conexión de pensamientos.-
Mientras trataba de dormir la siesta y con la tele de fondo he oído que el próximo 23 de julio se cumplirán tres años de la muerte de Carmina Ordóñez y rápidamente mi mente ha saltado tres años atrás…
Como tengo el día libre me toca ir desde por la mañana al hospital para quedarme con mi madre, para relevar a mi padre que pasa todas las noches con ella. Como llevo haciendo durante las últimas tres semanas al llegar a la puerta de la habitación me coloco la mascarilla, los guantes, los patucos y la bata, todo de material estéril y desechable. Entro y el olor a berberechos se me vuelve a meter hasta los tuétanos (qué razón tenían los doctores cuando nos avisaron que era muy curioso que en los auto trasplantes de médula sea ese el olor tan característico), nunca me gustaron los berberechos, pero seguro que de ahora en adelante los aborreceré con mas fuerza.
Mi madre está medio adormilada sobre la cama, ni se vuelve a mirarme… con la mirada le pregunto a mi padre cómo ha ido la noche, y tan solo me hace un leve movimiento con la cabeza indicándome que regular, vamos como todos los días de mal.
Muy bajito le digo que se marche ya, y levantándose cansinamente de la cama del acompañante en la que se encontraba medio sentado, me dice hasta luego con la mano.
En ese momento mi madre gira la cabeza y abre ligeramente los ojos, me pregunta que por qué voy tan pronto, que se me va a hacer el día muy largo allí metida. Ella es así, los demás siempre antes que ella. Y vuelve a cerrar los ojos. Se siente agotada, lo se.
Cojo la segunda parte del Diario de Bridget Jones que compré la semana pasada, algo ligero y divertido.
Seguimos sin poder usar el aire acondicionado de la habitación por miedo a las infecciones, pongo el ventilador que hemos traído de casa. Otro día de sofocante calor. Odio el verano.
Cansada de leer, salgo de la habitación, voy a “respirar”. Me voy hacia el final del pasillo, a la vuelta de la última habitación donde hay un tramo de consultas en desuso y lejos de los demás. Pero al pasar por delante de una de las habitaciones, en la que alguno de sus inquilinos debe padecer algo de sordera, me llega la noticia de que han encontrado a Carmina Ordóñez muerta en su casa. Vaya, pensé. Según se la veía últimamente casi era de esperar. Y pienso que esa noticia monopolizará los programas de entretenimiento de la tele, eso significa que debemos evitarlos, pues mi madre está sensible al extremo y no conviene ese machaque emocional, y más como presentan algunos programas/periodistas estos temas tan macabros. Y cómo se ceban en el dolor de una familia, de unos hijos, sobre todo los hijos que diría mi madre.
Del dolor de las familias me traslado al dolor de mi propia familia, aún más lejos del verano de 2004; aquel fatídico día de finales de septiembre de 2003 cuando la palabra maldita ya estaba en nuestro vocabulario, ya formaba parte de nosotros. Teníamos un nuevo miembro en la familia: El cáncer.
Ese mismo día me hice donante de sangre, con la idea de poder llegar a ser donante de médula ósea. Pero no es ni mucho menos tan fácil, y lo corroboré cuando el verano siguiente mientras mi madre estaba con su auto trasplante en la Fundación Jiménez Díaz y fui a donar, le pregunté a uno de los doctores del equipo médico; me explicó que era muy complicado y que además yo tenía las venas demasiado estrechas para poder soportar durante varias horas la extracción de sangre para pasarla por la máquina y aguantar la extracción de plaquetas, que es lo primero que se dona, y después formar parte del banco de donantes de médula. Y que las posibilidades de que algún enfermo fuera compatible conmigo eran rarísimas, apenas si se daba entre hermanos; por eso mismo a mi madre se le hacía un auto trasplante y quizás si no valieran ni sus propias células madres, habría que recurrir a sus hermanos, que a priori son siempre los más compatibles con la persona enferma.
Cada día que pasaba era un día en blanco, un día anestesiado, sabiendo que yo misma necesitaba hablar con la psicóloga de la asociación, pero ya iba mi madre, y también mi hermana, yo ya fui en su día, cuando me separé, así que ahora tocaba estar en el lado de los “fuertes”. Pensaba que cuando pasara el tiempo tenía que formar parte de los voluntarios de la asociación, porque consideraba que se lo debía, pero soy una cobarde, me he dado cuenta hoy, he ido como esquivando esos pensamientos que en su día me rondaban; que debía a ayudar a otras personas que vivieran una situación similar a la que yo comencé a vivir hace cuatro años.
