61. Año Nuevo 1989
Las Navidades pasaron sin pena ni gloria y llegó el cumpleaños de Yutan, Le compraron una tarta. A pesar de que según ellos cumplía 3 años y en cuanto pasara el año Nuevo tendría 4, le pusimos dos velas. A mi me daba igual como contaran ellos los años, para mi tenía dos.

yutan y su tía
Las tartas allí eran muy bonitas por fuera, pero no había quien se las comiera, excepto ellos. Casi todos los postres que intentaban imitar a los franceses, como pasteles, tartas y otros derivados eran malísimos. A mi parecer en algún lado se habían equivocado con los ingredientes, yo caí en la trampa, (más que en la tentación) alguna vez. Ya que al verlos tan apetitosos por fuera apetecía mucho comerlos, me recordaba tanto a la repostería occidental, sin embargo una vez que di el primer bocado, me daba cuenta del error de haberlo comprado.
En Año Nuevo Internacional no se hizo ninguna celebración especial, todos se preparaban para la entrada de Año Nuevo chino, la fiesta realmente importante. Mientras tanto, había que limpiar toda la casa y sus enseres. Era una de las costumbres que realmente odiaba, sacar todo estuviera limpio o sucio para lavarlo. Para que meterse ese atracón de limpieza, ¿no era mejor limpiar solo lo sucio?
El Año Nuevo era el 6 de febrero y antes de que este llegara en la tele dieron noticias sobre España. Salvador Dalí había muerto, y también Alfonso un hermano del rey la había palmado esquiando. Posiblemente si estuviera en España ni me hubiera enterado, pero allí cuando se decía algo sobre España todo el mundo venía a contármelo.
La celebración del Año Nuevo era como celebrar las Navidades en España pero al estilo oriental. Todos teníamos que estrenar ropa así que nos compraron ropa nueva. Vinieron los hermanos de Tony y nos hicimos un montón de fotos. Comilonas, intercambios de sobres rojos con dinero, y juego. Lo del juego imprescindible, se tiraron toda la semana jugando a “Majiang”, pero a mi no me dejaban. Me quedaba mirando como lo hacían, no parecía difícil. Tony decía que yo no necesitaba aprender eso, además todos se pusieron de acuerdo en que ganar mi dinero no tenía gracia, pues si me quedaba sin dinero y lo necesitaba me lo tendrían que dar ellos. Acabe perdiendo todo interés por saber como se jugaba.


yutan y su tía
Las tartas allí eran muy bonitas por fuera, pero no había quien se las comiera, excepto ellos. Casi todos los postres que intentaban imitar a los franceses, como pasteles, tartas y otros derivados eran malísimos. A mi parecer en algún lado se habían equivocado con los ingredientes, yo caí en la trampa, (más que en la tentación) alguna vez. Ya que al verlos tan apetitosos por fuera apetecía mucho comerlos, me recordaba tanto a la repostería occidental, sin embargo una vez que di el primer bocado, me daba cuenta del error de haberlo comprado.
En Año Nuevo Internacional no se hizo ninguna celebración especial, todos se preparaban para la entrada de Año Nuevo chino, la fiesta realmente importante. Mientras tanto, había que limpiar toda la casa y sus enseres. Era una de las costumbres que realmente odiaba, sacar todo estuviera limpio o sucio para lavarlo. Para que meterse ese atracón de limpieza, ¿no era mejor limpiar solo lo sucio?
El Año Nuevo era el 6 de febrero y antes de que este llegara en la tele dieron noticias sobre España. Salvador Dalí había muerto, y también Alfonso un hermano del rey la había palmado esquiando. Posiblemente si estuviera en España ni me hubiera enterado, pero allí cuando se decía algo sobre España todo el mundo venía a contármelo.
La celebración del Año Nuevo era como celebrar las Navidades en España pero al estilo oriental. Todos teníamos que estrenar ropa así que nos compraron ropa nueva. Vinieron los hermanos de Tony y nos hicimos un montón de fotos. Comilonas, intercambios de sobres rojos con dinero, y juego. Lo del juego imprescindible, se tiraron toda la semana jugando a “Majiang”, pero a mi no me dejaban. Me quedaba mirando como lo hacían, no parecía difícil. Tony decía que yo no necesitaba aprender eso, además todos se pusieron de acuerdo en que ganar mi dinero no tenía gracia, pues si me quedaba sin dinero y lo necesitaba me lo tendrían que dar ellos. Acabe perdiendo todo interés por saber como se jugaba.

62. La iglesia equivocada.
Nos íbamos a Makong. Era una de esas veces en las que mi suegra nos llevaba a ver a algún amigo o familiar. Visitábamos su casa nos invitaban a comer y mi suegra hablaba con ellos de nosotros. La suerte de tener una nuera como yo, un nieto varón y tan guapo, la alegría que yo les había traído, etc.
Íbamos en el autobús en dirección a Makong, y pasamos por el pueblo de chidong,
En otras ocasiones en las que pasé por allí, no me había fijado que había una iglesia.
-Mama una iglesia dije con sobresalto.
-Si, han terminado de construirla hace poco. Se reúnen en ella los domingos.
-Yo quiero ir, iré el domingo que viene, ¿vale?
-Vale, como quieras.
Mi suegra le contó a todo el mundo que yo había visto una iglesia y que empezaría a ir los domingos a rezar porque era de mi religión.
La iglesia por fuera era un edificio normal con una torre campanario y sobre éste una cruz. Por dentro no había ningún adorno, solo la cruz grande justo en el centro de la pared de enfrente y unos bancos en medio de la sala.
Cuando llegué ya había empezado el discurso, el cual lo daba un extranjero, no sé de que país, pero lo hacía en inglés. Me puse al lado de una señora que me sonrío.
Yo llevaba puesta una cadena con una medalla de la virgen que me la había regalado mi abuela paterna cuando hice la primera comunión. La señora la miraba insistentemente, hasta que llegó un momento en el que no pudo contenerse, la señaló y me dijo que no.
