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Yo siempre siembro
Blog de pensamientos, ideas, comentarios sobre la vida. A veces, sobre mi vida.
Acerca de
Llorar, sí; pero llorar de pie, trabajando; vale más sembrar una cosecha que llorar por lo que se perdió Mónica, 46 años, Montevideo, Uruguay. Profesiones: Profesora de Literatura, correctora de estilo, diseñadora gráfica, editora. Pasiones: la poesía y la honestidad. Ser transparente es mi mejor tarjeta de presentación.
Sindicación
 
Penélope/Odiseo en Ítaca


Llegar a Ítaca puede tener varias interpretaciones. En mi caso, es llegar a mi casa, a mi hogar. Así bauticé a mi pequeño lugar en el mundo, al que demoré años en llegar, "san ton Odissea" (como Odiseo), según canta Guiorgos Dalaras...
Pero cuando estoy en Ítaca soy una mezcla de Penélope y Odiseo. Cuando me siento a esperar que llegue la hora de ir a tal o cual sitio, mientras en mi tálamo yazgo y tejo y destejo sueños, proyectos, fantasías, soy Penélope. Pero cuando debo resolver pequeños (o grandes) problemas domésticos sola, de manera eficaz, rápida y sobre todo barata, me convierto en Odiseo fecundo en recursos, como lo llamaba Homero...
Quien nunca ha estado solo, quien nunca a vivido solo, suele creer que esa circunstancia tiene un encantador sabor a libertad y aventura.
Pero se olvida de las largas noches silenciosas, que ninguna música o tv pueden ahuyentar porque el silencio es interno. De igual modo desconoce las rutinas autoimpuestas y mecánicas que denotan una soledad que además de estar solo, es un sentirse solo.
La soledad puede ser una bendición cuando es necesaria, para juntar fuerzas para seguir luchando, para descansar y reponernos de enfermedades, para pensar soluciones a problemas, para estudiar, ¡para crear...!
Pero cuando es un estado no deseado, las ventajas desaparecen y mi amada y pequeña Ítaca parece un enorme desierto, donde siempre es de noche, hace frío y no hay voces que aununcien la llegada (¡al fin!) de Odiseo...
Seguiré los consejos de Kirie Kavafi y asumiré que no importa cuánto demore el viaje, siempre se arriba a Ítaca...
 
Comentario:
Mónica, no son palabras de consuelo. Se nace solo, se vive solo y se muere solo. Hay momentos en la vida que resultan difíciles y se agradece el consuelo de otros pero desgraciadamente no podemos engañarnos. Solemos huir de nuestra realidad. Ánimo.

Saludos.
 
Comentario:
no puedo evitar que te sientas sola y a solas, sería estúpido por mi parte, pero puedo reiterarte que sigo aquí.
El sentirse sola únicamente depende de una, puedes tener una pareja, puedes tener amigos, estén cerca o no, pero eso no impide ese sentimiento, créeme.
Yo viví sola dos años y jamás me sentí sola; ahora vivo con mi novio, como bien sabes y me siento sola miles de veces.
Es un sentimiento del que no me puedo desprender...aunque creo que, en el fondo, no lo quiero perder. Me hace recordar ideas que no debo olvidar y con las que tú no estarías de acuerdo del todo.
Pero, reitero, estoy aquí y te recuerdo muchas veces.
TE QUIERO MUCHO.
No