Sin palabras
Hoy solo hemos compartido una cena de despedida. Un sitio cálido, una mesa al fondo, color naranja y ganas en la comisura de los labios. Piel atenta a los roces, las miradas al fondo de la ropa.
Me he despedido de Smint diciéndole que le escribiré. Y le escribiré. A mi regreso espero que conteste a mi postal condibujos en mi cuerpo y frases entrecortadas.
Nos comunicaremos estos días por pensamientos él al horizonte norte, yo al horizonte-sur. Sonrisas extrañas para quien nos mira. Nos abrazaremos en la partícula de un supiro en la noche, en miradas al reloj...
Cuando vuelva de Madrid bastará hacer el amor pausadamente para contárnos sin palabras, cuánto nos echamos de menos.

Chica sorpresa
He entrado presurosa al portal, porque un chico extraño venía por la acera y me daba un poco de miedo. Una vez en el edificio, he subido las escaleras en busca del ascensor, tranquila como quien se siente a salvo de un depravado. He girado la esquina y allí estaba ella. Una chica inesperada me esperaba sujetando la puerta del ascensor. Me sorprendí de encontrarla allí, esperando pacientemente a que llegara. Invitándome: "¿Subes?"
"Sí, vale!"
Se trataba de alguien desconocido para mí. Iba al sexto y yo no podía recordar haberla visto antes. Una vez en el reducido espacio, me avergonzaba mirarla y un sutil calor corporal me empezaba a inundar la piel. No nos mirabamos, pero yo me sentía vulnerable. En los minutos que duró el viaje hasta el segundo, que era donde yo me bajaba, me sentí extrañamente observada, extraña e irracionalmente deseada. Minúsculamente atraída.
Abrí la puerta para salir: "hasta luego"
"hasta luego!"
Me giré con la puerta y ella sonreía. En un inapreciable segundo pude comprobar que era bonita y el blanco le sentaba muy bien.
Solo espero reencontrarla y descubrir qué me inquieta de ella.
¿Qué pensará ahora mismo, a tan solo unas cuantas ventanas sobre mí?
Curioso...
Fluidos
Smint ha pasado el día entero conmigo. Una delicia.
Tanto, que hemos terminado salvajemente en su coche. Tal como deseaba, tal como le transmití. Creo que he tenido uno de los mejores orgasmos, aunque me ha ocurrido algo muy extraño, desconocido y nuevo para mí. Mientras tenía el orgasmo, he sentido derramarme encima de él. L-i-t-e-r-a-l-m-e-n-t-e. Al principio me he asustado pensando que era él quien estaba eyaculando. A su vez, él se asustaba pensando que yo estaba sangrando, y finalmente los dos descubríamos que nada de eso era. Tan solo líquido con un olor diferente que había chorreado hasta los muslos de él, de manera explosiva. Pensamos que podría ser una eyaculación mía, pero eso me confunde. Yo siempre he tenido orgasmos, pero hasta ahora nunca de esta forma.
¿Existen dos tipos de orgasmos femeninos? ¿con eyaculación o sin ella? y cuando se eyacula... ¿a qué se debe? yo no estaba más excitada que en otras ocasiones. Normalmente disfruto mucho.
Al menos ha sido divertido. Me ha gustado sobre todo lo sorprendido que Smint se mostraba. Nunca antes le había pasado y eso me hacía sentir especial. Más que nada porque ha estado por lo menos una hora emocionado por la experiencia y diciendo: "Esto tenemos que repetirlo, yo quiero saber donde esta tu límite de placer. Uf me ha encantado!"
¿Alaguien me aclara un poco?

