Cómo medir alturas con un Barómetro
Sir Ernest Rutherford, presidente de la Sociedad Real Británica y Premio Nóbel de Química en 1908, contaba la siguiente anécdota:
Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que este afirmaba con rotundidad que su respuesta era absolutamente acertada. Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo.
Leí la pregunta del examen y decía: Demuestre como es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro.
El estudiante había respondido: lleva el barómetro a la azotea del edificio y átale una cuerda muy larga. Descuélgalo hasta la base del edificio, marca y mide. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio.
Realmente, el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente.
Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de su ano de estudios, obtener una nota más alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel.
Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me respondiera la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física.
Habían pasado cinco minutos y el estudiante no había escrito nada. Le pregunte si deseaba marcharse, pero me contesto que tenia muchas respuestas al problema. Su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excusé por interrumpirle y le rogué que continuara. En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta: toma el barómetro y lánzalo al suelo desde la azotea del edificio, calcula el tiempo de caída con un cronometro. Después se aplica la formula altura =0,5 por A por T2. Y así obtenemos la altura del edificio. En este puntole pregunte a mi colega si el estudiante se podía retirar.
Le dio la nota más alta.
Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta. Bueno, respondió, hay muchas maneras, por ejemplo, tomas el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio. Perfecto, le dije, ¿y de otra manera? Si, contesto, este es un procedimiento muy básico: para medir un edificio, pero también sirve.
En este método, tomas el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja. Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el numero de marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el número de marcas que has hecho y ya tienes la altura. Este es un método muy directo. Por supuesto, si lo que quiere es un procedimiento más sofisticado, puede atar el barómetro a una cuerda y moverlo como si fuera un péndulo. Si calculamos que cuando el barómetro esta a la altura de la azotea la gravedad es cero y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de la gravedad al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la perpendicular del edificio, de la diferencia de estos valores, y aplicando una sencilla fórmula trigonométrica, podríamos calcular, sin duda, la altura del edificio.
En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su periodo de presesión.
En fin, concluyo, existen otras muchas maneras. Probablemente, la mejor sea tomar el barómetro y golpear con el la puerta de la casa del conserje. Cuando abra, decirle: señor conserje: aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo. En este momento de la conversación, le pregunté si no conocía la respuesta convencional al problema (la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos gares diferentes nos proporciona la erencia de altura entre ambos lugares) evidentemente, dijo que la conocía, pero que durante sus estudios, sus profesores habían intentado enseñarle a pensar.
El estudiante se llamaba Niels Bohr, físico danés, premio Nobel de física en 1922, mas conocido por ser el primero en proponer el modelo de átomo con protones y neutrones y los electrones que lo rodeaban. Fue fundamentalmente un innovador de la teoría cuántica.
Al margen del personaje, lo divertido y curioso de la anécdota, lo esencial de esta historia es que LE HABIAN ENSEÑADO A PENSAR.
Espero que les haya gustado. Por cierto, para los escépticos, esta historia es absolutamente verídica.
Hace algún tiempo, recibí la llamada de un colega. Estaba a punto de poner un cero a un estudiante por la respuesta que había dado en un problema de física, pese a que este afirmaba con rotundidad que su respuesta era absolutamente acertada. Profesores y estudiantes acordaron pedir arbitraje de alguien imparcial y fui elegido yo.
Leí la pregunta del examen y decía: Demuestre como es posible determinar la altura de un edificio con la ayuda de un barómetro.
El estudiante había respondido: lleva el barómetro a la azotea del edificio y átale una cuerda muy larga. Descuélgalo hasta la base del edificio, marca y mide. La longitud de la cuerda es igual a la longitud del edificio.
Realmente, el estudiante había planteado un serio problema con la resolución del ejercicio, porque había respondido a la pregunta correcta y completamente.
