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Mi vida es sueño
Diario de una ¿soñadora?
Sindicación
 
Un examen menos
Ya sólo me quedan 6 exámenes, poquito a poco.
No me ha salido del todo mal pese que ayer dormí toda la mañana (sin querer) y cuando por la tarde decidí ponerme a estudiar suena el telefonillo, era P, que me fuera corriendo para su casa que tenía que contarme una cosa muy fuerte. Le dije que subiera pero no me hizo caso y se fue.
Evidentemente no tardé más de 5 minutos en vestirme, lavarme un poco la cara y los dientes, no había tiempo para duchas. Recorrí ansiosa los 200 metros que separan nuestras casas a las 5 de la tarde con los 40 º que hace en Sevilla (por el camino me paré en una tienda y me compré unas chanclas, no vuelvo a salir a las 5 de la tarde con zapatillas).
Pues bien, me contó aquello tan fuerte, una pelea de patio de colegio. Mis amigas contra unos unineuronales que les gritan putas cada vez que las ven, y ¿por qué? Eso digo yo. Si mis amigas no son putas, bueno, quizás un poco, lo justo y lo normal. ¿Pero ellos que saben? Si apenas las conocen.
En fin, que la pelea incluyó a mi amiga L saltando a lo superman para pegarle un puñetazo a un Enano, que había empujado dos veces y con mala leche a P. A K llorando para no variar y C y E intentando apaciguar la situación. Para un día que no salgo voy y me pierdo el espectáculo.
Total que después de enterarme de que tengo unas amigas un poco charnis (canis, chavacanas, bajunas, bakalas) y bastas decidí ponerme a estudiar en casa de P, pero nos acordamos de que jugaba Nadal, y allí me quedé hasta que terminó el partido...
Debido a todo esta mañana he ido un poco cagada al examen, aunque al final yo creo que apruebo y todo.
No