mi debilidad vuelve a la carga.-
Pues sí, efectivamente, anoche reapareció mi debilidad, y yo pensaba que estaba curada, hacía más de seis meses que no tenía noticias de “dios”, y hasta me había aventurado a borrar su número de teléfono, con lo que me cuesta borrar un número!, los conservo durante mucho tiempo por si acaso, por si acaso qué?? Pues eso pensé cuando lo borré, por si acaso nada, hale, borrar, borrar, borrar. Pero va a ser que me ha vuelto a buscar, en fin… (y yo que me he dejado encontrar)
Ya se, no me digas más, tonta de capirote, pero ha sido reaparecer… y perder el culo, bueno no , que ese todavía lo conservo, pero la cabeza anoche… casi casi, volvimos con una intensa sesión de sms, y eso que lo primero que hizo fue llamarme por teléfono, pero yo estaba estudiando, ojo al dato, estudiando, eh??? Jajaja, y no vi la llamada en su momento y cuando lo hice aunque era la una y media de la mañana, devolví la ídem, y no me llames loca que no es algo que suela hacer, llamar a teléfonos de vete a saber quién a vete a saber qué horas, pero inevitablemente su número se me hizo familiar en cuestión de segundos, si te saco facturas de meses y meses y meses, ocupa el 99% de las mismas… si, lo admito, loca (y tonta) de remate, pero no se que demonios tiene este niño que hace que pierda en sentido, sobre todo el sentido común, que es el menos común de los sentidos, como diría un amigo.
Si todavía no sabes de quien hablo…deberías!! Jajaja si te he quemado las orejas con su nombre… Angus.
Necesitas que te refresque la memoria?
Vale, tus deseos son órdenes, puedes empezar por aquí mismo, seguir también aquí, si no tienes bastante aquí también hay más y finalizando la historia completa de mi adicción_barra_debilidad en tres capítulos, el primero, el segundo y el tercero.
En fin… que vuelve como el turrón, en Navidad, o casi, y reaparece en el momento menos oportuno, porque no quiero volver a las andadas, pero también me conozco y lo conozco…
Y crees que después de todo habré aprendido algo?
NOTA ACLARATORIA.... Viernes 1 de Diciembre de 2006
Angus siempre se ha echado para atrás en el último momento cuando hemos quedado, asi que por mi no es, yo siempre he estado dispuesta a conocerlo, bueno, reconozco que al principio no, no me interesaba lo más minimo, pero luego...; por esa misma razón no quiero volver a engancharme a un ser virtual... pero también me conozco y me gusta lo que me da, aunque al final siempre me sabe a poco...
Ya se, no me digas más, tonta de capirote, pero ha sido reaparecer… y perder el culo, bueno no , que ese todavía lo conservo, pero la cabeza anoche… casi casi, volvimos con una intensa sesión de sms, y eso que lo primero que hizo fue llamarme por teléfono, pero yo estaba estudiando, ojo al dato, estudiando, eh??? Jajaja, y no vi la llamada en su momento y cuando lo hice aunque era la una y media de la mañana, devolví la ídem, y no me llames loca que no es algo que suela hacer, llamar a teléfonos de vete a saber quién a vete a saber qué horas, pero inevitablemente su número se me hizo familiar en cuestión de segundos, si te saco facturas de meses y meses y meses, ocupa el 99% de las mismas… si, lo admito, loca (y tonta) de remate, pero no se que demonios tiene este niño que hace que pierda en sentido, sobre todo el sentido común, que es el menos común de los sentidos, como diría un amigo.
Si todavía no sabes de quien hablo…deberías!! Jajaja si te he quemado las orejas con su nombre… Angus.
Necesitas que te refresque la memoria?
Vale, tus deseos son órdenes, puedes empezar por aquí mismo, seguir también aquí, si no tienes bastante aquí también hay más y finalizando la historia completa de mi adicción_barra_debilidad en tres capítulos, el primero, el segundo y el tercero.
En fin… que vuelve como el turrón, en Navidad, o casi, y reaparece en el momento menos oportuno, porque no quiero volver a las andadas, pero también me conozco y lo conozco…
Y crees que después de todo habré aprendido algo?