Por otro lado, si se le concedía la máxima puntuación, podría alterar el promedio de su ano de estudios, obtener una nota más alta y así certificar su alto nivel en física; pero la respuesta no confirmaba que el estudiante tuviera ese nivel.
Sugerí que se le diera al alumno otra oportunidad. Le concedí seis minutos para que me respondiera la misma pregunta pero esta vez con la advertencia de que en la respuesta debía demostrar sus conocimientos de física.
Habían pasado cinco minutos y el estudiante no había escrito nada. Le pregunte si deseaba marcharse, pero me contesto que tenia muchas respuestas al problema. Su dificultad era elegir la mejor de todas. Me excusé por interrumpirle y le rogué que continuara. En el minuto que le quedaba escribió la siguiente respuesta: toma el barómetro y lánzalo al suelo desde la azotea del edificio, calcula el tiempo de caída con un cronometro. Después se aplica la formula altura =0,5 por A por T2. Y así obtenemos la altura del edificio. En este puntole pregunte a mi colega si el estudiante se podía retirar.
Le dio la nota más alta.
Tras abandonar el despacho, me reencontré con el estudiante y le pedí que me contara sus otras respuestas a la pregunta. Bueno, respondió, hay muchas maneras, por ejemplo, tomas el barómetro en un día soleado y mides la altura del barómetro y la longitud de su sombra. Si medimos a continuación la longitud de la sombra del edificio y aplicamos una simple proporción, obtendremos también la altura del edificio. Perfecto, le dije, ¿y de otra manera? Si, contesto, este es un procedimiento muy básico: para medir un edificio, pero también sirve.
En este método, tomas el barómetro y te sitúas en las escaleras del edificio en la planta baja. Según subes las escaleras, vas marcando la altura del barómetro y cuentas el numero de marcas hasta la azotea. Multiplicas al final la altura del barómetro por el número de marcas que has hecho y ya tienes la altura. Este es un método muy directo. Por supuesto, si lo que quiere es un procedimiento más sofisticado, puede atar el barómetro a una cuerda y moverlo como si fuera un péndulo. Si calculamos que cuando el barómetro esta a la altura de la azotea la gravedad es cero y si tenemos en cuenta la medida de la aceleración de la gravedad al descender el barómetro en trayectoria circular al pasar por la perpendicular del edificio, de la diferencia de estos valores, y aplicando una sencilla fórmula trigonométrica, podríamos calcular, sin duda, la altura del edificio.
En este mismo estilo de sistema, atas el barómetro a una cuerda y lo descuelgas desde la azotea a la calle. Usándolo como un péndulo puedes calcular la altura midiendo su periodo de presesión.
En fin, concluyo, existen otras muchas maneras. Probablemente, la mejor sea tomar el barómetro y golpear con el la puerta de la casa del conserje. Cuando abra, decirle: señor conserje: aquí tengo un bonito barómetro. Si usted me dice la altura de este edificio, se lo regalo. En este momento de la conversación, le pregunté si no conocía la respuesta convencional al problema (la diferencia de presión marcada por un barómetro en dos gares diferentes nos proporciona la erencia de altura entre ambos lugares) evidentemente, dijo que la conocía, pero que durante sus estudios, sus profesores habían intentado enseñarle a pensar.
El estudiante se llamaba Niels Bohr, físico danés, premio Nobel de física en 1922, mas conocido por ser el primero en proponer el modelo de átomo con protones y neutrones y los electrones que lo rodeaban. Fue fundamentalmente un innovador de la teoría cuántica.
Al margen del personaje, lo divertido y curioso de la anécdota, lo esencial de esta historia es que LE HABIAN ENSEÑADO A PENSAR.
Espero que les haya gustado. Por cierto, para los escépticos, esta historia es absolutamente verídica.
Síntomas
El cerebro licuado, el estómago revuelto y mis ojos que ven borrosos.