Cogí la medalla con la mano derecha y le dije enseñándosela. – que no ¿qué?.
-que te has equivocado de sitio, aquí no adoramos a María. Me dijo seria pero amablemente.
-¿y que hacéis aquí?, le pregunté yo.
-Somos cristianos, pero no católicos. Los católicos se reúnen en Makong, allí hay una iglesia católica, puedes ir allí.
-Vale gracias.
Me había metido en una iglesia cristiana, donde un anglo-parlante daba un discurso, que además para mi no tenía sentido.
No sabía muy bien que tipo de cristianos eran. A parte de que para ellos la virgen no era nadie importante, tan solo la madre de Jesús, siendo éste el verdadero protagonista de su religión.
Me quede un momento allí pensando si salir en medio del discurso o aguantar y quedarme para no romper la armonía del orador. Pero pudiendo hacer otra cosas, ¿por qué perder el tiempo esperando?. Así que salí lo mas sigilosamente que me fue posible.
Cuando volví a casa le dije a mi suegra.
-mama, esa iglesia no era de mi religión.
-¿a no?, ¿y quienes eran?, me preguntó ella.
-no sé alguna rama supongo, porque de Jesús si hablaban. Lo que pasa que piensan que María no era virgen. Y que tuvo a Jesús pero no por obra del Espíritu Santo. Le aclaré yo.
- Pues cualquiera les cuenta la historia de Taotailan, que nació de un melocotón.
-bueno me han dicho que en Makong hay una iglesia que si es de mi religión. Le dije.
-Ah si, la conozco. Pues si quieres te acompaño yo hasta esa iglesia el próximo domingo. Te llevo hasta la puerta y mientras tú rezas, yo voy con Yutan a ver a algún amigo.
Íbamos en el autobús en dirección a Makong, y pasamos por el pueblo de chidong,
En otras ocasiones en las que pasé por allí, no me había fijado que había una iglesia.
-Mama una iglesia dije con sobresalto.
-Si, han terminado de construirla hace poco. Se reúnen en ella los domingos.
-Yo quiero ir, iré el domingo que viene, ¿vale?
-Vale, como quieras.
Mi suegra le contó a todo el mundo que yo había visto una iglesia y que empezaría a ir los domingos a rezar porque era de mi religión.
La iglesia por fuera era un edificio normal con una torre campanario y sobre éste una cruz. Por dentro no había ningún adorno, solo la cruz grande justo en el centro de la pared de enfrente y unos bancos en medio de la sala.
Cuando llegué ya había empezado el discurso, el cual lo daba un extranjero, no sé de que país, pero lo hacía en inglés. Me puse al lado de una señora que me sonrío.
Yo llevaba puesta una cadena con una medalla de la virgen que me la había regalado mi abuela paterna cuando hice la primera comunión. La señora la miraba insistentemente, hasta que llegó un momento en el que no pudo contenerse, la señaló y me dijo que no.
Cogí la medalla con la mano derecha y le dije enseñándosela. – que no ¿qué?.
-que te has equivocado de sitio, aquí no adoramos a María. Me dijo seria pero amablemente.
-¿y que hacéis aquí?, le pregunté yo.
-Somos cristianos, pero no católicos. Los católicos se reúnen en Makong, allí hay una iglesia católica, puedes ir allí.
-Vale gracias.
Me había metido en una iglesia cristiana, donde un anglo-parlante daba un discurso, que además para mi no tenía sentido.
No sabía muy bien que tipo de cristianos eran. A parte de que para ellos la virgen no era nadie importante, tan solo la madre de Jesús, siendo éste el verdadero protagonista de su religión.
Me quede un momento allí pensando si salir en medio del discurso o aguantar y quedarme para no romper la armonía del orador. Pero pudiendo hacer otra cosas, ¿por qué perder el tiempo esperando?. Así que salí lo mas sigilosamente que me fue posible.
Cuando volví a casa le dije a mi suegra.
-mama, esa iglesia no era de mi religión.
-¿a no?, ¿y quienes eran?, me preguntó ella.
-no sé alguna rama supongo, porque de Jesús si hablaban. Lo que pasa que piensan que María no era virgen. Y que tuvo a Jesús pero no por obra del Espíritu Santo. Le aclaré yo.
- Pues cualquiera les cuenta la historia de Taotailan, que nació de un melocotón.
-bueno me han dicho que en Makong hay una iglesia que si es de mi religión. Le dije.
-Ah si, la conozco. Pues si quieres te acompaño yo hasta esa iglesia el próximo domingo. Te llevo hasta la puerta y mientras tú rezas, yo voy con Yutan a ver a algún amigo.
Un alto en el camino.
No pensaba contar esta historia pero como se me ha colado “Taotailan” en el post anterior sin venir a cuento y no se porque razón.
Pues os contaré la historia de "melocotoncito", como lo he rebautizado, para aquellos que no la conozcáis. Pero sobre todo para Sonela, para que no quede con los dientes largos, que luego te confunden con un conejo. Para esa loca llamada lucia y para Yolina nuestra pequeñina.
Venga va para todos, que a mi eso de solo unos pocos no me va, todos esos amigos anónimos que sé que me leéis y no me comentáis porque yo os lo pedí y porque ya lo hacéis en persona sacándome los colores. Entre ellos un chico muy especial Javi C. mi alumno favorito, (pero no por ello el más aventajado, jajaja. Javi eres un cielo que lo sepas que te quiero un montón).
La familia de Jose que también sé que me leéis, que me lo ha dicho mi mami. Por supuesto ésta, (mi mami), es la mejor de todos. Como no tiene ordenador hay que imprimirle la historia, vamos a tener que regalarte uno mami. Para que como tú dices, cuentes tu versión. Es imposible que exista en el mundo una madre mejor que tú.