NOTA ACLARATORIA.... Viernes 1 de Diciembre de 2006
Angus siempre se ha echado para atrás en el último momento cuando hemos quedado, asi que por mi no es, yo siempre he estado dispuesta a conocerlo, bueno, reconozco que al principio no, no me interesaba lo más minimo, pero luego...; por esa misma razón no quiero volver a engancharme a un ser virtual... pero también me conozco y me gusta lo que me da, aunque al final siempre me sabe a poco...
encaje de bolillos o conociendo a la señorita B.-
Hará unos seis años que puse adsl en casa, influenciada por una prima que la tenía en casa y nos hablaba maravillas, lo bien que se lo pasaba, chateando fundamentalmente, me dejó probar un par de veces, cual camello, totalmente gratis, eso hizo que el vicio aumentara, y claro, había que ponerse Internet en vena.
Desde entonces he frecuentado básicamente el mismo Chat y página de contactos, con mayor o menor asiduidad, por rachas como todo.
De las primeras personas con quien contacté fue un chico (obviamente, amigas ya tenia, me faltaban amigos), le pondré de nombre…mister Erudito (léase con ironía), por el modo que tenía de intentar interesarme, aunque a mi se me hacia un poco pesado ese rollo de tío interesante, culto, que sabe de tó y de ná entiende. Pero no llegó a embaucarme lo suficiente como para pasar al modo real.
Al mismo tiempo yo fui quien convenció de las virtudes de la red a mi querida S, y frecuentaba los mismos sitios virtuales que yo, y casualidades fue a dar con mister Erudito, y a ambas nos hizo saber que conocía a la una y a la otra, supo que éramos amigas, con ambas mantuvo cierta relación cibernautica. Así como conmigo no tocó la tecla adecuada para quedar en la vida real, con S si que lo hizo, y de hecho fue el inicio de una amistad que se prolongó en el tiempo, aunque a día de hoy, ya no hay nada.
Pasaban los meses, incluso los años y en alguna conversación yo preguntaba por él, y me contaba que había conocido a una chica (mi querida B) en los mismos sitios virtuales que ya frecuentábamos S y yo, y se habían hecho novios, con el tiempo se la presentó y ellas se cayeron estupendamente; en alguna ocasión me comentaba que era una tía fantástica, inteligente, brillante, y yo pensaba, pues no se que le habrá visto a él, pero bueno, cada cual tiene sus gustos, y si S me decía eso, yo me fiaba (y me fío) mucho de su criterio, aunque para mi que con mister Erudito se equivocó, pero bueno, eso es otro tema.
La vida y el tiempo seguían su curso, al cabo de un par de años la pareja formada por mister Erudito y doña B rompió, no se si exactamente coincidió con la ruptura de S con su último novio, pero el caso es que ambas se acercaron más si cabe y se apoyaron mutuamente en esas circunstancias.
S me contaba todas las virtudes de esta chica, brillante, aguda, sarcástica, irónica, inteligente, buena consejera, excelente conversadora y la de tiempo que “perdió” escuchándola en su ruptura, en sus comeduras de tarro.
Yo me sentía incómoda, pensando si ahora que S me necesitaba yo no estaba a su lado, aunque estaba demasiado absorbida por hospitales y demás, y si, ya se, no me lo digas, no es razón, ni excusa, pero… ahora creo que poco puedo hacer con respecto a aquella situación.
Cada vez que quedaba con S, acabábamos hablando de B, y yo cada vez sintiendo esas punzaditas de envidia, envidia por las dos, porque S no se queda atrás en virtudes con respecto a B, para nada, pero yo también quería formar parte de esa relación, y a medida que iba conociendo y sabiendo más me gustaba B, y no sabía como decirle a S que yo también quería conocerla, me daba mucha vergüenza decírselo, eso sería inmiscuirme en uno de sus círculos, del que yo no formaba parte aunque yo pudiera ser otra relación especial.
Hasta que el verano del año pasado acabamos conectando por msn y al poco tiempo nos conocimos en persona, por fin!!! No olvidaré la noche que quedamos y yo llegué antes de mi hora y estaba esperando y se acercó una pizpireta chica con dos moñetes en lo alto de la cabeza, cual dibujo manga y que me dio tremendo abrazo como si me conociera de toda la vida.
