Elige tu propia aventura
Escuchando: The End- The Doors
Cuando era pequeña una de mis series de libros favoritos era "Elige tu propia aventura". Éstos libros empezaban como una historia de ciencia ficción, pero llegado un punto te hacían tomar decisiones. ¿Deseas seguir tu camino y llegar a negociar con la reina de las hormigas cibenéticas asesinas? Pasa a la página 70. Los dedos pasaban rápidos buscando la página y ¡sorpresa!, la reina de las hormigas cibernéticas asesinas había conseguido atraparte y ibas a morir de una forma lenta y dolorosa. Todo ello bien ilustrado con la hormiga apunto de zamparte con las fauces llenas de babas. Era divertidísimo sobretodo porque siempre podía volver a la pagina 40 donde elegí mal el camino y escoger otra opción hasta que conseguía derrotar a la mala hormiga reina y salvaba el mundo.

Creo que ya no se editan estos libros, pero a falta de ellos, ahora los lectores infantiles de aquellas sagas tenemos los blogs.
Empecé mi propia aventura en el verano de 2005 y recuerdo esos primeros post en los que no sabía si me leía alguien o no, en los que leía compulsivamente otros blogs y comentaba y recomentaba con verdadera dedicación. Después de ello vinieron muchas aventuras contadas aquí y mediante éste mismo medio conocí a muchas personas maravillosas con las que mantengo o mantuve contacto por email. Al final parece increíble lo humano que se puede convertir un medio en principio tan frío. Mi blog, mis lectores y los otros bloggers me hacían ver las cosas de otro modo, pensar y abrir una ventana que llevaba demasiado tiempo cerrada en mi casa española.
Así que me fui a otro país a abrir otra ventana, a intentar atrapar un sueño. Los tiempos fueron duros, aunque también no puedo negar que me lo pasé bien durante otros. Aprendí mucho, sobretodo a valorar lo que me rodeaba.
Pero sin duda, lo que peor llevo es la desilusión por haber puesto demasiadas expectativas en mi vida allí y en Bastione y que al final todo me decepcionara de una manera tan brutal. No sé, es un sentimiento de reciprocidad, de derrota, el cual debo superar y que me está costando mucho aceptar.
Por eso, y por otras cosas que perdonadme que por una vez, queden para mí, debo cerrar éste espacio. Me duele en el alma hacerlo porque me encanta escribir, es mi pasión y sé que mucha gente disfruta leyéndome, pero no le encuentro el sentido a seguir escribiendo aquí. Primero porque está claro que Bastione tiene su versión, pero él cerró su blog y no quiere contarla y ni puede, por lo tanto, ¿De qué sirve que yo siga aireando aquí todo?. El desahogo es momentáneo, pero la verdadera superación debe suceder fuera de éste cuadro de texto. No está siendo fácil porque además me rodean circunstancias adversas, la enfermedad de mi padre, y muchas otras cosas imposibles de obviar y de la que he sido consciente hoy.
Además como digo, ha pasado algo realmente duro en mi vida y de lo que me he enterado hoy que me va a hacer tener que ser muy fuerte una vez más porque me afecta directamente y toca indirectamente a otras personas implicadas de una manera bestial. Un shock tan fuerte que no se si seré capaz de seguir adelante yo sola. Pero ésto va a tener que quedar en el silencio del espacio entre frases que no me atrevo a pronunciar, en el vacio que separa Inglaterra con España.
Espero que ésta vez, cuando escoja la siguiente opción en el libro de mi vida, ésta me lleve a salvarme. Cuando abrí éste blog nadie sabía de su existencia, era totalmente oculto a mis amistades y a mi pareja. Más tarde conocí a un par de bloggers, y a veces comentabamos los otros blogs que leíamos como quien habla de un amigo lejano. Me pregunto si en algun lugar dos amigas delante de un café dicen: "¿Leíste el ultimo post de Magenta?.
Por eso, sólo puedo decir gracias por estar ahí los lectores fieles y los curiosos, comentaristas o no, habéis sido parte de éstas Crónicas desde el Espacio Exterior que hoy dejan de emitirse. Si eres un puntito en las más de cien mil visitas que he tenido durante éste tiempo, me encantaría que dejaras aquí tu huella en forma de comentario.