Y todos aquellos que tenéis blogs a los que he ido rebautizando según me ha apetecido, como "Rayo de sol", que fue el primero en comentarme, y todos los demás que están en los links que me gustaría poner muchos más pero como hay que hacer un truco para añadirlos y yo eso de los trucos lo llevo muy mal, ya veis que no sé ni como se hace para que al clikear en un nombre salga por arte de magia su página.
La parejita de Valencia que me dejó anonadada. y no sigo nombrarndo que sois demasiados y me echaría aqui todo el día hablando de vosotros.
Asi que………… asi se queda esto y ahí va la historia de Taotailan. (contada a mi bola, que las versiones originales son un rollo).
桃太郎 TAOTAILANG
从前…..Un matrimonio ya mayor no había tenido descendencia, vivía solo en una cabaña. La mujer fue como todos los días a lavar la ropa al río, mientras su marido fue a cortar leña.
Mientras lavaba la ropa vio que un bulto flotaba sobre el rio y que poco a poco se acercaba hasta donde se encontraba ella.
Uhnn ¿qué será eso?, se preguntaba, hasta que llego flotando hasta su lado y se quedó flipada.
Hostia vaya pedazo melocotón. Pues esto me lo tengo que llevar yo para casa, cuando lo vea el pariento va a alucinar. Como pudo lo saco del agua y haciendo unos esfuerzos increíbles se lo llevó para su casa.
Esposo mío, mira que pedazo melocotón me he encontrado en el río, tiene que estar super jugoso. Así que cogió un hacha y se dispuso a abrirlo para darse un gran festín de melocotón.
Pero según estaba en la labor, ¡¡¡buaaaa, buaaaa!!!, un llanto le interrumpió. El melocotón se partió en dos y en su interior había un bebe regordete.

Los viejetes no salían de su asombro y la alegría invadió sus almas.
-¿cómo le llamaremos? Después de destrozarse los sesos pensando el nombre, el hombre dijo, -桃太郎 , “Taotailang” (melocotoncito para los amigos)
Parece que los dioses les habían enviado un descendiente, mas un nieto que un hijo, pero eso se solucionaría dándole de comer buenas sopas de arroz.
Y así fue como sucedió que con las sopas, se puso como un toro y de la noche a la mañana ya era un mozalbete.
- ¡¡¡impresionante!!!!, pero como crece este chico, pero ¿qué le has echado a la sopa mujer?, que dentro de poco nos convierte en abuelos.
Pero como siempre en los cuentos tiene que pasar algo gordo y malo, así que llegaron al pueblo unos diablos haciendo trastadas, atemorizando a la gente y destrozando las casas y………………(continuara que me tengo que ir, además los post tan largos son muy aburridos, es que hace un día de sol que mola)
Pa los que leen chino.
桃 太 郎
古时候有一个老爷爷和老奶奶. 有一天老爷爷上山捡柴火去了.
老奶奶到河边洗衣服去了. 她洗着衣服就一个大桃子从上游飘下来了.
她把那个桃子带回家了. 没想到从桃子里出来了可爱地男孩儿. 他们俩很高兴.
给他起个名字叫桃太郎. 因为是从桃子里边出来的.
桃太郎受他们的疼爱.
他长大了性情温顺,意志坚强.
有一天桃太郎带着狗,猴子,野鸡到鬼岛征服妖魔去.
那时候桃太郎带着奶奶做的黍团子去了.
桃太郎,动物们勇敢战斗. 妖魔都被打死了.
他们把很多金银财宝带回家了.
PD: empecé a contar mi historia, sin ánimo de ser leída ni cometada, empezáisteis a llegar poco a poco y me he ido enganchando a vuestros comentarios y a vuestros blogs, son como un chute. Por favor ¿alguien conoce una buena clinica de desintoxicación? que no cueste mucho que el presupuesto no me llega.
Pues os contaré la historia de "melocotoncito", como lo he rebautizado, para aquellos que no la conozcáis. Pero sobre todo para Sonela, para que no quede con los dientes largos, que luego te confunden con un conejo. Para esa loca llamada lucia y para Yolina nuestra pequeñina.
Venga va para todos, que a mi eso de solo unos pocos no me va, todos esos amigos anónimos que sé que me leéis y no me comentáis porque yo os lo pedí y porque ya lo hacéis en persona sacándome los colores. Entre ellos un chico muy especial Javi C. mi alumno favorito, (pero no por ello el más aventajado, jajaja. Javi eres un cielo que lo sepas que te quiero un montón).
La familia de Jose que también sé que me leéis, que me lo ha dicho mi mami. Por supuesto ésta, (mi mami), es la mejor de todos. Como no tiene ordenador hay que imprimirle la historia, vamos a tener que regalarte uno mami. Para que como tú dices, cuentes tu versión. Es imposible que exista en el mundo una madre mejor que tú.
Y todos aquellos que tenéis blogs a los que he ido rebautizando según me ha apetecido, como "Rayo de sol", que fue el primero en comentarme, y todos los demás que están en los links que me gustaría poner muchos más pero como hay que hacer un truco para añadirlos y yo eso de los trucos lo llevo muy mal, ya veis que no sé ni como se hace para que al clikear en un nombre salga por arte de magia su página.
La parejita de Valencia que me dejó anonadada. y no sigo nombrarndo que sois demasiados y me echaría aqui todo el día hablando de vosotros.
Asi que………… asi se queda esto y ahí va la historia de Taotailan. (contada a mi bola, que las versiones originales son un rollo).
桃太郎 TAOTAILANG
从前…..Un matrimonio ya mayor no había tenido descendencia, vivía solo en una cabaña. La mujer fue como todos los días a lavar la ropa al río, mientras su marido fue a cortar leña.
Mientras lavaba la ropa vio que un bulto flotaba sobre el rio y que poco a poco se acercaba hasta donde se encontraba ella.
Uhnn ¿qué será eso?, se preguntaba, hasta que llego flotando hasta su lado y se quedó flipada.
Hostia vaya pedazo melocotón. Pues esto me lo tengo que llevar yo para casa, cuando lo vea el pariento va a alucinar. Como pudo lo saco del agua y haciendo unos esfuerzos increíbles se lo llevó para su casa.