En ese momento entendí a la perfección todos y cada uno de los comentarios que S me había hecho de B. Y cuanta razón tenía y cuán agradecida estoy a ambas de tenerlas. Y las tengo ahí puestas en un pedestal, cada una en el suyo, claro, jajaja.
Nuestras conversaciones se fueron haciendo cada vez más intimas, de buenas amigas, comentando los líos/ligues que iban surgiendo. Riéndonos hasta hartarnos.
Un día mientras cenábamos en el Vips de Neptuno las tres y otra amiga más, de repente B nos dice:
- no me lo puedo creer!! Madre mía!!
- quéeeee?? Qué ocurre?? Dinos??? (replicamos todas)
- por favor, esto es increíble, acaba de entrar un tipo, si miráis con disimulo, es ese, todo vestido de negro, calvo/rapado y marcando músculos
- y qué pasa con ese?? Qué misterio hay??
- pues es mister Fotógrafo
Y comenzó a relatarnos su historia con él, curiosamente sacado de sitio virtual que mantenemos en común, y a mí él me sonaba y mucho, y cada cosa que me iba contando se me hacia más y más familiar, hasta que caí en la cuenta, coño!!! Pero si yo también le conozco!!! Y espeté:
- ese es mister Fotógrafo??????
- no me digas que…
- jajajajajaja
Efectivamente, yo también le conocía, aunque yo me quedé un paso antes que ella en la relación, yo no pasé del lado virtual al real, a pesar de que incluso hacía un mes antes de esta cena lo había vuelto a intentar él, lo de quedar para conocernos. Pero no me terminaba de convencer y me daba una pereza horrorosa.
Empezamos a descubrir B y yo que teníamos en común más de lo que creíamos, o al menos más de lo que yo creía tener con semejante diva, y era que nos sentíamos atraídas a priori por el mismo tipo de hombre, o que éramos las dos igual de gilipollas, que también podría ser, porque vaya elementos, por otro lado, jajaja.
Así que de momento ya teníamos dos “comunes” como los hemos dado en llamar, o los llamo yo, empezando por su ex, mister Erudito y siguiendo por mister Fotógrafo y continuando por…
clase práctica de liderazgo.-
Viernes 10 de Noviembre de 2006, segundo día de mi vuelta después de las vacaciones; 16.15 y entrando al parking del hotel. Cuando voy a abrir la puerta sale mi jefe a fumar un cigarro (se conoce el parking a la mil maravillas, con eso de que no se puede fumar dentro…).
- buenas tardes Mor, qué tal?
- hola, J(orvic) buenas tardes, bien gracias, y tú qué tal?
- bien, cuando bajes de cambiarte pasa directamente a mi despacho.
Pues si que empezamos bien.
A las 16.30 estaba ya sentada en su despacho y él frente a mí y sin dejar de sonreír en todo momento… (sonrisa más falsa que una moneda de tres euros)
- ante todo educación, como ayer no viniste a mi despacho para saludar, después de tus veinte días de ausencia, pues por eso, lo primero es la educación.
- Ya te dije ayer que cuando llegué pregunté por ti, para saludarte, pero habías salido a comer con un amigo y luego tenía tantas cosas que hacer que se me pasó
- bueno, pues lo primero es la educación Mor, así que, qué tal tus vacaciones? Has salido a algún sitio? Y esas “citas”?
- bien gracias, no he salido, he estado en casa.
- y no has tenido ninguna cita?
- he estado en casa
- nada de nada?
- he estado en casa
- bueno, varias cosas que tengo que comentarte, como no estuviste en la reunión, pues estoy en la obligación de informarte, a ver que no se me olvide ninguna.
Yo sigo escuchando muy atentamente y sin hacer ni una sola concesión a la sonrisa, y con educación, por mucho que se empeñe en llamarme maleducada, aunque jamás lo hará con palabras tan directas.
- la auditoria de producto, muy bien, solo dos disconformidades, la de ISO una, y la de higiene un cien por cien o sea cero disconformidades, así que estupendamente, mi jefe me ha felicitado a mí y a R(uperto)-el nuevo subdirector-, nos ha dicho que hemos hecho un trabajo fantástico en tan pocos meses (qué manera de echarse flores, es la primera vez que un director no me felicita por los buenos resultados de la auditoria de higiene, y desde luego sin el equipo no hubieran salido las auditorias, por mucho que quiera llevarse él solito el mérito, en fin) eso por un lado; más cosas.