Y si alguien desea ponerse en contacto conmigo, mi dirección de email es: magentastur@hotmail.com
Y ahora sí, bajemos el telón.
Cuando era pequeña una de mis series de libros favoritos era "Elige tu propia aventura". Éstos libros empezaban como una historia de ciencia ficción, pero llegado un punto te hacían tomar decisiones. ¿Deseas seguir tu camino y llegar a negociar con la reina de las hormigas cibenéticas asesinas? Pasa a la página 70. Los dedos pasaban rápidos buscando la página y ¡sorpresa!, la reina de las hormigas cibernéticas asesinas había conseguido atraparte y ibas a morir de una forma lenta y dolorosa. Todo ello bien ilustrado con la hormiga apunto de zamparte con las fauces llenas de babas. Era divertidísimo sobretodo porque siempre podía volver a la pagina 40 donde elegí mal el camino y escoger otra opción hasta que conseguía derrotar a la mala hormiga reina y salvaba el mundo.

Creo que ya no se editan estos libros, pero a falta de ellos, ahora los lectores infantiles de aquellas sagas tenemos los blogs.
Empecé mi propia aventura en el verano de 2005 y recuerdo esos primeros post en los que no sabía si me leía alguien o no, en los que leía compulsivamente otros blogs y comentaba y recomentaba con verdadera dedicación. Después de ello vinieron muchas aventuras contadas aquí y mediante éste mismo medio conocí a muchas personas maravillosas con las que mantengo o mantuve contacto por email. Al final parece increíble lo humano que se puede convertir un medio en principio tan frío. Mi blog, mis lectores y los otros bloggers me hacían ver las cosas de otro modo, pensar y abrir una ventana que llevaba demasiado tiempo cerrada en mi casa española.
Así que me fui a otro país a abrir otra ventana, a intentar atrapar un sueño. Los tiempos fueron duros, aunque también no puedo negar que me lo pasé bien durante otros. Aprendí mucho, sobretodo a valorar lo que me rodeaba.
Pero sin duda, lo que peor llevo es la desilusión por haber puesto demasiadas expectativas en mi vida allí y en Bastione y que al final todo me decepcionara de una manera tan brutal. No sé, es un sentimiento de reciprocidad, de derrota, el cual debo superar y que me está costando mucho aceptar.
Por eso, y por otras cosas que perdonadme que por una vez, queden para mí, debo cerrar éste espacio. Me duele en el alma hacerlo porque me encanta escribir, es mi pasión y sé que mucha gente disfruta leyéndome, pero no le encuentro el sentido a seguir escribiendo aquí. Primero porque está claro que Bastione tiene su versión, pero él cerró su blog y no quiere contarla y ni puede, por lo tanto, ¿De qué sirve que yo siga aireando aquí todo?. El desahogo es momentáneo, pero la verdadera superación debe suceder fuera de éste cuadro de texto. No está siendo fácil porque además me rodean circunstancias adversas, la enfermedad de mi padre, y muchas otras cosas imposibles de obviar y de la que he sido consciente hoy.
Además como digo, ha pasado algo realmente duro en mi vida y de lo que me he enterado hoy que me va a hacer tener que ser muy fuerte una vez más porque me afecta directamente y toca indirectamente a otras personas implicadas de una manera bestial. Un shock tan fuerte que no se si seré capaz de seguir adelante yo sola. Pero ésto va a tener que quedar en el silencio del espacio entre frases que no me atrevo a pronunciar, en el vacio que separa Inglaterra con España.
Espero que ésta vez, cuando escoja la siguiente opción en el libro de mi vida, ésta me lleve a salvarme. Cuando abrí éste blog nadie sabía de su existencia, era totalmente oculto a mis amistades y a mi pareja. Más tarde conocí a un par de bloggers, y a veces comentabamos los otros blogs que leíamos como quien habla de un amigo lejano. Me pregunto si en algun lugar dos amigas delante de un café dicen: "¿Leíste el ultimo post de Magenta?.
Por eso, sólo puedo decir gracias por estar ahí los lectores fieles y los curiosos, comentaristas o no, habéis sido parte de éstas Crónicas desde el Espacio Exterior que hoy dejan de emitirse. Si eres un puntito en las más de cien mil visitas que he tenido durante éste tiempo, me encantaría que dejaras aquí tu huella en forma de comentario.