Pero resulta demasiado doloroso, no lo he probado, pero se que no soportaría estar escuchando, consolando a familiares de enfermos de cáncer. Terminaría machacada y hundida. Aunque cuando alguien relativamente cercano habla del tema no puedo quedarme impávida. Si necesita consuelo, creo saber qué tengo que decirle, lejos de los consuelos de siempre y los habituales “consejos”, se que no sirven y eso le digo, que incluso toda la palabrería que use yo en ese momento tampoco le sirve, pero perfectamente entiendo sus miedos, y por esa misma razón nada te consuela, nada te calma, absolutamente nada. Y siempre digo que yo no doy consejos porque no soy quien, pero si necesitan otra opinión, otra visión de cómo lo he vivido yo, pues ahí me tienen, no tengo problema en contar, en hablar, en escuchar, o decir cómo yo lo viví; lo vivo. Pero no tengo el suficiente arrojo para ello.
Y por si no tienen bastante con la vivencia de un familiar de un enfermo de cáncer, también tengo mi propia experiencia. Madre mía cómo pudo haber cambiado mi vida hace un año…lo pienso y me empiezan a latir las sienes exactamente igual que aquel 5 de Junio de 2006…primero intentando asimilarlo ….. y luego la contra noticia….menos mal que fue alegre.
Mi mente quiere seguir saltando de pensamiento en pensamiento, pero creo tener bastante por hoy, me auto convenzo para que se esté calmadita y me deja dormir un ratito no más.
Como tengo el día libre me toca ir desde por la mañana al hospital para quedarme con mi madre, para relevar a mi padre que pasa todas las noches con ella. Como llevo haciendo durante las últimas tres semanas al llegar a la puerta de la habitación me coloco la mascarilla, los guantes, los patucos y la bata, todo de material estéril y desechable. Entro y el olor a berberechos se me vuelve a meter hasta los tuétanos (qué razón tenían los doctores cuando nos avisaron que era muy curioso que en los auto trasplantes de médula sea ese el olor tan característico), nunca me gustaron los berberechos, pero seguro que de ahora en adelante los aborreceré con mas fuerza.
Mi madre está medio adormilada sobre la cama, ni se vuelve a mirarme… con la mirada le pregunto a mi padre cómo ha ido la noche, y tan solo me hace un leve movimiento con la cabeza indicándome que regular, vamos como todos los días de mal.
Muy bajito le digo que se marche ya, y levantándose cansinamente de la cama del acompañante en la que se encontraba medio sentado, me dice hasta luego con la mano.
En ese momento mi madre gira la cabeza y abre ligeramente los ojos, me pregunta que por qué voy tan pronto, que se me va a hacer el día muy largo allí metida. Ella es así, los demás siempre antes que ella. Y vuelve a cerrar los ojos. Se siente agotada, lo se.
Cojo la segunda parte del Diario de Bridget Jones que compré la semana pasada, algo ligero y divertido.
Seguimos sin poder usar el aire acondicionado de la habitación por miedo a las infecciones, pongo el ventilador que hemos traído de casa. Otro día de sofocante calor. Odio el verano.
Cansada de leer, salgo de la habitación, voy a “respirar”. Me voy hacia el final del pasillo, a la vuelta de la última habitación donde hay un tramo de consultas en desuso y lejos de los demás. Pero al pasar por delante de una de las habitaciones, en la que alguno de sus inquilinos debe padecer algo de sordera, me llega la noticia de que han encontrado a Carmina Ordóñez muerta en su casa. Vaya, pensé. Según se la veía últimamente casi era de esperar. Y pienso que esa noticia monopolizará los programas de entretenimiento de la tele, eso significa que debemos evitarlos, pues mi madre está sensible al extremo y no conviene ese machaque emocional, y más como presentan algunos programas/periodistas estos temas tan macabros. Y cómo se ceban en el dolor de una familia, de unos hijos, sobre todo los hijos que diría mi madre.