- me alegro que tu jefe te haya felicitado
- y yo también. Tema vacaciones; he decidido que tenéis que cambiar el chip, y en enero y febrero os tenéis que coger todos una semana de vacaciones, no puede ser que en agosto haya gente de vacaciones o en julio, de eso nada, y a esto también le sumamos que los días abonables (los catorce días festivos de todo “cris” y que en hostelería se disfrutan cuando “procede” o cuando se puede) no los vais a disfrutar del modo que vosotros queréis, si, ya se, antes de que me digas nada ( y yo ni había hecho un solo gesto ni movimiento alguno) que tú eres muy de convenio, ya lo se (yo solo soy de lo que es mío por derecho, es mío y no me gusta que me chuleen en la medida de lo que puedo, pero también siempre he creído en la buena fe de las relaciones entre jefe y empleados) que los abonables tiene que ser al cincuenta por ciento de elección del disfrute de los mismos, siete vosotros y siete cuando decida la dirección, pero sigo pensando que hay que ir disfrutándolos a medida que se vayan generando y no guardarlos para cuando vosotros queráis, así son las cosas, tenéis que empezar a trabajar de modo diferente a como lo habéis estado haciendo. Y creo que no se me olvida nada de lo que tenía pensando decirte, así que puedes marcharte.
En ese momento pienso que tengo que comentarle acerca de los exámenes, porque no se cómo lo voy a hacer, son por las tardes coincidiendo con mi horario laboral y además seguidos durante dos semanas, y no tengo idea de cómo se lo va a tomar, así que no me levanto y estoy tratando de respirar hondo y a ver si por las narices me entra el valor para afrontar la situación.
Entonces mi jefe añade:
- ah! Bueno, no se si tienes tú algo que decirme.(Cuán espléndido es él)
- Pues si, durante las vacaciones me matriculé en un curso de gestión administrativa. No, no es presencial, es todo en un aula virtual, menos los exámenes que son presenciales, claro.
- hombre!! al menos tú si me dices que te has matriculado en un curso, aquí ha habido gente que se ha apuntado y encima no me ha dicho nada y me pide turnos más o menos fijos para poder asistir a clase, y claro también pretenden exigirme los días para los exámenes, es el no va más del descaro.
- yo no tengo que ir a clase, pero existe un pequeño inconveniente, que los exámenes son siempre por las tardes y todos seguidos, durante dos semanas, y no se como podemos hacerlo
- pues chavala, haberlo pensado antes, desde luego yo no te voy a permitir que llegues todos esos días dos horas tarde, eso contando con que los tengas antes de las siete, porque si es después no hay discusión, no podrás hacerlos. Bueno, algunos es posible, si te ponemos algunos días libres o de las vacaciones , pero aún así, no creo que sea del todo factible
- bueno, yo he pensado hablar con los profesores y si hay opciones de hacerlos a primera hora de la tarde, y entre eso y si me pones algún día libre…
- bueno, ya lo veremos, pero cuenta que no te voy a consentir que durante esas dos semanas te ausentes de tu puesto de trabajo dos o tres horas así como así. Pero ya lo veremos, dame las fechas en cuanto las tengas y ya después lo veré.
- gracias
Y me levanté y me fui a mi cocina.
rarezas.-
Estoy pasando por una época un tanto rara en mi vida, estoy bien, pero noto que me falta algo, y no sé porqué pero esta canción lo define bastante bien.
Realmente si se lo que me falta, y es esa pequeña chispa que alguien me haga sentir, y te hablo de forma genérica. Siempre he sido bastante enamoradiza, digámoslo así, en muy raras ocasiones en mi vida no ha habido nadie por el que no sintiera una especial predilección y/o atracción, y esta es una de ellas.
Admito que tengo un par de caballeros, de muy dispares edades la verdad, que me rondan, pero no me terminan de encandilar, ni tan siquiera para dejarme querer. Además que con cada uno de ellos me llevo la misma diferencia de edad, la friolera de trece años, uno hacia abajo y el otro hacia arriba.
Pero siguen sin motivarme, aunque reconozco que el que más opciones podría tener sería el mayor, pero aun así, siento como si no estuviera por la labor de propiciar nada, de estar en predisposición de, o de facilitar sus labores conquistadoras y sin embargo me siento bien dentro de los tiempos tan extraños que atravieso últimamente y de los ataques de soledad y melancolía que me dan, y que me dejan echa polvo.