Esposo mío, mira que pedazo melocotón me he encontrado en el río, tiene que estar super jugoso. Así que cogió un hacha y se dispuso a abrirlo para darse un gran festín de melocotón.
Pero según estaba en la labor, ¡¡¡buaaaa, buaaaa!!!, un llanto le interrumpió. El melocotón se partió en dos y en su interior había un bebe regordete.

Los viejetes no salían de su asombro y la alegría invadió sus almas.
-¿cómo le llamaremos? Después de destrozarse los sesos pensando el nombre, el hombre dijo, -桃太郎 , “Taotailang” (melocotoncito para los amigos)
Parece que los dioses les habían enviado un descendiente, mas un nieto que un hijo, pero eso se solucionaría dándole de comer buenas sopas de arroz.
Y así fue como sucedió que con las sopas, se puso como un toro y de la noche a la mañana ya era un mozalbete.
- ¡¡¡impresionante!!!!, pero como crece este chico, pero ¿qué le has echado a la sopa mujer?, que dentro de poco nos convierte en abuelos.
Pero como siempre en los cuentos tiene que pasar algo gordo y malo, así que llegaron al pueblo unos diablos haciendo trastadas, atemorizando a la gente y destrozando las casas y………………(continuara que me tengo que ir, además los post tan largos son muy aburridos, es que hace un día de sol que mola)
Pa los que leen chino.
桃 太 郎
古时候有一个老爷爷和老奶奶. 有一天老爷爷上山捡柴火去了.
老奶奶到河边洗衣服去了. 她洗着衣服就一个大桃子从上游飘下来了.
她把那个桃子带回家了. 没想到从桃子里出来了可爱地男孩儿. 他们俩很高兴.
给他起个名字叫桃太郎. 因为是从桃子里边出来的.
桃太郎受他们的疼爱.
他长大了性情温顺,意志坚强.
有一天桃太郎带着狗,猴子,野鸡到鬼岛征服妖魔去.
那时候桃太郎带着奶奶做的黍团子去了.
桃太郎,动物们勇敢战斗. 妖魔都被打死了.
他们把很多金银财宝带回家了.
PD: empecé a contar mi historia, sin ánimo de ser leída ni cometada, empezáisteis a llegar poco a poco y me he ido enganchando a vuestros comentarios y a vuestros blogs, son como un chute. Por favor ¿alguien conoce una buena clinica de desintoxicación? que no cueste mucho que el presupuesto no me llega.
Melocotoncito final.
Taotailang decidió ir en busca de los monstruos para exterminarlos. Sus papis estaban muy preocupados, pero viendo que ya se había convertido en todo un hombrecito y además superfuerte, vamos que ni Popeye, pues le dejaron ir. No sin antes darle unas albóndigas de arroz glutinoso por si le entraba las ganas de papear.
Por el camino en su búsqueda de los maléficos se encontró con un perrillo hambriento, que le mendigó algo que llevar a la boca. Y Taotailang después de pensárselo dos veces se dijo, -por una albondiguilla que le de no me va a pasar nada. Así que el perrito agradecido le siguió como un fiel esclavo.
Un poco más palante, se topo con un mono, que le dijo, - ya sé que el perro te sigue porque le has dado una albóndiga de esas que te quitan el hambre para una semana. Así que si me das otra a mí, te seguiré al fin del mundo. Dicho y hecho, se tomo su albóndiga de arroz y le dio una fuerza increíble.
Iba Taotailang tan contento con el perro y el mono, cuando se encuentra con un gallo, el cual por supuesto también pasaba hambre y rogó a Taotailan por aquel arroz milagroso. Y Taotailang se lo dio, y se dijo, -si sigo así voy a tener todo un ejercito, -una albondiguilla un soldadillo. No está mal.
Los tres se pillaron un barco que les prestó un pescador y se fueron a la isla donde estaban los malos e iniciaron una batalla en la que lucharon con gran valentía. El perro mordiendo, el mono arañando y el gallo picoteándoles. Taotailang se tomó una albóndiga también y le sus fuerzas se incrementaron al máximo.
Los diablos se rindieron al ver que no tenían nada que hacer contra semejantes contrincantes, pidiendo perdón y prometiendo no volver a hacer más fechorías.
Y de esta manera Taotailang se convirtió en un héroe y al regresar el jefe de sitio, estaba tan contento que le regalo una pasta gansa. La cual como Taotailang era muy bueno repartió entre los pobrecitos del lugar y el jefazo conmovido le ofreció la mano de su hija. Claro que Taotailang ante todo era un buen hijo por lo que primero tendría que preguntar a sus papis si le dejaban casarse. Estos a su vez no se lo podían creer de la alegría que llevaban en el cuerpo al enterarse de todo lo acontecido. Por lo que todo terminó bien. A la hija ni Dios le preguntó, se supone que como era mujer tenía que decir a todo que si, por lo que vivieron muy felices y comieron muchos melocotones.
PD:Ya sé que no esta contada en plan oriental, pero ya sabéis al que no le guste mi versión que se lea la versión china. Al final la trama es la misma que es lo que cuenta.
Por el camino en su búsqueda de los maléficos se encontró con un perrillo hambriento, que le mendigó algo que llevar a la boca. Y Taotailang después de pensárselo dos veces se dijo, -por una albondiguilla que le de no me va a pasar nada. Así que el perrito agradecido le siguió como un fiel esclavo.
Un poco más palante, se topo con un mono, que le dijo, - ya sé que el perro te sigue porque le has dado una albóndiga de esas que te quitan el hambre para una semana. Así que si me das otra a mí, te seguiré al fin del mundo. Dicho y hecho, se tomo su albóndiga de arroz y le dio una fuerza increíble.
Iba Taotailang tan contento con el perro y el mono, cuando se encuentra con un gallo, el cual por supuesto también pasaba hambre y rogó a Taotailan por aquel arroz milagroso. Y Taotailang se lo dio, y se dijo, -si sigo así voy a tener todo un ejercito, -una albondiguilla un soldadillo. No está mal.
