El mundo a mis pies
Piensa en ti. Mírate, por dentro. Reflexiona acerca de tu vida. ¿Sabes exactamente por qué estás aquí? No, no lo sabes pero no te importa. Te dejas vivir, dejas que la vida pase por delante de ti, casi sin rozarte, fugaz, externa, superficial. Y cuándo ésta pasa del leve roce a la caricia te alejas. Estoy bien como estoy, piensas. No quieres inmiscuirte, tal vez no te interesa.