Con lo que a mi me gusta un mail sorpresa, una llamada inesperada, tanto hacerla como recibirla, un sms, bueno qué digo uno, si Telefónica se ha forrado conmigo a base de mis más de doscientos sms por mes, y sin embargo… en el último mes y medio nada, o casi nada; y se me hace tan raro.
Cuando me levanto por la mañana me digo, en mi próximo día libre trataré de quedar con tal o con cual (chico/hombre) porque ya está bien de chicas (amigas) de vez en cuando los flirteos y juegos de seducciones están muy bien pero al final cuando llega el día me da una pereza que para qué; y se me hace tan raro.
No es que quiera hacer una colección de conquistas ni de príncipes a los pies de mi cama, o quizás de tanto repetirme que yo no busco, si no que prefiero encontrar, no sepa realmente lo que quiero, si buscar o encontrar?
Y llegado este punto de la divagación, porque solo es eso, una divagación más de las muchas que tengo, debería no dispersar tanto mis pensamientos y centrarlos en los estudios, que por cierto me está costando un imperio el hábito de estudiar.
maternidad.-
Siempre he oído que llegas a un punto en la vida que los padres dejan de preocuparse por ti y eres tú quien empiezas a preocuparte por ellos, en el sentido que ellos han velado por ti cuando eres niño indefenso.
No es que mis padres sean demasiado mayores, o quizás si, a mi no me lo parece; mi madre en un mes cumplirá sesenta y un años (madre mía! En cualquier otra persona pensaría que es toda una anciana, pero es imposible que yo la vea de ese modo) y mi padre sesenta cuatro.
Desde hace algún tiempo cuando llaman a casa con ofertas, promociones o similares ellos siempre sueltan el consabido “eso lo lleva mi hija”, “mejor lo consulto con ella, que yo no entiendo” o sinónimos de estas coletillas, aunque la mayoría de las veces es por quitarse al vendedor/comercial de en medio, no son listos ni nada! Jaja, y tengo yo que lidiar con cada situación, que ahora no viene al cuento, para variar yéndome por los cerros…
No se muy bien a son de que te cuento todo esto, el caso es que hoy estuve pasando el día por la sierra de Madrid, en concreto por la zona de El Escorial; entramos en algunas tiendas de artesanías, y no pensaba comprar nada, pero empecé a ver algunas cosas y pensé, voy a llevarla algo (a mi madre). Compré una simple cajita de metal, con unos dibujos de muñequitas y un jabón artesanal que olía de maravilla, que fue lo que realmente hizo que lo escogiera. Apenas siete euros, una bagatela, como ves.
Y jamás me podía imaginar que me daría las gracias como me las dio por algo así, lo vi en sus ojos, en su mirada; hizo que algo dentro de mí se removiera y fuera capaz de invertir los papeles y sentir como ha sentido ella toda la vida cuando nos compraba algo, a mi hermana o a mi, cualquier cosa y nos lo daba tan ilusionada. Se me encogió el estómago, literalmente, y no podía tragar saliva.
Ese sentimiento enlazado a que horas después leí a mi informático desengañado favorito hablando de la paternidad de su hermano, me han hecho pensar qué me he perdido, estaré perdiendo o perderé por mi no_maternidad.
Ciertamente solo he tenido esa necesidad o instinto tres veces en mi vida, incluyendo el día de hoy. Es más, siempre he dicho que si me pones delante un cachorro de gato y un bebé, sin dudar me iría a por el gatito, y me puedes llamar tarada, insensible, descerebrada y lo que tú quieras, pero así lo he sentido siempre, y tampoco me avergüenzo por ello.
Y tampoco he podido evitar que mis pensamientos fueran siete años atrás, cuando más cerca he estado de mi maternidad. Se convirtió en objetivo y obsesión, lo reconozco. Durante mi último año de matrimonio, como si fuera la salvación, y aún después de roto cada encuentro era llevado por mi hasta limites insospechados para terminar en la cama con mi ex y que me dejara preñada; ya sabía que a él lo tenía perdido para siempre, pero al menos me quedaba la posibilidad de un pedacito suyo si conseguía engendrar, pero no por retenerlo a él, ya a estas alturas de la historia tampoco lo quería en mi vida, pero si un hijo suyo. Hasta que un día me preguntó si seguía tomando la píldora y ante mi no repuesta se dio cuenta que podría ocurrir lo peor. Tremenda bronca; una y no más.