Pretérita compuesta
Smint hoy se ha quedado en casa.
Se frustraron mis ganas de verlo y sobre todo de estrenar mi nuevo recorte púbico. Muchas se lo rasuran entero, pero siempre me he preguntado si así es como más les gusta a ellos. En mi caso solo me quito los pelitos rebeldes de las ingles, que dejan tan antiestético el conjuto de ropa interior. El resto lo mantengo, aunque muy recortadito. Me gusta como queda y a Smint también. Él no quiere que me lo quite entero, entre otras cosas porque disfruta recortándomelo él. Se convierte en un juego más.
Hoy después de mi baño de espuma, me había depilado, echado crema y arreglado los pelitos. Además tenía tacones nuevos y me apetecía vestirme de chica. (No todos los días ocurre, ir vestida de chico a veces lo prefiero) Se convierte esto también en un juego. Smint nunca sabe cómo voy a aparecer y cuando destaco mi feminidad arreglándome, lo vuelvo loco. O eso dice él. Así soy una continua sorpresa.
Tendré que posponer el encuentro... pero cuando se produzca, espero que sea salvaje. Muy salvaje.

Pof. Realidad.
Exacto. Hoy Smint apareció en mis planes.
Exacto. Las sensaciones estaban olvidadas y el contarme su noche con tanta naturalidad me hizo sentir bien. También ayudaron la cantidad incontable de besos y los susurros provocadores en el oído. Fue calentándome a fuego lento durante toda la tarde. Y salvo unos minutos de seriedad por el detalle de contarme que la chica del streptease se pasó con una golosina en el tanga para que uno a uno se la quitaran con la boca, puesss.... puesss... bueno, supe disfrutar de mi sábado junto a él.
Spaguethis deliciosos, palabras deliciosas y un arrebaro de pasión en la entrada de mi casa que nos hizo desnudarnos como locos y gemir incansablemente.
Los efectos secundarios del orgasmo: somnolencia.
Y dormir sin él.
Streptease para animalitos
Había decidido a lo largo del día que cuando llegaran estas horas no pensaría en el tema. Sin embargo, voy a hacerlo. Porque quiero, por un instante, sentir esa mezcla de sensaciones oscuras: celos, posesión, envidia, miedo. Porque a veces enfrentándome a la locura de mi irracionalidad, consigo vencer.
Smint está de despedida de soltero. Se me hace raro imaginarlo en rollos tan hortera, pero él ha sido uno de los organizadores y se ha dejado llevar por la mayoría. En estos momentos seguramente esté hablando con la chica exhuberante del espectáculo: cerrando el trato mientras quizás le mire el escote y se le empiece a poner dura de pensar en el deleite que llegará en unos instantes. Puedo ver el momento: una panda de tíos calientes gritándole a una tía cachonda con poca ropa y cara de viciosa. Smint empezando a sudar y uniéndose a los vitoreos obscenos del resto.
Apasionante.
Patético. Se me enconge el estómago al pensarlo y siento una mezcla de vacío y repulsión.
La chica contorneándose, poniendo su culo en pompa al compás de la música, mientras va quedándose sin ropa y acrecentando su ego. "Estoy tan buena que una panda de babosos paga por verme. Esto es la ostia" Y caderas hacia un lado, caderas hacia otro. Guiños para unos, besos para otros... Y Smint excitándose, deseando liberar su verga, babeando como los otros, volviéndose puro instinto animal. Y seguramente olvidándome.
Mañana quizás me busque y entonces, espero haber olvidado todas estas sensaciones.
Sin voz ni cuerpo
Esta noche, más que muchas otras, igual que más que vendrán, necesito terriblemente que me quieras y me hagas notarlo con tus manos. Que me abraces hasta perder el sentido y me hagas el amor despacio, como si pudiera romperme. Porque esta noche a punto estoy de quebrarme, y si lo hago, que sea en tu cuerpo. Quiero que sea tu culpa. La oscuridad me grita y yo solo busco esconderme en tu pelvis. Hacerme muy pequeña y refugiarme en ti. Hazme hoy el amor hasta destrozarme. Con violencia. Convierteme en instinto y líquido. Quiero desaparecer.
Virginidad
Soy virgen. En esto de destaparme. De hablar de lo más sensitivo de mi mente. Me estreno en el mundo del des-velo: hablar sin nada que nos cubra. Decirlo todo. Como es. Como lo sientes. Como lo vives o lo imaginas. Arriesgarte a conocerte y que te conozcan.
Espero saber también de vosotros. Que quien me escuche también hable.
Bienvenidos