Efectos de bebermelo todo ayer, 5 litronas entre dos y de no cenar. Y eso que no quería salir. De hecho no considero que saliera, quedé por la tarde noche con una amiga para tomar algo, pero al final se nos complicó a las dos y acabamos ahogando nuestras penas en alcohol. Las ahogué un ratito porque hoy vuelven a la superficie y parece que con más fuerza. Si las juntas con la resaca es una mezcla explosiva. Total que me he pasado la mañana durmiendo y la tarde tirada en el sofá. Y mis dos examenes del martes y del miércoles esprándome.
Efectos de bebermelo todo ayer, 5 litronas entre dos y de no cenar. Y eso que no quería salir. De hecho no considero que saliera, quedé por la tarde noche con una amiga para tomar algo, pero al final se nos complicó a las dos y acabamos ahogando nuestras penas en alcohol. Las ahogué un ratito porque hoy vuelven a la superficie y parece que con más fuerza. Si las juntas con la resaca es una mezcla explosiva. Total que me he pasado la mañana durmiendo y la tarde tirada en el sofá. Y mis dos examenes del martes y del miércoles esprándome.
Del illa y el killa en el habla andaluz
En uno de nuestros no breves descansos en la biblioteca estaba yo con P tomando el solito del mes de mayo en un banco y no se le ocurre otra cosa a P que preguntarme que cómo se escribía la palabra illa. A lo que yo le conteste que illa realmente lo podías escribir como quisieses porque no existía. Viene de chiquilla, luego debería ser con ll, pero vamos, que lo puedes escribir como te de la gana.
Conversación nuestra:
P: Iya, tia, como no va a existir el iya?
Yo: claro iya, en el norte no lo dicen killa.
P: no me lo creo kiya, como pueden vivi sin el iya?
Yo: de verda kiya, iya, como va a existir?
Así un rato hasta que nos dimos cuenta de que no podíamos parar de decir iyas y kiyas por todos los lados. Nos reímos, pero en el fondo se nos quedó un pequeño nudo de ignorancia del habla castellano. No se puede vivir sólo de iyas y kiyas.
Conversación nuestra:
P: Iya, tia, como no va a existir el iya?
Yo: claro iya, en el norte no lo dicen killa.
P: no me lo creo kiya, como pueden vivi sin el iya?
Yo: de verda kiya, iya, como va a existir?
Así un rato hasta que nos dimos cuenta de que no podíamos parar de decir iyas y kiyas por todos los lados. Nos reímos, pero en el fondo se nos quedó un pequeño nudo de ignorancia del habla castellano. No se puede vivir sólo de iyas y kiyas.
Conversación de besugos, una nevera en la tele.
Hace poco estaba con P merendando en su cocina, cada una pensando en sus cosas, cuando de repente habló:
P: estaba pensando yo, en que ahora que se me ha estropeado la tele de la nevera ( se refería a la tele de la cocina) no puedo vivir sin ella, y eso que sólo la tengo desde hace medio año.
Miré su nevera, sabiendo que en ella no encontraría ninguna tele, entendí la metedura de pata y nos echamos a reir. Como no podía ser menos yo tambíen tenía que meter la pata y dije:
¿Qué te crees Lydia Bosh en motivos personales con la nevera en la tele?
Total que en un momento P se colocó una tele en su nevera y yo coloqué una nevera en la tele
P: estaba pensando yo, en que ahora que se me ha estropeado la tele de la nevera ( se refería a la tele de la cocina) no puedo vivir sin ella, y eso que sólo la tengo desde hace medio año.
Miré su nevera, sabiendo que en ella no encontraría ninguna tele, entendí la metedura de pata y nos echamos a reir. Como no podía ser menos yo tambíen tenía que meter la pata y dije:
¿Qué te crees Lydia Bosh en motivos personales con la nevera en la tele?
Total que en un momento P se colocó una tele en su nevera y yo coloqué una nevera en la tele
Un examen menos
Ya sólo me quedan 6 exámenes, poquito a poco.