Los tres se pillaron un barco que les prestó un pescador y se fueron a la isla donde estaban los malos e iniciaron una batalla en la que lucharon con gran valentía. El perro mordiendo, el mono arañando y el gallo picoteándoles. Taotailang se tomó una albóndiga también y le sus fuerzas se incrementaron al máximo.
Los diablos se rindieron al ver que no tenían nada que hacer contra semejantes contrincantes, pidiendo perdón y prometiendo no volver a hacer más fechorías.
Y de esta manera Taotailang se convirtió en un héroe y al regresar el jefe de sitio, estaba tan contento que le regalo una pasta gansa. La cual como Taotailang era muy bueno repartió entre los pobrecitos del lugar y el jefazo conmovido le ofreció la mano de su hija. Claro que Taotailang ante todo era un buen hijo por lo que primero tendría que preguntar a sus papis si le dejaban casarse. Estos a su vez no se lo podían creer de la alegría que llevaban en el cuerpo al enterarse de todo lo acontecido. Por lo que todo terminó bien. A la hija ni Dios le preguntó, se supone que como era mujer tenía que decir a todo que si, por lo que vivieron muy felices y comieron muchos melocotones.
PD:Ya sé que no esta contada en plan oriental, pero ya sabéis al que no le guste mi versión que se lea la versión china. Al final la trama es la misma que es lo que cuenta.
63. Fui a misa.
El domingo mí suegra me llevó a Makong a la iglesia católica, ella no quiso entrar, le daba algo de reparo ese ambiente cerrado. No tenía nada que ver con los templos donde solía ir ella, el budista y el taoísta, donde el único requisito exigido era descalzarse antes de entrar, dejando el calzado a la puerta. En realidad esto se hacia en todas partes también al entrar en casa.
Los templos de ellos estaban mas abiertos al publico. Las puertas no se cerraban, abiertas de par en par se veía todo el interior y los niños entraban y salían a su antojo. Mientras que en esta iglesia en principio, aunque las puertas no estaban cerradas, para ver el interior había que empujar la puertas. Y una vez dentro, un cerco de misterio y rareza rodeaba el ambiente que a mi suegra le infundía desconfianza y un poco de miedo. Esto hizo que ella se fuera enseguida con Yutan. Yo entré y me puse en uno de los bancos, al lado del resto de la gente
Todo era diferente a la otra iglesia, mas parecido a las iglesias de España solo que llena de chinos.
Estos sujetaban en sus manos un librito. El cura vestido con atuendos como los curas que dan la misa aquí, era extranjero pero oficiaba en perfecto chino. La misa se desarrolló como cualquier misa en occidente.
La mujer que estaba a mi lado me acercó el librito para que siguiera los cánticos y la misa. Todo estaba escrito en chino, ni idea de lo que ponía allí , si al menos tuviera fonética. Pero le agradecí con una sonrisa su ofrecimiento y disimulé mirando aquellos, para mi todavía extraños símbolos, como si realmente entendiera lo que ponía.
Mientras ellos cantaban y demás, yo los miraba y pensaba,
-Este se repite mas abajo, -y este me suena de algo, -este otro que raro es, tiene que ser súper difícil escribir esto.
Así fue como se me paso volando el tiempo y cuando me di cuenta la misa terminó
AMEN.

Los templos de ellos estaban mas abiertos al publico. Las puertas no se cerraban, abiertas de par en par se veía todo el interior y los niños entraban y salían a su antojo. Mientras que en esta iglesia en principio, aunque las puertas no estaban cerradas, para ver el interior había que empujar la puertas. Y una vez dentro, un cerco de misterio y rareza rodeaba el ambiente que a mi suegra le infundía desconfianza y un poco de miedo. Esto hizo que ella se fuera enseguida con Yutan. Yo entré y me puse en uno de los bancos, al lado del resto de la gente
Todo era diferente a la otra iglesia, mas parecido a las iglesias de España solo que llena de chinos.
Estos sujetaban en sus manos un librito. El cura vestido con atuendos como los curas que dan la misa aquí, era extranjero pero oficiaba en perfecto chino. La misa se desarrolló como cualquier misa en occidente.
La mujer que estaba a mi lado me acercó el librito para que siguiera los cánticos y la misa. Todo estaba escrito en chino, ni idea de lo que ponía allí , si al menos tuviera fonética. Pero le agradecí con una sonrisa su ofrecimiento y disimulé mirando aquellos, para mi todavía extraños símbolos, como si realmente entendiera lo que ponía.
Mientras ellos cantaban y demás, yo los miraba y pensaba,
-Este se repite mas abajo, -y este me suena de algo, -este otro que raro es, tiene que ser súper difícil escribir esto.
Así fue como se me paso volando el tiempo y cuando me di cuenta la misa terminó
AMEN.

64. Conocí a Valery
Cuando empezamos a salir de la iglesia, una monja me llamó.
-Ni shi nali ren?, 你是哪里人? ¿de dónde eres? Me preguntó en chino.
-Wo shi xibanya ren, 我是西班牙人, española le respondí.
-Ah española, es usted española, Que bien, me dice en español.
-Si ¿y usted, como es que habla español?
-Yo soy filipina, ¡¡ay!! pero que alegría encontrar aquí una española, cuando se lo diga a las demás no se lo van a creer
-¿Vive aquí, en Makong? me preguntó emocionada
-Vivo en un pueblecito de al isla de Xiyu
-No sé donde está, ¿pero vendrá el próximo domingo?
-Si claro, ahora que se donde esta seguiré viniendo
Que bien, el domingo que viene vendremos todas y le presentaré a las demás hermanas Y a Valery.
Estuvimos hablando un rato, me hablo de Valery una chica sudafricana, de Cape Town, casada también con un chino del archipiélago.