Del dolor de las familias me traslado al dolor de mi propia familia, aún más lejos del verano de 2004; aquel fatídico día de finales de septiembre de 2003 cuando la palabra maldita ya estaba en nuestro vocabulario, ya formaba parte de nosotros. Teníamos un nuevo miembro en la familia: El cáncer.
Ese mismo día me hice donante de sangre, con la idea de poder llegar a ser donante de médula ósea. Pero no es ni mucho menos tan fácil, y lo corroboré cuando el verano siguiente mientras mi madre estaba con su auto trasplante en la Fundación Jiménez Díaz y fui a donar, le pregunté a uno de los doctores del equipo médico; me explicó que era muy complicado y que además yo tenía las venas demasiado estrechas para poder soportar durante varias horas la extracción de sangre para pasarla por la máquina y aguantar la extracción de plaquetas, que es lo primero que se dona, y después formar parte del banco de donantes de médula. Y que las posibilidades de que algún enfermo fuera compatible conmigo eran rarísimas, apenas si se daba entre hermanos; por eso mismo a mi madre se le hacía un auto trasplante y quizás si no valieran ni sus propias células madres, habría que recurrir a sus hermanos, que a priori son siempre los más compatibles con la persona enferma.
Cada día que pasaba era un día en blanco, un día anestesiado, sabiendo que yo misma necesitaba hablar con la psicóloga de la asociación, pero ya iba mi madre, y también mi hermana, yo ya fui en su día, cuando me separé, así que ahora tocaba estar en el lado de los “fuertes”. Pensaba que cuando pasara el tiempo tenía que formar parte de los voluntarios de la asociación, porque consideraba que se lo debía, pero soy una cobarde, me he dado cuenta hoy, he ido como esquivando esos pensamientos que en su día me rondaban; que debía a ayudar a otras personas que vivieran una situación similar a la que yo comencé a vivir hace cuatro años.
Pero resulta demasiado doloroso, no lo he probado, pero se que no soportaría estar escuchando, consolando a familiares de enfermos de cáncer. Terminaría machacada y hundida. Aunque cuando alguien relativamente cercano habla del tema no puedo quedarme impávida. Si necesita consuelo, creo saber qué tengo que decirle, lejos de los consuelos de siempre y los habituales “consejos”, se que no sirven y eso le digo, que incluso toda la palabrería que use yo en ese momento tampoco le sirve, pero perfectamente entiendo sus miedos, y por esa misma razón nada te consuela, nada te calma, absolutamente nada. Y siempre digo que yo no doy consejos porque no soy quien, pero si necesitan otra opinión, otra visión de cómo lo he vivido yo, pues ahí me tienen, no tengo problema en contar, en hablar, en escuchar, o decir cómo yo lo viví; lo vivo. Pero no tengo el suficiente arrojo para ello.
Y por si no tienen bastante con la vivencia de un familiar de un enfermo de cáncer, también tengo mi propia experiencia. Madre mía cómo pudo haber cambiado mi vida hace un año…lo pienso y me empiezan a latir las sienes exactamente igual que aquel 5 de Junio de 2006…primero intentando asimilarlo ….. y luego la contra noticia….menos mal que fue alegre.
Mi mente quiere seguir saltando de pensamiento en pensamiento, pero creo tener bastante por hoy, me auto convenzo para que se esté calmadita y me deja dormir un ratito no más.
Comentario:
Mucha fuerza, mucho ánimo... mucha fe y esperanza. Todo el cariño de los que te quieren y desde el mundo de internet y desde mi pantalla fria de ordenador mil besos.
Me he quedado sin palabras al leerte.
Me he quedado sin palabras al leerte.
Comentario:
Hace 2 años mientras yo estaba donando sangre, a mi madre le estaban dando sangre. Curiosa coincidencia.
Comentario:
Puff
Espero que lo lleves lo mejor que puedas. No sé me ocurre nada más que decir.
Un besito
Espero que lo lleves lo mejor que puedas. No sé me ocurre nada más que decir.
Un besito
Comentario:
El puñetero cáncer!! Yo lo he vivido en tercera persona, pero cuando ves a alguien q está mal por eso y q poco a poco se va a apagando, y ves a sus familiares hechos polvos, no sabes ni q decir para consolarles!
Por cierto, ya volvÃ! Intentaré ponerme al dÃa poco a poco!