No me ha salido del todo mal pese que ayer dormí toda la mañana (sin querer) y cuando por la tarde decidí ponerme a estudiar suena el telefonillo, era P, que me fuera corriendo para su casa que tenía que contarme una cosa muy fuerte. Le dije que subiera pero no me hizo caso y se fue.
Evidentemente no tardé más de 5 minutos en vestirme, lavarme un poco la cara y los dientes, no había tiempo para duchas. Recorrí ansiosa los 200 metros que separan nuestras casas a las 5 de la tarde con los 40 º que hace en Sevilla (por el camino me paré en una tienda y me compré unas chanclas, no vuelvo a salir a las 5 de la tarde con zapatillas).
Pues bien, me contó aquello tan fuerte, una pelea de patio de colegio. Mis amigas contra unos unineuronales que les gritan putas cada vez que las ven, y ¿por qué? Eso digo yo. Si mis amigas no son putas, bueno, quizás un poco, lo justo y lo normal. ¿Pero ellos que saben? Si apenas las conocen.
En fin, que la pelea incluyó a mi amiga L saltando a lo superman para pegarle un puñetazo a un Enano, que había empujado dos veces y con mala leche a P. A K llorando para no variar y C y E intentando apaciguar la situación. Para un día que no salgo voy y me pierdo el espectáculo.
Total que después de enterarme de que tengo unas amigas un poco charnis (canis, chavacanas, bajunas, bakalas) y bastas decidí ponerme a estudiar en casa de P, pero nos acordamos de que jugaba Nadal, y allí me quedé hasta que terminó el partido...
Debido a todo esta mañana he ido un poco cagada al examen, aunque al final yo creo que apruebo y todo.
No me ha salido del todo mal pese que ayer dormí toda la mañana (sin querer) y cuando por la tarde decidí ponerme a estudiar suena el telefonillo, era P, que me fuera corriendo para su casa que tenía que contarme una cosa muy fuerte. Le dije que subiera pero no me hizo caso y se fue.
Evidentemente no tardé más de 5 minutos en vestirme, lavarme un poco la cara y los dientes, no había tiempo para duchas. Recorrí ansiosa los 200 metros que separan nuestras casas a las 5 de la tarde con los 40 º que hace en Sevilla (por el camino me paré en una tienda y me compré unas chanclas, no vuelvo a salir a las 5 de la tarde con zapatillas).
Pues bien, me contó aquello tan fuerte, una pelea de patio de colegio. Mis amigas contra unos unineuronales que les gritan putas cada vez que las ven, y ¿por qué? Eso digo yo. Si mis amigas no son putas, bueno, quizás un poco, lo justo y lo normal. ¿Pero ellos que saben? Si apenas las conocen.
En fin, que la pelea incluyó a mi amiga L saltando a lo superman para pegarle un puñetazo a un Enano, que había empujado dos veces y con mala leche a P. A K llorando para no variar y C y E intentando apaciguar la situación. Para un día que no salgo voy y me pierdo el espectáculo.
Total que después de enterarme de que tengo unas amigas un poco charnis (canis, chavacanas, bajunas, bakalas) y bastas decidí ponerme a estudiar en casa de P, pero nos acordamos de que jugaba Nadal, y allí me quedé hasta que terminó el partido...
Debido a todo esta mañana he ido un poco cagada al examen, aunque al final yo creo que apruebo y todo.
"Escuela taller Catedral de Sevilla en memoria a Miguel Ángel Blanco Garrido asesinado por ETA y HB, por esos mamones el 27-7-97"
Diario 20 minutos
"Ocho años ahí y nadie se había dado cuenta. En la reja que hay junto a la puerta de Campanillas de la catedral de Sevilla reza esta leyenda.
En la misma época en la que se produjo el asesinato del concejal de Ermua, las rejas de la catedral de Sevilla fueron desmontadas y restauradas en su escuela taller.