Pues claro que iría aquello era mas divertido que quedarme el domingo entero en casa sin nada nuevo que hacer aunque solo fuera por el trayecto en autobús ver gente diferente , ir a otros lugares , ya merecía la pena.
Mi suegra ya había llegado con mi hijo, noté que mi suegra se sentía incomoda no le gustaba nada ese lugar.
-¿Has terminado ya? ¿nos podemos ir?, me preguntó
-Si vamos, me despedí de la monja y nos volvimos a casa.
Por fin una novedad. Le dije a mi suegra que empezaría a ir todos los domingos, que ir a misa los domingos o como ellos lo llamaban "zuolipai" 做礼拜, era una costumbre de los católicos
Le dije que en España yo siempre iba, aunque no fuera cierto. Era una excusa buenísima para salir del pueblo sola, ya que mi suegra ya me había dicho donde quedaba la iglesia y no necesitaba que me acompañará, además a ella no le gustaba. Pasé la semana desando que llegara el domingo
Y cuando llegó mi suegra estaba muy intranquila
-Ten mucho cuidado no hables con nadie, y vete solo a misa no te entretengas, me dijo
Era como la abuelita dando le un consejo a caperucita
-No te preocupes mama, en cuanto acabe la misa como algo en cualquier puesto y cojo el primer autobús de vuelta
Me sentía como una niña con zapatos nuevos. Me sentía libre como un pájaro al que le habían abierto la jaula por un momento, y aprovechaba para echar un vuelo por la habitación de la casa.
Mientras subía la calle en dirección a la parada de autobús los vecinos me iban preguntando como siempre
-¿Donde vas?, Maria
-A Makong , voy a coger el autobús para Makong
-¿Tu sola?, ¿te deja tu suegra?
Mi suegra desde el otro lado de la calle escuchando la conversación les respondía a gritos
-Que remedio, como no la voy a dejar ir va a misa, su religión les manda ir los domingos y ha descubierto una iglesia en Makong
-¿Y no la acompañas Liron? le decían a mi suegra en plan de coña
-dice que sabe ir sola, y yo allí no pinto nada. No sé de qué va eso.
Llegué a la iglesia un poco antes de que empezara la misa y así pude conocer al resto de las monjas. Estas me presentaron a Valery, la chica de Cape Town, su marido era pescador y pasaba muchas temporadas fuera de Taiwán en países extranjeros. No recuerdo si llegué a conocerlo alguna vez.

Con las hermanas y Valery a la izquierda. En invierno vestían de azul marino y en verano con el calor cambiaban su atuendo por uno blanco.
Ella no hablaba chino, hablaba inglés. Por ello al principio las monjas tenían que traducirnos, hasta que yo me decidí a chapurrear un poco en Taiwanés idioma este que ella si hablaba, ya que era con lo que se entendía con su suegra. A partir de entonces ella y yo nos comunicábamos con el taiwanés o a través de las monjas cuando no llegábamos a entendernos. Me contó que trabajaba en una clínica de Makong, cuidando recién nacidos. Y que en el trabajo casi todos hablaban ingles por lo que no tenía problemas para entenderse.
Hice nuevos amigos, pero también aprendí a rezar en chino, y hasta me confesé con el cura, el hablaba italiano, y como se parecía al español nos entendíamos bien hablando cada uno nuestro idioma. Por supuesto con el tiempo me cansaría como de casi todo, e iría a Makong, como que iba a misa pero sin ir, escaqueándome para vagabundear por las calles de la ciudad a mis anchas.
-Ni shi nali ren?, 你是哪里人? ¿de dónde eres? Me preguntó en chino.
-Wo shi xibanya ren, 我是西班牙人, española le respondí.
-Ah española, es usted española, Que bien, me dice en español.
-Si ¿y usted, como es que habla español?
-Yo soy filipina, ¡¡ay!! pero que alegría encontrar aquí una española, cuando se lo diga a las demás no se lo van a creer
-¿Vive aquí, en Makong? me preguntó emocionada
-Vivo en un pueblecito de al isla de Xiyu
-No sé donde está, ¿pero vendrá el próximo domingo?
-Si claro, ahora que se donde esta seguiré viniendo
Que bien, el domingo que viene vendremos todas y le presentaré a las demás hermanas Y a Valery.
Estuvimos hablando un rato, me hablo de Valery una chica sudafricana, de Cape Town, casada también con un chino del archipiélago.
Pues claro que iría aquello era mas divertido que quedarme el domingo entero en casa sin nada nuevo que hacer aunque solo fuera por el trayecto en autobús ver gente diferente , ir a otros lugares , ya merecía la pena.
Mi suegra ya había llegado con mi hijo, noté que mi suegra se sentía incomoda no le gustaba nada ese lugar.
-¿Has terminado ya? ¿nos podemos ir?, me preguntó
-Si vamos, me despedí de la monja y nos volvimos a casa.
Por fin una novedad. Le dije a mi suegra que empezaría a ir todos los domingos, que ir a misa los domingos o como ellos lo llamaban "zuolipai" 做礼拜, era una costumbre de los católicos
Le dije que en España yo siempre iba, aunque no fuera cierto. Era una excusa buenísima para salir del pueblo sola, ya que mi suegra ya me había dicho donde quedaba la iglesia y no necesitaba que me acompañará, además a ella no le gustaba. Pasé la semana desando que llegara el domingo
Y cuando llegó mi suegra estaba muy intranquila
-Ten mucho cuidado no hables con nadie, y vete solo a misa no te entretengas, me dijo
Era como la abuelita dando le un consejo a caperucita
-No te preocupes mama, en cuanto acabe la misa como algo en cualquier puesto y cojo el primer autobús de vuelta
Me sentía como una niña con zapatos nuevos. Me sentía libre como un pájaro al que le habían abierto la jaula por un momento, y aprovechaba para echar un vuelo por la habitación de la casa.
Mientras subía la calle en dirección a la parada de autobús los vecinos me iban preguntando como siempre
-¿Donde vas?, Maria
-A Makong , voy a coger el autobús para Makong
-¿Tu sola?, ¿te deja tu suegra?
