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Yo siempre siembro
Blog de pensamientos, ideas, comentarios sobre la vida. A veces, sobre mi vida.
Acerca de
Llorar, sí; pero llorar de pie, trabajando; vale más sembrar una cosecha que llorar por lo que se perdió Mónica, 46 años, Montevideo, Uruguay. Profesiones: Profesora de Literatura, correctora de estilo, diseñadora gráfica, editora. Pasiones: la poesía y la honestidad. Ser transparente es mi mejor tarjeta de presentación.
Sindicación
 
CONTIGO APRENDÍ...


Inma me enseñó a decir "te quiero" con frecuencia. Nos lo decíamos siempre. Por eso el mismo día en que supe su muerte, comencé a ponerlo en práctica. Damos por sentado muchas veces que queremos a los demás y que ellos lo saben. ¡Y tantas veces necesitamos oír o decir TE QUIERO y no nos atrevimos...!
My beloved little sister: estoy haciendo extensiva nuestra práctica a todas las personas que quiero en esta vida. A todas, hasta las que me hicieron daño en su momento... Y a ti también, claro, "my little sister", que solo estás en otro sitio desde el cual me ves y velas por mí. Desde allí, cuando logre mis sueños, ésos que juntas acunamos, te escaparás un momentito, me darás una palmadita en el hombro para que te note, y al oído me susurrarás:
"-Well done, my little sister!" Y yo seré feliz doblemente, por ti, y por mí.
Te quiero, mi Inma.
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Comentario:
Excelente tu post Mónica, ojalá todos nos olvidáramos de corazas y amáramos sin miedo ni medida. ¿Cómo se puede dosificar el cariño o el amor? ¿Acaso sabemos nuestra fecha de caducidad? Me remito a uno de los GRANDES, J.L.Borges del cual me permito introducir un breve extracto de "Solo con el tiempo aprendemos que mañana puede ser demasiado tarde":Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, ya no tiene ningún sentido.

Como bien decía mi añorado padre: las flores en vida, luego ya no las puedo oler.

Besos Mónica, te dejo unos modestos poemas que escribí para "los ausentes siempre presentes"

Pedacitos de mi alma rota
resbalan hasta mis labios
que muerden amargos silencios
y gritan cuánto te extraño ...
Allá donde more tu sonrisa
brillarán contigo otros astros,
los ausentes siempre presentes
que llenaron nuestras vidas
con su amor y sus abrazos.
No