Parece que alguien quiso expresar su rabia y su dolor, y en la forja grabó esta frase. En Forja XXI, la escuela, aseguran que nunca firman los trabajos que realizan en el templo. Dicen que se escribió sin su consentimiento y que la quitarán.
Pablo Mestre: «Es que lo miro todo»
Este joven estudiante de Historia, al que le apasiona la catedral, muestra en la foto el sitio exacto donde puede leerse la hasta ahora secreta inscripción. La descubrió el lunes, mientras guardaba cola para ver el cuerpo incorrupto de San Fernando. "
Esto leí el otro día en el períodico, me pareció bastante curioso. Una buena forma de darle un homenaje a las víticimas y de decir no a ETA.
A las 48 horas de a ver sido publicado este artículo fue lijada la leyenda. Quizás el joven que lo descubrió debió habérselo callado, y no publicarlo en un medio de comunicación. Rompió la magia de encontrar un mensaje que dice tanto y que nadie sabe que existe, de que otros lo descubran... En fin, las ganas de hacerse famoso mueven a más de uno. Gracias por no dejarme disfrutar de los secretos de mi ciudad.
Dejo aquí una foto para que por lo menos el mensaje no muera del todo.

"Ocho años ahí y nadie se había dado cuenta. En la reja que hay junto a la puerta de Campanillas de la catedral de Sevilla reza esta leyenda.
En la misma época en la que se produjo el asesinato del concejal de Ermua, las rejas de la catedral de Sevilla fueron desmontadas y restauradas en su escuela taller.
Parece que alguien quiso expresar su rabia y su dolor, y en la forja grabó esta frase. En Forja XXI, la escuela, aseguran que nunca firman los trabajos que realizan en el templo. Dicen que se escribió sin su consentimiento y que la quitarán.
Pablo Mestre: «Es que lo miro todo»
Este joven estudiante de Historia, al que le apasiona la catedral, muestra en la foto el sitio exacto donde puede leerse la hasta ahora secreta inscripción. La descubrió el lunes, mientras guardaba cola para ver el cuerpo incorrupto de San Fernando. "
Esto leí el otro día en el períodico, me pareció bastante curioso. Una buena forma de darle un homenaje a las víticimas y de decir no a ETA.
A las 48 horas de a ver sido publicado este artículo fue lijada la leyenda. Quizás el joven que lo descubrió debió habérselo callado, y no publicarlo en un medio de comunicación. Rompió la magia de encontrar un mensaje que dice tanto y que nadie sabe que existe, de que otros lo descubran... En fin, las ganas de hacerse famoso mueven a más de uno. Gracias por no dejarme disfrutar de los secretos de mi ciudad.
Dejo aquí una foto para que por lo menos el mensaje no muera del todo.

Frases de pelis
Voy a dejar algunas frases que han llamado mi atención de las últimas películas que he visto.
Cosas que nunca te dije de Isabel Coixet, no está mal.
Puede pasar de todo, ¿verdad? Cualquier cosa. Puedes amar tanto a una persona que tan solo el miedo a perderla haga que lo jodas todo y termines perdiéndola.
¿Alguien que es incapaz de ayudarse a si mismo es capaz de ayudar a los demás? En otras palabras, ¿alguien que desea darse vacaciones a si mismo puede darle a la gente motivos para seguir viviendo?
Héctor de Gracia Querejeta. A mí me gustó bastante, ademas el protagonista, Nilo Mur no está nada mal, y ¡qué decir de Unax Ugalde!
El esfuerzo y las ganas nos ponen a prueba, pero no nos garantizan retener a nuestro lado a las personas que queremos.
No sé qué tipo de arrogancia nos lleva a pensar que todo está en nuestras manos o que cuanto más hondo cavemos más precioso será el tesoro que nos espera.
Mi vida sin mí también de Isabel Coixet, a mí me puso el bello de punta, es preciosa.