Mi suegra desde el otro lado de la calle escuchando la conversación les respondía a gritos
-Que remedio, como no la voy a dejar ir va a misa, su religión les manda ir los domingos y ha descubierto una iglesia en Makong
-¿Y no la acompañas Liron? le decían a mi suegra en plan de coña
-dice que sabe ir sola, y yo allí no pinto nada. No sé de qué va eso.
Llegué a la iglesia un poco antes de que empezara la misa y así pude conocer al resto de las monjas. Estas me presentaron a Valery, la chica de Cape Town, su marido era pescador y pasaba muchas temporadas fuera de Taiwán en países extranjeros. No recuerdo si llegué a conocerlo alguna vez.

Con las hermanas y Valery a la izquierda. En invierno vestían de azul marino y en verano con el calor cambiaban su atuendo por uno blanco.
Ella no hablaba chino, hablaba inglés. Por ello al principio las monjas tenían que traducirnos, hasta que yo me decidí a chapurrear un poco en Taiwanés idioma este que ella si hablaba, ya que era con lo que se entendía con su suegra. A partir de entonces ella y yo nos comunicábamos con el taiwanés o a través de las monjas cuando no llegábamos a entendernos. Me contó que trabajaba en una clínica de Makong, cuidando recién nacidos. Y que en el trabajo casi todos hablaban ingles por lo que no tenía problemas para entenderse.
Hice nuevos amigos, pero también aprendí a rezar en chino, y hasta me confesé con el cura, el hablaba italiano, y como se parecía al español nos entendíamos bien hablando cada uno nuestro idioma. Por supuesto con el tiempo me cansaría como de casi todo, e iría a Makong, como que iba a misa pero sin ir, escaqueándome para vagabundear por las calles de la ciudad a mis anchas.
65. Más cosas
Tony dejó la escuela, decidió irse a Taiwán de nuevo en busca de un empleo más acorde con su forma de ser. Yo le escribí a mi familia diciendo que no iba con él, porque prefería quedarme en Peng-Hu. Pero no era cierto. En realidad soñaba con tener mi propia familia, vivir en mi propia casa con mi hijo y un esposo de verdad. Ya estaba casada y las probabilidades de cambiar de vida no eran muchas.
Me preguntaba si la vida era solo eso. Creía que con el tiempo quizá las cosas cambiarían. Quería creer eso. Y me hacía mis propios castillos en el aire.
Él se buscaría una casa en Taiwán y cuando tuviera un empleo estable Yutan y yo nos iríamos a vivir con él.Y quien sabe si después con la convivencia llegaríamos a querernos y seríamos felices como en esos cuentos de hadas que leía de niña.
Porque sino sucedía algo así, ¿qué sentido tenía todo aquello? ¿Qué sentido tenía mi vida en aquel pueblo?.
Empecé a levantarme a las 5 de la mañana y me iba a caminar hasta el acantilado unos 5 km al día para hacer un poco de ejercicio mañanero, cuando llegaba al acantilado me gustaba quedarme al borde, de pie. Miraba hacia abajo donde las olas rompían en las rocas y me preguntaba a mi misma si todo aquello estaba ocurriendo.
¿Qué hacia yo en aquella isla? quizá todo fuera un sueño, si era un sueño podía saltar y no me sucedería nada. Quizá si saltara despertara. Cerraba los ojos y me imaginaba saltando y que cuado volvía a abrir mis ojos estaba en España. Volvía a tener 18 años y nada había cambiado. Pero………. ¿y mi hijo? No , no era un sueño. Todo era real y yo tenía un niño a quien cuidar y educar. Volvía a casa a seguir con mi vida. Mi vida solitaria. Solitaria pero rodeada de gente.
Aiwá vino a avisarme de que iban a organizar unas clases para adultos.
-Son clases para las personas que no ha tenido oportunidad de estudiar.
-¿Y yo puedo ir? Le pregunté
-Claro, en total se organizará para dar en dos años todo el contenido de primaria
La gente que asistiría al curso. serían todo señoras mayores que no hablaban chino. Y el curso en concreto se centraría en aprender a hablar, leer y escribir en chino por lo que yo estaba emocionada, deseosa de que empezaran cuanto antes
Se impartirían por la noche de 19 a 21 y aunque en un principio se dijo que serían gratis, terminaron por poner un precio aunque reducido, unas mil pesetas al mes.
Durantes las fiestas había dejado de cuidar al primo de Yutan , una vez que empezaron las clases volví otra vez a cuidar de él
Además se organizó otra vez un concurso de baile al que yo no iría. A mi suegro no le gustaba mucho y a mi no me gustaba hacer cosas que le molestaran
Al fin y al cabo vivía en su casa además mientras Aiwa iba yo cuidaría del primo e Yutan, ya que era ésta la que solía cuidarlo normalmente en las horas en que ensayaban.
Un mes después vinieron para pedirme que participara, porque tenían que ser 24 personas y solo eran 21. Así que al final también me apuntaron y empecé a ensayar con ellas. Ensayábamos en la plaza del pueblo. Mientras los niños de las que bailábamos correteaban alrededor.
Esta vez el baile era de animadoras, mucho más movido y divertido. Con la música en inglés de “I need a hero” bailábamos con un ponpon rojo y otro blanco a juego con el atuendo. Una camiseta roja y unos pantalones cortos blancos. También unas medias blancas para que las piernas no se vieran demasiado morenas, según ellas yo podía ir sin ellas. Nos repartíamos en formación, construyendo diferentes formas y terminando en una V de victoria. A mí siempre procuraban ponerme en los sitios más visibles, conscientes de que llamaría la atención. Por lo que yo era el vértice de la V, y siempre me tocaba en el sitio de delante en todas las formaciones.
Me preguntaba si la vida era solo eso. Creía que con el tiempo quizá las cosas cambiarían. Quería creer eso. Y me hacía mis propios castillos en el aire.