Y si alguien desea ponerse en contacto conmigo, mi dirección de email es: magentastur@hotmail.com
Y ahora sí, bajemos el telón.
Arrancar de raiz
Una de las pocas macetas que sobrevivían en el tercer escalón de aquella casa inglesa se partió por la mitad haciéndose añicos. Eran las diez de la mañana del 24 de Enero de 2007 y yo bajaba como podía los cinco escalones con una maleta de 30 kg que se interpuso en la vida de la maceta de Alisos blancos. Me quedé durante medio minuto interminable mirando la maceta partida, viendo las raices podridas por la humedad al aire libre y la tierra desparramada por el suelo. Por fín todo lo que estaba oculto tras capas de tierra y cerámica roja, se mostraba y se liberaba, como yo.

A las doce horas de éste suceso, Bastione subía ésos mismos escalones encontrándose esa maceta al aire libre, partida en dos y encontrándose también la realidad del salón sin luz, de la chimenea apagada, de las raices profundas y podridas de nuestra relación expuestas al frío viento del invierno en una nota dejada sobre una mesa.
La pregunta que traspasó el aire que separa España de Inglatera decía " No me merezco un adiós sin despedida, yo no te he sido infiel, no me he acostado con nadie". El aire fue devuelto con un "¿Acaso es tán sólo la infidelidad consumada, el hecho por el que una pareja se rompe?". Y entonces, se produjo el silencio.
Ese silencio quizá fue una afirmación de las cosas que de repente se daba cuenta que había hecho mal, y que había conseguido que finalmente y contra todo pronóstico, yo me hubiera marchado.
Quizá empezó a recordar esas frases lapidarias en las que me decía ésa misma semana " me da igual si te vuelves a España, yo soy como soy y no voy a cambiar, yo no quiero volver a España", o igual fue ésta otra la que se revolvía en sus recuerdos "ahí tienes la puerta, si no te gusta lo que hay, no voy a llorar por tí" "a tu lado me vuelvo peor persona", o tal vez, no eran palabras, sino hechos recientes. Esas fotos de la discordia, donde una chica morena sonriente y en topless posaba sobre nuestra cama, fotos que debido a que eran "su privacidad" nunca borró, sino que simplemente, las escondió, pese a saber que aquello me dolía más que cien infidelidades juntas. Quizá por todo esto, ese silencio nunca se cubrió con palabras.
Y esque, quizá le parecía imposible que yo tuviera los suficientes "huevos" como para plantarme allí y empezar una nueva vida. Dejando todo atrás por cambiar, por salir de un lugar que me mantenía aprisionada. Quizá pensó que aquello tan sólo podía ser una aventura sin final de cuento, y por ello, era más inteligente no implicarse demasiado, guardar distancias, mantener su individualidad a toda costa.
Bastione no supo calcular que yo cuando juego, me gusta jugar de verdad. Poner todo sobre la mesa, perder o ganar es lo de menos, quiero diversión, gritos, peleas, quiero luchar, ser feliz y sentirme desgraciada, quiero sentirme viva a cada momento, quiero saber que alguien me sigue en esta locura y no se queda a un lado mirando la vida pasar. Por eso, seguramente su cara cuando se dió cuenta de que todo se había ido a la mierda y que encima yo me había ido sin darle un beso de despedida, debió ser primero de estupefacción, querido, me alegra haberte llegado a sorprender incluso de ésta forma, tu siempre dijiste que te encantaba el factor sorpresa que ponía a todo lo que hacía.
No quiso saber los motivos, no le interesaban basicamente, por creerse perfecto, tampoco quiso saber si había alguna posibilidad de arreglo, no hubo lucha. Lo único que hubo fue un muy inglés "perdona por todo el daño que te he podido hacer, lo siento de veras". Demasiado tarde. Por eso, me pregunto si acaso, alguna vez me quiso como yo creo que se debe querer.

Quedarse con esa duda es lo peor, y se que me perseguirá toda la vida, primero porque arriesgué mucho y recibí poco a cambio. No me acostumbro a llevarme mal con una ex pareja, y con Bastione es la primera vez que me sucede. Él me culpa por las formas en las que yo me marché, e intenta justificarse. Me dijo "Yo sé que te he hecho muchísimo daño, pero cualquier cosa mala que yo te hice, creo que ya la he pagado con creces de la manera en la que te fuiste". Autoengaño, justificación, culpabilización, victimismo... ¿De qué me hubiera servido a mí seguir hablando de NOSOTROS en futuro a alguien que sólo le interesaba el YO en presente?.