Ahora te apetecería probar todas las drogas del mundo, pero todas las drogas del mundo no cambiarían la sensación de que tu vida ha sido un sueño y estás empezando a despertar.
Ahora ves las cosas claras, ves todas las vidas robadas, las voces enlatadas, miras todas las csas que no puedes comprar y que ahora ya ni quieres comprar, todas esas cosas que permanecerán cuando te vayas, cuando estés muerta. Y te das cuenta de que todo lo que hay está ahí para alejarnos de la muerte.
Es duro saber que quieres a alguien y no puedes hacerle feliz, les quieres pero no puedes quererles como ellos quieren ser queridos.
Esta eres tú, los ojos cerrados bajo la lluvia, nunca imaginaste que harías algo así. Nunca te habías visto como una de esas personas a las que les gusta la luna o que pasan horas contemplando el mar o una puesta de sol.
Todas esas cosas que dicen los libros que no has leído.
Báilame el agua Es de Josetxo San Mateo y los protagonistas son Pilar López Ayala y Unax Ugalde. Magnífica historia.
A los 18 años nací, el dia que murió el otro David, el que se quedó en casa de mis padres. Desde entonces sé que la muerte no es algo lejano, sólo un punto en el camino. La muerte soy yo y la ausencia es la delatora de los sentimientos. Son mis dos únicas verdades: la muerte y mis sentimientos. Mis sentimientos han cambiado pero siguen siendo mi verdad, y esa verdad eres tú.
Ahí están, a ver si alguien contribuye con alguna otra frase.
Cosas que nunca te dije de Isabel Coixet, no está mal.
Puede pasar de todo, ¿verdad? Cualquier cosa. Puedes amar tanto a una persona que tan solo el miedo a perderla haga que lo jodas todo y termines perdiéndola.
¿Alguien que es incapaz de ayudarse a si mismo es capaz de ayudar a los demás? En otras palabras, ¿alguien que desea darse vacaciones a si mismo puede darle a la gente motivos para seguir viviendo?
Héctor de Gracia Querejeta. A mí me gustó bastante, ademas el protagonista, Nilo Mur no está nada mal, y ¡qué decir de Unax Ugalde!
El esfuerzo y las ganas nos ponen a prueba, pero no nos garantizan retener a nuestro lado a las personas que queremos.
No sé qué tipo de arrogancia nos lleva a pensar que todo está en nuestras manos o que cuanto más hondo cavemos más precioso será el tesoro que nos espera.
Mi vida sin mí también de Isabel Coixet, a mí me puso el bello de punta, es preciosa.
Ahora te apetecería probar todas las drogas del mundo, pero todas las drogas del mundo no cambiarían la sensación de que tu vida ha sido un sueño y estás empezando a despertar.
Ahora ves las cosas claras, ves todas las vidas robadas, las voces enlatadas, miras todas las csas que no puedes comprar y que ahora ya ni quieres comprar, todas esas cosas que permanecerán cuando te vayas, cuando estés muerta. Y te das cuenta de que todo lo que hay está ahí para alejarnos de la muerte.
Es duro saber que quieres a alguien y no puedes hacerle feliz, les quieres pero no puedes quererles como ellos quieren ser queridos.
Esta eres tú, los ojos cerrados bajo la lluvia, nunca imaginaste que harías algo así. Nunca te habías visto como una de esas personas a las que les gusta la luna o que pasan horas contemplando el mar o una puesta de sol.
Todas esas cosas que dicen los libros que no has leído.
Báilame el agua Es de Josetxo San Mateo y los protagonistas son Pilar López Ayala y Unax Ugalde. Magnífica historia.
A los 18 años nací, el dia que murió el otro David, el que se quedó en casa de mis padres. Desde entonces sé que la muerte no es algo lejano, sólo un punto en el camino. La muerte soy yo y la ausencia es la delatora de los sentimientos. Son mis dos únicas verdades: la muerte y mis sentimientos. Mis sentimientos han cambiado pero siguen siendo mi verdad, y esa verdad eres tú.