Él se buscaría una casa en Taiwán y cuando tuviera un empleo estable Yutan y yo nos iríamos a vivir con él.Y quien sabe si después con la convivencia llegaríamos a querernos y seríamos felices como en esos cuentos de hadas que leía de niña.
Porque sino sucedía algo así, ¿qué sentido tenía todo aquello? ¿Qué sentido tenía mi vida en aquel pueblo?.
Empecé a levantarme a las 5 de la mañana y me iba a caminar hasta el acantilado unos 5 km al día para hacer un poco de ejercicio mañanero, cuando llegaba al acantilado me gustaba quedarme al borde, de pie. Miraba hacia abajo donde las olas rompían en las rocas y me preguntaba a mi misma si todo aquello estaba ocurriendo.
¿Qué hacia yo en aquella isla? quizá todo fuera un sueño, si era un sueño podía saltar y no me sucedería nada. Quizá si saltara despertara. Cerraba los ojos y me imaginaba saltando y que cuado volvía a abrir mis ojos estaba en España. Volvía a tener 18 años y nada había cambiado. Pero………. ¿y mi hijo? No , no era un sueño. Todo era real y yo tenía un niño a quien cuidar y educar. Volvía a casa a seguir con mi vida. Mi vida solitaria. Solitaria pero rodeada de gente.
Aiwá vino a avisarme de que iban a organizar unas clases para adultos.
-Son clases para las personas que no ha tenido oportunidad de estudiar.
-¿Y yo puedo ir? Le pregunté
-Claro, en total se organizará para dar en dos años todo el contenido de primaria
La gente que asistiría al curso. serían todo señoras mayores que no hablaban chino. Y el curso en concreto se centraría en aprender a hablar, leer y escribir en chino por lo que yo estaba emocionada, deseosa de que empezaran cuanto antes
Se impartirían por la noche de 19 a 21 y aunque en un principio se dijo que serían gratis, terminaron por poner un precio aunque reducido, unas mil pesetas al mes.
Durantes las fiestas había dejado de cuidar al primo de Yutan , una vez que empezaron las clases volví otra vez a cuidar de él
Además se organizó otra vez un concurso de baile al que yo no iría. A mi suegro no le gustaba mucho y a mi no me gustaba hacer cosas que le molestaran
Al fin y al cabo vivía en su casa además mientras Aiwa iba yo cuidaría del primo e Yutan, ya que era ésta la que solía cuidarlo normalmente en las horas en que ensayaban.
Un mes después vinieron para pedirme que participara, porque tenían que ser 24 personas y solo eran 21. Así que al final también me apuntaron y empecé a ensayar con ellas. Ensayábamos en la plaza del pueblo. Mientras los niños de las que bailábamos correteaban alrededor.
Esta vez el baile era de animadoras, mucho más movido y divertido. Con la música en inglés de “I need a hero” bailábamos con un ponpon rojo y otro blanco a juego con el atuendo. Una camiseta roja y unos pantalones cortos blancos. También unas medias blancas para que las piernas no se vieran demasiado morenas, según ellas yo podía ir sin ellas. Nos repartíamos en formación, construyendo diferentes formas y terminando en una V de victoria. A mí siempre procuraban ponerme en los sitios más visibles, conscientes de que llamaría la atención. Por lo que yo era el vértice de la V, y siempre me tocaba en el sitio de delante en todas las formaciones.
66. "Saikones"
En el templo taoísta se realizaban varios rituales a lo largo del año. Yo nunca preguntaba de qué se trataba, simplemente disfrutaba de ellos con el resto de los habitantes del pueblo. Participaba en todos ellos junto con mi suegra. Todas aquellas ceremonias para mi eran tan naturales como cualquiera de las que se celebraban en las iglesias de nuestro país. Tan solo rituales y ceremonias que algunos seres humanos necesitaban realizar para sentirse bien consigo mismo, independientemente del país o la religión que se procesase. Y yo disfrutaba de aquel espectáculo llevando a mi hijo a participar en el , con el resto de los niños del pueblo.
Este mes los “saikon”, así llamados en taiwanés, unos hombres que vestían unas ropas rojas en las celebraciones, y tocaban unos instrumentos muy peculiares, saldrían a la plaza del pueblo durante una serie de días. Ponían una mesa en medio de la plaza y se distribuían alrededor. Comenzaban sus rezos en forma de cánticos tocando aquellos instrumentos y lanzaban monedas, caramelos y pan.

Todos los niños, los cuales estaban atentos esperando el momento, se agachaban deprisa a recoger del suelo cuanto más pudieran. Yutan no se atrevía. Se quedaba quieto entre todos ellos sin saber que hacer. Pero el resto de niños, sobre todo los mayores, venían a darle parte de lo que habían recogido y le animaban para que se uniera a ellos en la recogida.
Yutan era un “hunxuer” 混血儿 sangre mezclada, un mestizo. Y según ellos esto le hacía especial, mas guapo y mas listo por pertenecer a dos razas. Todos los niños querían contar con su compañía y amistad.

Este mes los “saikon”, así llamados en taiwanés, unos hombres que vestían unas ropas rojas en las celebraciones, y tocaban unos instrumentos muy peculiares, saldrían a la plaza del pueblo durante una serie de días. Ponían una mesa en medio de la plaza y se distribuían alrededor. Comenzaban sus rezos en forma de cánticos tocando aquellos instrumentos y lanzaban monedas, caramelos y pan.

Todos los niños, los cuales estaban atentos esperando el momento, se agachaban deprisa a recoger del suelo cuanto más pudieran. Yutan no se atrevía. Se quedaba quieto entre todos ellos sin saber que hacer. Pero el resto de niños, sobre todo los mayores, venían a darle parte de lo que habían recogido y le animaban para que se uniera a ellos en la recogida.
Yutan era un “hunxuer” 混血儿 sangre mezclada, un mestizo. Y según ellos esto le hacía especial, mas guapo y mas listo por pertenecer a dos razas. Todos los niños querían contar con su compañía y amistad.