Muchas veces, tras la apariencia de unas flores preciosas descansando sobre el tercer escalón de una casa inglesa, debajo de ellas, la realidad pueda ser que las raices estén empezando a pudrirse.
Escuchando: Smile - Lily Allen Por qué será que me encanta esta canción y el video...es genial!
Edito para añadir a todos los curiosos/comentaristas, que he vuelto a mi sana tradición de recomentar los comentarios que me dejéis. : )

A las doce horas de éste suceso, Bastione subía ésos mismos escalones encontrándose esa maceta al aire libre, partida en dos y encontrándose también la realidad del salón sin luz, de la chimenea apagada, de las raices profundas y podridas de nuestra relación expuestas al frío viento del invierno en una nota dejada sobre una mesa.
La pregunta que traspasó el aire que separa España de Inglatera decía " No me merezco un adiós sin despedida, yo no te he sido infiel, no me he acostado con nadie". El aire fue devuelto con un "¿Acaso es tán sólo la infidelidad consumada, el hecho por el que una pareja se rompe?". Y entonces, se produjo el silencio.
Ese silencio quizá fue una afirmación de las cosas que de repente se daba cuenta que había hecho mal, y que había conseguido que finalmente y contra todo pronóstico, yo me hubiera marchado.
Quizá empezó a recordar esas frases lapidarias en las que me decía ésa misma semana " me da igual si te vuelves a España, yo soy como soy y no voy a cambiar, yo no quiero volver a España", o igual fue ésta otra la que se revolvía en sus recuerdos "ahí tienes la puerta, si no te gusta lo que hay, no voy a llorar por tí" "a tu lado me vuelvo peor persona", o tal vez, no eran palabras, sino hechos recientes. Esas fotos de la discordia, donde una chica morena sonriente y en topless posaba sobre nuestra cama, fotos que debido a que eran "su privacidad" nunca borró, sino que simplemente, las escondió, pese a saber que aquello me dolía más que cien infidelidades juntas. Quizá por todo esto, ese silencio nunca se cubrió con palabras.
Y esque, quizá le parecía imposible que yo tuviera los suficientes "huevos" como para plantarme allí y empezar una nueva vida. Dejando todo atrás por cambiar, por salir de un lugar que me mantenía aprisionada. Quizá pensó que aquello tan sólo podía ser una aventura sin final de cuento, y por ello, era más inteligente no implicarse demasiado, guardar distancias, mantener su individualidad a toda costa.
Bastione no supo calcular que yo cuando juego, me gusta jugar de verdad. Poner todo sobre la mesa, perder o ganar es lo de menos, quiero diversión, gritos, peleas, quiero luchar, ser feliz y sentirme desgraciada, quiero sentirme viva a cada momento, quiero saber que alguien me sigue en esta locura y no se queda a un lado mirando la vida pasar. Por eso, seguramente su cara cuando se dió cuenta de que todo se había ido a la mierda y que encima yo me había ido sin darle un beso de despedida, debió ser primero de estupefacción, querido, me alegra haberte llegado a sorprender incluso de ésta forma, tu siempre dijiste que te encantaba el factor sorpresa que ponía a todo lo que hacía.
No quiso saber los motivos, no le interesaban basicamente, por creerse perfecto, tampoco quiso saber si había alguna posibilidad de arreglo, no hubo lucha. Lo único que hubo fue un muy inglés "perdona por todo el daño que te he podido hacer, lo siento de veras". Demasiado tarde. Por eso, me pregunto si acaso, alguna vez me quiso como yo creo que se debe querer.

Quedarse con esa duda es lo peor, y se que me perseguirá toda la vida, primero porque arriesgué mucho y recibí poco a cambio. No me acostumbro a llevarme mal con una ex pareja, y con Bastione es la primera vez que me sucede. Él me culpa por las formas en las que yo me marché, e intenta justificarse. Me dijo "Yo sé que te he hecho muchísimo daño, pero cualquier cosa mala que yo te hice, creo que ya la he pagado con creces de la manera en la que te fuiste". Autoengaño, justificación, culpabilización, victimismo... ¿De qué me hubiera servido a mí seguir hablando de NOSOTROS en futuro a alguien que sólo le interesaba el YO en presente?.
