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Yo siempre siembro
Blog de pensamientos, ideas, comentarios sobre la vida. A veces, sobre mi vida.
Acerca de
Llorar, sí; pero llorar de pie, trabajando; vale más sembrar una cosecha que llorar por lo que se perdió Mónica, 46 años, Montevideo, Uruguay. Profesiones: Profesora de Literatura, correctora de estilo, diseñadora gráfica, editora. Pasiones: la poesía y la honestidad. Ser transparente es mi mejor tarjeta de presentación.
Sindicación
 
TRANSPARENCIA

Quienes me conocen, saben que soy transparente, que no sé fingir. Por eso, valoro la verdad como una preciosa joya, o tal vez como ese remedio de sabor amargo pero que nos cura.
No hace mucho le dije a alguien que la peor mentira que podemos decir no es a otra persona, sino a nosotros mismos.
Se quedó pensando y me dijo... "Es verdad..."
¿Por qué las personas se empeñan en mentir, en callar, en hacerse las fuertes cuando una palabra dicha con el corazón, aunque no sea la que queramos oír es mejor que una mentira piadosa?
Cuando yo era joven, me creí muchas historias... Ahora, con casi 47 años, ya no me engañan. Puedo ser idealista, pero no tonta... Mucha vida ha pasado por mí, sé quién soy, lo que valgo y lo que quiero. Puede que no lo consiga, pero me miro al espejo y me digo: no escondas lo que sientes o piensas, dilo lo mejor que puedas, si sabes que dolerá, pero no mientas... ni piadosamente. Es lo mejor para todos. Especialmente para ti.
Ya no habitan en mí los Lestrigones ni los Cíclopes, ni el fiero Poseidón se me aparece. Solo a la Gorgona temo...
"Un día, indefectiblemente, habrás de enfrentarte contigo mismo. Y solo de ti depende que sea la más feliz o la más amarga de tus horas." Así rezaba un cuadrito que me regalaron hace años. Alguien debería leer esa frase y meditar sobre su vida... Pero no seré yo quien se lo diga. Asumirse... ¡qué difícil es! No soy perfecta, pero sé quién soy.

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Comentario:
es dificil enfrentarse a una misma, porque a veces sucede, o al menos a mi, que, aún siendo sincera conmigo misma, no sé bien quién soy ni lo que siento o pienso realmente. Por ejemplo, a veces reflexiono sobre mi decisión y llego a la conclusión de que estoy equivocando camino y de que estoy perdiendo la persona que quería llegar a ser, otras me parece, cuando lo miro mientras duerme, que hice bien y que en el fondo me da igual perder cierta parte de la persona en que quería convertirme.
No sé, quizá sea que estoy confusa todavía y no me puedo enfrentar verdaderamente conmigo misma hasta que me aclare.
Dime que podré hacerlo, porque siento que me hace falta...
Noche del 31 al 1 de noviembre, la luna pasa por nuestra casa diez, que rige lo que queremos llegar a ser. Puede que debamos pedirlo, no?
Besazos
No