UN DIA CORRÍ CON ELLA
Se llamaba Luz y un día corrí con ella. Reía, con risa azul, y sus pies, como de niño, chapoteaban en los charcos de un diciembre ruidoso de música de grandes almacenes y villancicos de pequeñas iglesias.
Corríamos, sabedoras de lo inútil de la prisa, porque ella quería saciar la sed urgente del marido, la curiosidad infantil de su hija y el amor de la hermana que esperaba para compartir la emoción de una compra.
Luz corría y el aire se impregnaba de su entusiasmo, el cielo copiaba su gusto por los colores y la tierra se abría en surcos a su paso.
Se llamaba. Su cuerpo frágil lo quebró la enfermedad, la luz de sus ojos se ahogó en llanto, pero ella siguió pintando, de colores de amor, la vida de los que la amaban.
Toda ella cabe ahora en el hueco de unas manos. Cenizas luminosas las suyas. Lo mejor de sí. En alguna estrella brilla hoy una luz nueva.
Corríamos, sabedoras de lo inútil de la prisa, porque ella quería saciar la sed urgente del marido, la curiosidad infantil de su hija y el amor de la hermana que esperaba para compartir la emoción de una compra.
Luz corría y el aire se impregnaba de su entusiasmo, el cielo copiaba su gusto por los colores y la tierra se abría en surcos a su paso.
Se llamaba. Su cuerpo frágil lo quebró la enfermedad, la luz de sus ojos se ahogó en llanto, pero ella siguió pintando, de colores de amor, la vida de los que la amaban.
Toda ella cabe ahora en el hueco de unas manos. Cenizas luminosas las suyas. Lo mejor de sí. En alguna estrella brilla hoy una luz nueva.
Comentario:
Me hizo recordar a una niña especial que quise mucho....y que vivirá siempr en mi recuerdo.....Gracias......
Comentario:
Oigo su risa azul.Su ceniza perfuma mi tiempo.Muchas gracias Rosario.