Muchas veces, tras la apariencia de unas flores preciosas descansando sobre el tercer escalón de una casa inglesa, debajo de ellas, la realidad pueda ser que las raices estén empezando a pudrirse.
Escuchando: Smile - Lily Allen Por qué será que me encanta esta canción y el video...es genial!
Edito para añadir a todos los curiosos/comentaristas, que he vuelto a mi sana tradición de recomentar los comentarios que me dejéis. : )
Clasismo - Parte II
Que los ingleses son clasistas es una de esas frases que pueden parecer tópicas y típicas. Los ingleses son clasistas, los españoles unos vagos y los franceses no utilizan el jabón. ¿Verdad?. Yo no estoy aquí para encasillar a los países ni a sus gentes, soy consciente de que el ser humano es estúpido aquí y en Kuala Lumpur, pero si bien es cierto, que hay tópicos, que aunque no gusten, se cumplen más de lo deseable. No me miren a mí, ¡no es mi culpa!
Como comenté en mi pasado post, paseando por cualquier calle de una ciudad de Inglaterra, incluyendo la megaurbe cosmopolita que es Londres parece a primera vista que los ingleses llevan muy bien eso de vivir en comunidad con otras razas y credos, y no digo que en parte hayan hecho muchas cosas bien para la integración, pero de ahí a convertirse el paradigma en el que debería mirarse el resto de Europa, va un trecho.
Los ingleses son especialistas en parecer que nada les ofende ni les irrita en absoluto, aunque por dentro estén echando pestes sobre tí y luego mas tarde comenten con otras personas, la horrible persona que eres. Es la tópica hipocresía inglesa, palpable en cada resquicio de la vida cotidiana.

En la serie Little Britain hay un sketch muy bestia que ejemplifica este comportamiento.Son dos señoras, seguramente votantes del partido conservador de éstas con peinado a lo Tatcher y modales exquisitios que aprovechan cualquier excusa para asistir a actos solidarios, concursos de pastelería o cualesquira actividad que conlleve inflarse a té y a bollitos. El sketch tiene siempre la misma dinámica. Una persona se les acerca con una bandeja de aperitivos, ellas cogen uno y lo prueban admirando el buen sabor o la textura del bocadito, pero ay, al preguntar quién hizo ese manjar, se llevan el gran susto. Resulta que la persona que suele hacer esas pastitas son o bien gays, pakistaníes, lesbianas, negros...En fin, ninguno pertenece a su clase social, los WASP (Whte Anglosaxon Protestan) y claro, es inevitable que una de estas señoronas sufra tremendas arcadas y acabe vomitando compulsivamente alla dónde pille. Lo más gracioso del sketch esque al acabar de vomitar, se limpia la boca y con una sonrisa falsa apostilla "Dile que están buenísimas". Como digo es un sketch muy bestia pero que engloba muy bien lo que cualquier inglés clasista debe sentir en su interior cuando debe cruzar su vida con gente que no le agrada en absoluto.
Pueda parecer que los humoristas de Little Britain llevan al límite sus parodias, pero ahora tengo una anécdota que podría ajustarse a todo ésto que cuento.
Un sábado cualquiera del mes de Agosto acudimos como siempre Bastione y yo a la catedral de York. Bastione valora muchísimo su voluntariado en éste lugar, pese a haberse llevado una gran desilusión cuando sufrió en sus propias carnes éste mismo clasismo y racismo que menciono. Aún así, el adora este lugar, pese a que una de las personas de por allí se metiera con su acento y boicoteara su admisión en un puesto de trabajo. Sea como fuere, hay gente que es capaz de todo por seguir continuando en un lugar, algo le debe dar todo aquello que debe ser que yo no alcanzo a comprender.
Quizá sea personas como Alec, un señor de sesenta y tantos años que lleva media vida participando en la vida de la Catedral. Bastione le considera su padre, aunque debido a su edad yo más bien diría, su abuelo inglés. El tiempo que yo lo traté me pareció también una persona excepcional, pero hubo un punto de inflexión en la relación que mantuvimos Alec y yo, y fue, ésa tarde de Agosto, dos semanas después de la boda de su hijo.