Ahí están, a ver si alguien contribuye con alguna otra frase.
La Fuga -El Manual-
De tanto besarte a ciegas me he quedado ciego,
de nada ha valido la pena jugar a este juego.
De tanto escuchar mentiras me he quedado sordo
y de mi boca solo salen puñados de silencio.
Y he vuelto a abrazarme a las noches.
Mis labios borrachos de sed ya no quieren beber... veneno.
De tanto quedar contigo me he quedado solo
y por buscarte en los tejados he acabado en el suelo.
De tanto mirar el reloj nos abandonó el tiempo,
culpable del cambio del sabor de los besos.
Antes de llegar la noche tus maletas ya se han ido
y me he quedado por el suelo a solas conmigo
leyendo el manual de los olvidos.
Ahora duermo en las aceras.
¿Cómo olvidar esas piernas
que siempre subían mis escaleras?
No me jode por los sueños,
me jode por los inviernos
que parecían primaveras.
¡Espero que os guste!
de nada ha valido la pena jugar a este juego.
De tanto escuchar mentiras me he quedado sordo
y de mi boca solo salen puñados de silencio.
Y he vuelto a abrazarme a las noches.
Mis labios borrachos de sed ya no quieren beber... veneno.
De tanto quedar contigo me he quedado solo
y por buscarte en los tejados he acabado en el suelo.
De tanto mirar el reloj nos abandonó el tiempo,
culpable del cambio del sabor de los besos.
Antes de llegar la noche tus maletas ya se han ido
y me he quedado por el suelo a solas conmigo
leyendo el manual de los olvidos.
Ahora duermo en las aceras.
¿Cómo olvidar esas piernas
que siempre subían mis escaleras?
No me jode por los sueños,
me jode por los inviernos
que parecían primaveras.
¡Espero que os guste!
El comienzo del que espero sea un largo sueño...
Hace mucho tiempo que quería comenzar un blog, pero con eso de que soy un poco vaga lo he ido atrasando. Pero, ¡aquí está! Un lugar donde poder escribir sobre todo aquello que me inquiete, que me ilusione o sobre mi, a veces, aburrida vida.
Una vez hecha esta pequeña introducción iré al kit de la cuestión.
Este fin de semana ha sido algo diferente. El viernes no salí porque el sábado tenía un examen. Y el sábado fui al teatro (pálpito) con dos amigas, K y P y después nos encontramos por sorpresa un concierto de un grupo brasileño al sitio donde solemos salir a hacer botellona. Pero nada, una cervecita y alas 2 en casa que había que estudiar. El domingo asistí a un partido de fútbol, y sí caí en el cutrerio de lo que conlleva asistir a este tipo de eventos: previo al partido algunas cervezas en las cercanías del estadio y una vez ya observando como tíos en calzonas “corren” detrás de un balón, me hinqué un bocata de chorizo refresco en mano mientras dedicaba bonitas palabras al árbitro y a algún que otro jugador. Lo peor de todo es que no me aburrí, de hecho se podría decir que hasta me lo pasé bien.
En lo que llevamos de semana han pasado cosas buenas y cosas malas. El martes hice un examen que mejor olvidar, pero me dieron un aprobado en historia, así que ayer miércoles tuve que salir a celebrarlo. Fui a una fiesta, estuvo genial, empezó a la una y a las 5 nos echaron del local, la barra libre se notaba en el ambiente, así que nos fuimos a una especie de ‘descampao’ y con la música de los coches bailamos todo lo que pudimos hasta las 8 de la mañana. Y así estoy hoy, que no puedo ni andar del dolor de piernas ni estudiar del dolor de cabeza. Esto pasará factura para mi examen del sábado que viene. Pero... ¡qué me quiten lo bailao!