Y pensar cómo habría discurrido mi vida hasta hoy con un churumbel, creo que si lo pienso fríamente la cabeza me empezará a dar vueltas. No me veo como madre, y creo que nunca me veré, quizás cuando tenga sobrinos ejecute el papel de tía_solterona_consentidora_de_todos_sus_caprichos.
Qué domingo más extraño. No?
Etiquetas: maternidad
el lado oscuro.-
Todo se termina, bueno o malo, y mis vacaciones han dado ya a su fin.
Tres semanas que me han sabido a poco, sigo sin zapatos nuevos, ni botas, tampoco me he comprado ropa nueva, no he viajado al sur, no que disfrutado de un café con mi querida T (pero sabes que soy cabezota y no desistiré de poner mi empeño en ello), ni tampoco de una caña con R ( un baci lo puede compensar? Pero insisto, soy cabezota y nos encontraremos, y no es una amenaza) y ni tan siquiera el par de polvos anhelados he conseguido poder disfrutar, ni conocer ningún espécimen masculino interesante, vamos que no he tenido ni una sola cita. Qué semanas más raras!
Aunque pongo en la balanza de lo positivo haberme reído con mis queridas B y S, un café con mi anterior director y hasta toda una tarde de domingo para mi solita con mi adorado EL jo! Como lo echaba de menos!; y hasta he vuelto a volar después de un año de mi primera vez, y con el mismo destino, Barcelona, aunque haya sido el final de mis vacaciones y por motivos de trabajo, una formación, pero lo he pasado estupendamente, me he reído mucho y he visto que si no puedo decir que tengo un buen jefe, al menos se que cuento con un grupo de compañeros de trabajo muy bueno con el que me siento bien y me aprecian y valora como yo a ellos, y eso también cuenta.
En fin, esta tarde de nuevo vuelvo a mi lado oscuro particular.
Tres semanas que me han sabido a poco, sigo sin zapatos nuevos, ni botas, tampoco me he comprado ropa nueva, no he viajado al sur, no que disfrutado de un café con mi querida T (pero sabes que soy cabezota y no desistiré de poner mi empeño en ello), ni tampoco de una caña con R ( un baci lo puede compensar? Pero insisto, soy cabezota y nos encontraremos, y no es una amenaza) y ni tan siquiera el par de polvos anhelados he conseguido poder disfrutar, ni conocer ningún espécimen masculino interesante, vamos que no he tenido ni una sola cita. Qué semanas más raras!
Aunque pongo en la balanza de lo positivo haberme reído con mis queridas B y S, un café con mi anterior director y hasta toda una tarde de domingo para mi solita con mi adorado EL jo! Como lo echaba de menos!; y hasta he vuelto a volar después de un año de mi primera vez, y con el mismo destino, Barcelona, aunque haya sido el final de mis vacaciones y por motivos de trabajo, una formación, pero lo he pasado estupendamente, me he reído mucho y he visto que si no puedo decir que tengo un buen jefe, al menos se que cuento con un grupo de compañeros de trabajo muy bueno con el que me siento bien y me aprecian y valora como yo a ellos, y eso también cuenta.
En fin, esta tarde de nuevo vuelvo a mi lado oscuro particular.
Etiquetas: el_lado_oscuro
puede ser.-
No creo en los cuando menos te lo esperes.
No creo en las sorpresas te da la vida.
No creo en las medias naranjas ni en las enteras.
No creo en los días menos pensados.
No creo en las casualidades.
No creo en los amores dormidos.
Hoy la melancolía campa a sus anchas, el escepticismo avanza a grandes zancadas, los pensamientos negativos hacen fiesta, la frialdad busca acomodo… y planto cara, me resisto, ni quiero ni puedo dejar que todo eso se adueñe de mi, quiero seguir manteniendo al menos en un pequeño rincón que quizás, quizás alguien algún día aparecerá y si bien no es el último, quizás, quizás pueda ser el penúltimo.