Qué bien me salió esta foto, oiga
Voy a terminar éste post con la conversación que mantuvimos, sin hacer juicios de valor, éstos los espero en mis comentarios.
Magenta: Bueno y cuéntame, ¿qué tal fue entonces el banquete de la boda de tu hijo?
Alec: Estuvo muy bien, aunque bueno...la verdad que fue algo aburrido porque claro, la familia de mi nuera....uff!, te puedo hacer una pregunta: ¿Tú crees que cuando tu hijo se va a casar con otra persona es necesario que te lleves bien con los padres de ella?
Magenta: Bueno, yo no digo que te hagas super amigo, pero bueno, normalmente se queda alguna vez para tomar un café y charlar ya que vuestros hijos van a unir sus vidas, es lo más normal...¿no?
Alec: Ya...pero mira, esque ellos no tienen nada que ver con nosotros. El padre de mi nuera es un hombre que vive de la seguridad social porque tuvo un accidente en una pierna mientras trabajaba en la construcción. Dice que ahora se dedica a vender cosas por Ebay y de ahí saca algo de dinero. Es gente sin estilo, de otro tipo, no se si me entiendes. ¿Tu crees que tus padres y los padres de Bastione el día que se conozcan se llevarían bien?.
Magenta: Bueno, yo creo que sí, tampoco tienen que hacerse los mejores amigos del mundo pero si ser correctos y educados si se conocen...además que seguramente se llevarían bien porque son gente muy abierta socialmente.
Alec: Pues me sorprende, debe ser cosa de España, aquí eso no es así, por ejemplo en el banquete de boda mis invitados, que son todo gente con estudios superiores y buena situación social no se mezclaron con los otros invitados, y esque es lógico. ¿De qué podrían hablar?, son dos mundos diferentes e imposibles de juntar, por eso estuvimos cada uno en nuestro lugar sin mezclarnos y pasando el mal rato lo antes posible.
Magenta: Bueno, seguro que al final el alcohol limó las diferencias
Alec: Jaja, bueno sí, pero nada de juntarse los unos con los otros, todos acabamos borrachos pero no revueltos...esque es todo complicado, yo no tengo por qué llevarme bien con gente que no es de mi...como decirlo?...
Magenta: ¿De tu misma clase social?
Alec: (Totalmente ruborizado y ligeramente ofendido) Bueno...ehhh, yo no diría eso, eso me parece muy fuerte, no quiero que pienses que mi familia y amigos somos unos snobs...
Magenta: No lo pienso, pero por lo que cuentas, desde luego, es lo que parece.
Escuchando: Llevo tu voz - La Sonrisa de Julia
Como comenté en mi pasado post, paseando por cualquier calle de una ciudad de Inglaterra, incluyendo la megaurbe cosmopolita que es Londres parece a primera vista que los ingleses llevan muy bien eso de vivir en comunidad con otras razas y credos, y no digo que en parte hayan hecho muchas cosas bien para la integración, pero de ahí a convertirse el paradigma en el que debería mirarse el resto de Europa, va un trecho.
Los ingleses son especialistas en parecer que nada les ofende ni les irrita en absoluto, aunque por dentro estén echando pestes sobre tí y luego mas tarde comenten con otras personas, la horrible persona que eres. Es la tópica hipocresía inglesa, palpable en cada resquicio de la vida cotidiana.

En la serie Little Britain hay un sketch muy bestia que ejemplifica este comportamiento.Son dos señoras, seguramente votantes del partido conservador de éstas con peinado a lo Tatcher y modales exquisitios que aprovechan cualquier excusa para asistir a actos solidarios, concursos de pastelería o cualesquira actividad que conlleve inflarse a té y a bollitos. El sketch tiene siempre la misma dinámica. Una persona se les acerca con una bandeja de aperitivos, ellas cogen uno y lo prueban admirando el buen sabor o la textura del bocadito, pero ay, al preguntar quién hizo ese manjar, se llevan el gran susto. Resulta que la persona que suele hacer esas pastitas son o bien gays, pakistaníes, lesbianas, negros...En fin, ninguno pertenece a su clase social, los WASP (Whte Anglosaxon Protestan) y claro, es inevitable que una de estas señoronas sufra tremendas arcadas y acabe vomitando compulsivamente alla dónde pille. Lo más gracioso del sketch esque al acabar de vomitar, se limpia la boca y con una sonrisa falsa apostilla "Dile que están buenísimas". Como digo es un sketch muy bestia pero que engloba muy bien lo que cualquier inglés clasista debe sentir en su interior cuando debe cruzar su vida con gente que no le agrada en absoluto.