Besotes
Por cierto, ya volvÃ! Intentaré ponerme al dÃa poco a poco!
Besotes
Comentario:
El mismo dÃa y el mismo mes, aunque en otro año, murió mi padre. Entró a quirófano para una operación de corazón y nunca más salió de él.
Dolorosos tus recuerdos que hicieron renacer los mÃos.
Tan sólo puedo decirte que se como es tu dolor y darte un abrazo.
Saludos
Dolorosos tus recuerdos que hicieron renacer los mÃos.
Tan sólo puedo decirte que se como es tu dolor y darte un abrazo.
Saludos
Comentario:
Tengo algo que escribí ese día, el mío, me refiero. el que yo le conocí...quizás un día lo ponga, si no lo he hecho es porque también me duele recordarlo. Creo que fue el peor de mi vida.
Hay poco que decir en esa situación, a mí solo me sirvió llorar, y ver como mi madre se mostraba valiente y decidida a luchar. Creo que entonces (y siempre)hizo más ella por nosotros que nosotros por ella.
Hay poco que decir en esa situación, a mí solo me sirvió llorar, y ver como mi madre se mostraba valiente y decidida a luchar. Creo que entonces (y siempre)hizo más ella por nosotros que nosotros por ella.
Comentario:
He pensado hacerme donante de sangre desde hace tiempo, pero no logro sobreponerme a la angustiosa sensación que me produce ver mi propia sangre salir de mí en esas cantidades.
Comentario:
Uff... vaya un episodio que has contado, realmente bastante tenso y preocupante.... el p. cáncer... no había leído lo sucedido, soy bastante novato en esto de los blogs....
Venga... descansa un poco y deja de pensar en episodios tan desagradables.... mira... ¿ves?... luce el sol hoy también.
Un beso. Vento.
Venga... descansa un poco y deja de pensar en episodios tan desagradables.... mira... ¿ves?... luce el sol hoy también.
Un beso. Vento.
Comentario:
La donación de plaquetas es francamente desagradable, tu sangre sale de un brazo y se queda dando vueltas un rato por unos tubos detrás de tu cabeza (hay que ultracentrifugarla para que las plaquetas se separen del resto de componentes del fluído sanguíneo) y cuando esto ha ocurrido, vuelve a entrar por el otro brazo. Pero está fría. Entra fría y extraña. Y el frío va penetrando poco a poco y extendiéndose por todo tu cuerpo. Así una hora aproximadamente. Es una de esas experiencias que, como apuntáis, no ayuda haberlas vivido sino todo lo contrario. Desearía no volver a pasar por algo así. Cuando estas cosas ocurren lo único que podemos hacer es estar cerca de quienes queremos y nos quieren y cada uno, sufre a su manera...
Muchos besitos Mor, guapa :)
Muchos besitos Mor, guapa :)
Comentario:
Un abrazo y muchos muchos muchos muchos besos para ti y para tu mami
Comentario:
menudo mamón, no hay que quitarle el ojo de encima, pero sin que él se de cuenta,
besos (de cómplice)
besos (de cómplice)
Comentario:
Lo importante es que tu mami ya salió del hospital y está en casa mimandoos, y que tú, reina, estás como quieres... qué sentido tiene dar vueltas a cosas que ya ni son? anda, corre a darle un beso a tu madre y hazle un regalín especial... y otro para tí, que te lo mereces...
beso
beso
Comentario:
Me acuerdo perfectamente de hace un año. Por entonces ya te leía. Y nos tuvistes en ascuas varios días. Siempre me pareció que los médicos fueron muy brutos por asustarte cuando todavía no tenían los resultados.
Besos.
Besos.
Comentario:
Tú lo has dicho, guapa, en esas situaciones no vale decir nada, ni experiencia ni no experiencia.
En cuanto a ser voluntaria, yo tampoco podría, pero creo que todos, en ese tema como en otros, podemos ayudar, más directamente o más indirectamente, y ya sabes como, estando ahí, sonriendo e intentando estar fuerte, para los que no pueden estarlo
Un beso
En cuanto a ser voluntaria, yo tampoco podría, pero creo que todos, en ese tema como en otros, podemos ayudar, más directamente o más indirectamente, y ya sabes como, estando ahí, sonriendo e intentando estar fuerte, para los que no pueden estarlo
Un beso





