COLUMPIÁNDOSE
Dos niñas, charlaban de sus cosas. Un abuelo las empujaba con gesto cariñoso. El sol de primavera había llenado el césped de flores blancas.
Un hombre al volante de su coche se detuvo ante el semáforo y los contempló. Buscó en sus recuerdos, pero no halló ninguno de un columpio mecido por su padre
Un hombre al volante de su coche se detuvo ante el semáforo y los contempló. Buscó en sus recuerdos, pero no halló ninguno de un columpio mecido por su padre
Comentario:
Ay, Rosariño, así de dulce tenía que ser tu página.
Muchos besos,
Sonia
Muchos besos,
Sonia