Pueda parecer que los humoristas de Little Britain llevan al límite sus parodias, pero ahora tengo una anécdota que podría ajustarse a todo ésto que cuento.
Un sábado cualquiera del mes de Agosto acudimos como siempre Bastione y yo a la catedral de York. Bastione valora muchísimo su voluntariado en éste lugar, pese a haberse llevado una gran desilusión cuando sufrió en sus propias carnes éste mismo clasismo y racismo que menciono. Aún así, el adora este lugar, pese a que una de las personas de por allí se metiera con su acento y boicoteara su admisión en un puesto de trabajo. Sea como fuere, hay gente que es capaz de todo por seguir continuando en un lugar, algo le debe dar todo aquello que debe ser que yo no alcanzo a comprender.
Quizá sea personas como Alec, un señor de sesenta y tantos años que lleva media vida participando en la vida de la Catedral. Bastione le considera su padre, aunque debido a su edad yo más bien diría, su abuelo inglés. El tiempo que yo lo traté me pareció también una persona excepcional, pero hubo un punto de inflexión en la relación que mantuvimos Alec y yo, y fue, ésa tarde de Agosto, dos semanas después de la boda de su hijo.

Qué bien me salió esta foto, oiga
Voy a terminar éste post con la conversación que mantuvimos, sin hacer juicios de valor, éstos los espero en mis comentarios.
Magenta: Bueno y cuéntame, ¿qué tal fue entonces el banquete de la boda de tu hijo?
Alec: Estuvo muy bien, aunque bueno...la verdad que fue algo aburrido porque claro, la familia de mi nuera....uff!, te puedo hacer una pregunta: ¿Tú crees que cuando tu hijo se va a casar con otra persona es necesario que te lleves bien con los padres de ella?
Magenta: Bueno, yo no digo que te hagas super amigo, pero bueno, normalmente se queda alguna vez para tomar un café y charlar ya que vuestros hijos van a unir sus vidas, es lo más normal...¿no?
Alec: Ya...pero mira, esque ellos no tienen nada que ver con nosotros. El padre de mi nuera es un hombre que vive de la seguridad social porque tuvo un accidente en una pierna mientras trabajaba en la construcción. Dice que ahora se dedica a vender cosas por Ebay y de ahí saca algo de dinero. Es gente sin estilo, de otro tipo, no se si me entiendes. ¿Tu crees que tus padres y los padres de Bastione el día que se conozcan se llevarían bien?.
Magenta: Bueno, yo creo que sí, tampoco tienen que hacerse los mejores amigos del mundo pero si ser correctos y educados si se conocen...además que seguramente se llevarían bien porque son gente muy abierta socialmente.
Alec: Pues me sorprende, debe ser cosa de España, aquí eso no es así, por ejemplo en el banquete de boda mis invitados, que son todo gente con estudios superiores y buena situación social no se mezclaron con los otros invitados, y esque es lógico. ¿De qué podrían hablar?, son dos mundos diferentes e imposibles de juntar, por eso estuvimos cada uno en nuestro lugar sin mezclarnos y pasando el mal rato lo antes posible.
Magenta: Bueno, seguro que al final el alcohol limó las diferencias
Alec: Jaja, bueno sí, pero nada de juntarse los unos con los otros, todos acabamos borrachos pero no revueltos...esque es todo complicado, yo no tengo por qué llevarme bien con gente que no es de mi...como decirlo?...
Magenta: ¿De tu misma clase social?
Alec: (Totalmente ruborizado y ligeramente ofendido) Bueno...ehhh, yo no diría eso, eso me parece muy fuerte, no quiero que pienses que mi familia y amigos somos unos snobs...
Magenta: No lo pienso, pero por lo que cuentas, desde luego, es lo que parece.
Escuchando: Llevo tu voz - La Sonrisa de Julia