Pero no quiero vivir solo de los buenos recuerdos que otros dejaron en mí, no quiero estar haciendo ejercicio de imaginación para recordar un abrazo, cuando quiero ser abrazada; cerrar los ojos para poder sentir una caricia en mi pelo; humedecer mis labios para volver a sentir un beso.
Simplemente una historia que continua.-
(y la historia empieza asi)
Admito que ese día yo no estaba muy parlanchina, ni por la labor de hacer ningún esfuerzo en caer bien, en que se sintiera cómodo ni nada por el estilo. Seguía obnubilada con mi aventura sevillana con JM.
Haré un breve inciso sobre este otro sevillano que surgió de un modo imprevisto en el mes de Octubre (un mes antes de mi viaje al sur), y de hecho por muy buenas expectativas que me hubiera podido crear al respecto de él, jamás pensé que los cuatro días que pasé allí los pasaría con él y dejaría a mis amigas solas (con su beneplácito, claro, no soy tan mala persona, jaja). De hecho me pilló tan de sorpresa esta historia que no daba crédito; era la primera vez que tenia una aventura con alguien mayor que yo (si, efectivamente mis relaciones, escarceos, llámalo “x” siempre, siempre, han sido con chicos de menor edad a la mía, considera que mi ex, y con que perdí la virginidad tenía diecisiete años y yo veintidós).
Se trataba JM de un abogado bien plantado en sus cuarenta y dos años, con una mezcla de la gracia y el porte andaluz y gentleman británico que solo a él le quedaban de muerte. De Sevilla poco pude conocer, y lo que más exhaustivamente conocí, fui su pequeño apartamento sobre la Plaza de la Alfalfa; pero esto forma parte de otra historia.
Así que seguía bajo el influjo de este otro sevillano, que aunque sabía que la historia no tendría continuación, jugaba en contra de la cita que tenía esa última mañana.
Fue muy rápida, cordial, amable y simpática. Es lo que recuerdo, y con la excusa del largo viaje que tenia de vuelta yo sola (mi amigas se habían ido dos días antes y había quedado yo sola a merced del abogado interesante, jaja), me marché rápido, demasiado, cuando miré el reloj ya en el coche me di cuenta. Pero seguía abducida por el otro.
Todo esto ocurrió hace un año y esta es la historia de JA, la curiosa historia de JA.
A partir de entonces seguimos el mismo contacto a través de correos o de conversaciones en el Messenger.
Siempre ha tenido un detalle para mí, una palabra, una canción, una foto, piropos, depende de las conversaciones.
Un día encontré dos correos con dos canciones, en inglés como siempre, que le gustaban y que no sabia porque le recordaban a mi, y que le animaban.
Otro, una foto de la Plaza de España de Sevilla, que había tomado esa misma mañana con el móvil, y todo porque la noche anterior habíamos estado hablando de esa plaza, de cuando yo la visité y de cuando él estuvo viendo el rodaje de la Guerra de las Galaxias, el episodio II creo, y lo peculiar que era todo el ambiente.
Otro día se tomó la molestia, en plena campaña de la declaración de la renta (tiene dos gestorias que llevan todo este tipo de temas y más, así que en campaña están en overbooking de trabajo) me convenció para que pidiera el borrador, porque él pretendía hacérmela, pero yo me negué, pero me convenció para que lo pidiera. Total para que me devolvieran cincuenta y nueve (59) céntimos.
En otra ocasión el mail de turno tenía sus claves y usuario del antivirus que tiene en el trabajo, en sus oficinas, para que me lo descargara y lo pusiera en el mío, así tendría mi equipo protegido, eso si, tuve que jurar que no se lo diría a nadie, jajaja. Porque si no su informático lo mataría.
Y el ultimo mail fue este en el que sorprendió esa canción, no se porque, porque no hay nada, de nada, y la canción no puede significar nada (más allá de mis ganas porque aparezca alguien que merezca la pena en mi vida). Y la canción era su caballo de Troya por haberme dejado colgada mientras le contaba mis penas, bueno, según sus palabras, mientras le intentaba contar “cosas muy importantes de mi vida”.
Una vez más conseguía arrancarme unas sonrisas y unas risas. Pero se que no hay nada, por mucho que quisiera ver cierto interés en él, que no lo veo por ningún lado, yo misma no soy capaz de tenerlo a él mas que un gran cariño y agradecimiento; y se que por su parte hay lo mismo.
