las de a mano) y la mandaré a Essex (UK).
Ligera vergüenza ajena, represalias controladas, más besos curativos...

Y me pregunto extrañada, cuántas veces habré bajado por las mismas escaleras del metro en todos estos años, y me pregunto sorprendida si es verdad que en esta ciudad hay más ruedas que piernas. Y pasa una bici a mi lado, y una silla de ruedas, luego un taxi y la noche se funde en un plano medio....

 

Lo sacrílego de una fresa

Comer fresas en invierno, ¿qué significa eso? ¿qué tipo de sacrílego paganismo (o lo que fuere) frutal ampara eso? Si existiera realmente una constitución universal-global-europea-mundial.... esas cosas no sucederían! Y mientras pienso esto, él me cuenta lo de su adicción. Lo de las terribles penas, lo de los terribles esfuerzos, lo de los enormes sacrificios que un ser humano puede hacer por superar algo que te viene impuesto, que aceptas y que no rechazas, no puedes, ni quieres... Y pienso en una fresa, de forma perfectamente transgénica (como esos huertos artificiales que están montando en Japón, país de los gusanos de seda). Él es como esa fresa. No sé si por lo transgénico, o porque al partir la fruta, su diámetro dibuja un corazón.


 

Auto-odio, auto-engaño

A veces me caías mal, me costaba hablar contigo cuando tenía un mal día porque el esfuerzo era doble. Disimulaba mis excesos de odio hacia ti bebiendo tilas todo el día y por la noche me dormía al instante, sólo al llegar a casa. Tú no hacías preguntas, creo que no imaginabas que mis dolores de cabeza, mis gafas de sol y mis "llego tarde" eran una estrategia burda para no pasar más del tiempo justo contigo. Pasaba horas vacías en parques, en el trabajo, en el cine o con amantes, y contaba las baldosas del suelo y los peldaños de las escaleras, y siempre hablaba de la nieve en Suiza cuando tú lo hacías del tiempo que pasaríamos juntos. Me caías mal, y no me hubiera importado verte desaparecer por arte de magia, porque no te echaría de menos. Sin embargo, me había casado contigo, justo el día en que nacimos, porque todas las horas que creía ganar las perdía y porque mi ego era tu alter ego, mi consciente tu subconsciente, tú era yo, teníamos la misma edad, vivíamos en el mismo lugar, nos llamábamos igual y mi risa era la tuya. No sabías lo mal que lo pasaba al verte en el espejo cada día...

 

Qué pasa cuando....

¿Qué pasa cuando...

  • te aburres de:


    • mi, ti, tu, blog,... ?


  • que:


    • empiezas a estar sin mi, ti, tu, blog,...


  • que:


    • buscas sustitutivos que no son chocolate

      ni tu, mi, ti


    Es llegar a los 24... (más tres puntos suspensivos)

     

    A un día de mi cumpleaños...

    me siento más joven que ayer y más que mañana, mucho más que mañana,

    si no fuera por esta tos de abuelo y esta rodilla artrítica que me hace la vida imposible...

    24 años, 24 guisantes

     

    A dos días de mi cumpleaños...

    ...mis 23 me despiden con una incipiente gripe.


     

    A cuatro días de mi cumpleaños...

    ...cierro el chiringuito por falta de excesos


     

    Fechas a recordar

    El día que robé un bar,
    me llevé:

    -tres "fantas" de naranja (nordic mist)
    -tres "coca-colas" (nordic mist)
    -1 servilletero
    -1 bolsa de patatas
    -1bolsa de donettes
    -cinco pizzas variadas
    -200 €
    -un 98% de mi adrenalina

    hoy: enferma, muy muy enferma, inminente muerte

    fecha a recordar: 7 de enero 2006, cumplo 24 años.