Quizás por unos segundos ví en ese mail, en esa canción algo que no hay.
Admito que ese día yo no estaba muy parlanchina, ni por la labor de hacer ningún esfuerzo en caer bien, en que se sintiera cómodo ni nada por el estilo. Seguía obnubilada con mi aventura sevillana con JM.
Haré un breve inciso sobre este otro sevillano que surgió de un modo imprevisto en el mes de Octubre (un mes antes de mi viaje al sur), y de hecho por muy buenas expectativas que me hubiera podido crear al respecto de él, jamás pensé que los cuatro días que pasé allí los pasaría con él y dejaría a mis amigas solas (con su beneplácito, claro, no soy tan mala persona, jaja). De hecho me pilló tan de sorpresa esta historia que no daba crédito; era la primera vez que tenia una aventura con alguien mayor que yo (si, efectivamente mis relaciones, escarceos, llámalo “x” siempre, siempre, han sido con chicos de menor edad a la mía, considera que mi ex, y con que perdí la virginidad tenía diecisiete años y yo veintidós).
Se trataba JM de un abogado bien plantado en sus cuarenta y dos años, con una mezcla de la gracia y el porte andaluz y gentleman británico que solo a él le quedaban de muerte. De Sevilla poco pude conocer, y lo que más exhaustivamente conocí, fui su pequeño apartamento sobre la Plaza de la Alfalfa; pero esto forma parte de otra historia.
Así que seguía bajo el influjo de este otro sevillano, que aunque sabía que la historia no tendría continuación, jugaba en contra de la cita que tenía esa última mañana.
Fue muy rápida, cordial, amable y simpática. Es lo que recuerdo, y con la excusa del largo viaje que tenia de vuelta yo sola (mi amigas se habían ido dos días antes y había quedado yo sola a merced del abogado interesante, jaja), me marché rápido, demasiado, cuando miré el reloj ya en el coche me di cuenta. Pero seguía abducida por el otro.
Todo esto ocurrió hace un año y esta es la historia de JA, la curiosa historia de JA.
A partir de entonces seguimos el mismo contacto a través de correos o de conversaciones en el Messenger.
Siempre ha tenido un detalle para mí, una palabra, una canción, una foto, piropos, depende de las conversaciones.
Un día encontré dos correos con dos canciones, en inglés como siempre, que le gustaban y que no sabia porque le recordaban a mi, y que le animaban.
Otro, una foto de la Plaza de España de Sevilla, que había tomado esa misma mañana con el móvil, y todo porque la noche anterior habíamos estado hablando de esa plaza, de cuando yo la visité y de cuando él estuvo viendo el rodaje de la Guerra de las Galaxias, el episodio II creo, y lo peculiar que era todo el ambiente.
Otro día se tomó la molestia, en plena campaña de la declaración de la renta (tiene dos gestorias que llevan todo este tipo de temas y más, así que en campaña están en overbooking de trabajo) me convenció para que pidiera el borrador, porque él pretendía hacérmela, pero yo me negué, pero me convenció para que lo pidiera. Total para que me devolvieran cincuenta y nueve (59) céntimos.
En otra ocasión el mail de turno tenía sus claves y usuario del antivirus que tiene en el trabajo, en sus oficinas, para que me lo descargara y lo pusiera en el mío, así tendría mi equipo protegido, eso si, tuve que jurar que no se lo diría a nadie, jajaja. Porque si no su informático lo mataría.
Y el ultimo mail fue este en el que sorprendió esa canción, no se porque, porque no hay nada, de nada, y la canción no puede significar nada (más allá de mis ganas porque aparezca alguien que merezca la pena en mi vida). Y la canción era su caballo de Troya por haberme dejado colgada mientras le contaba mis penas, bueno, según sus palabras, mientras le intentaba contar “cosas muy importantes de mi vida”.
Una vez más conseguía arrancarme unas sonrisas y unas risas. Pero se que no hay nada, por mucho que quisiera ver cierto interés en él, que no lo veo por ningún lado, yo misma no soy capaz de tenerlo a él mas que un gran cariño y agradecimiento; y se que por su parte hay lo mismo.
Quizás por unos segundos ví en ese mail, en esa canción algo que no hay.