no me gustan los adiós
No dejaba de repetir Myriam con su marcado acento francés, cuando nos estábamos despidiendo:
- no me gustan los adiós, no me gustan los adiós….
Y nos hemos vuelto a dar un gran abrazo.
Esta mañana me llamaron del trabajo porque mi jefa quería hacer la despedida oficial de nuestra francesita de prácticas. Casi un año se ha tirado viviendo, comiendo, haciendo su vida en el hotel, con sus veintitrés años; dejó su Burdeos natal, sus padres, su novio, sus hermanas, para venirse a hasta aquí a trabajar por amor al arte, como quien dice.
Cuando nos vimos la primera vez ella estaba llorosa porque sus padres se acaban de ir, dejándola sola, apenas entendía español y mucho menos comunicarse y explicarse como lo hace ahora.
Una chica tímida, que cuesta hacerse conocer, pero que siempre está presta para ayudar y a disposición de quien pueda necesitar su ayuda, con eso no quiere decir que sea tonta.
Nosotras nos hemos conocido a fondo durante la segunda parte de su estancia, ha sido cuando hemos trabajado juntas a diario, ha sido mi camarera más habitual en los últimos cinco meses.
Nos costó un poco a las dos, yo tengo trece años más que ella, soy la más mayor de los compañeros del hotel, con lo cual siempre es más fácil congeniar con gente de parecida edad e intereses, así era más fácil para ella estar en su compañía. Pero en cuestión de semanas ya teníamos nuestra complicidad, nuestras risas, procurábamos pasar un buen turno juntas, ya que hay que trabajar, pues mejor de buen humor, o no?
Y hoy ha llegado el último día de su trabajo, aunque tardará un par de días más en marcharse a su país, pero yo estoy de vacaciones y no volveré a verla, como nos hemos dicho, esto no es un adiós, es un hasta luego.
- y ya no te veo más, no?
- no, no vuelvo al trabajo hasta el día siete
- no me gustan los adiós, no me gustan…
- ven aquí, anda!!
Un gran abrazo, ella tan menudita y tan delgadita, aparenta toda ella fragilidad, pero es todo lo contrario. A punto de saltárseme las lágrimas, pero he podido contenerlas, porque sé que ella también es de lágrima fácil y siempre es mejor llevarse una gran sonrisa de recuerdo.
En un pequeño papel he escrito mi dirección de correo electrónico y se lo he dado. Con una gran sonrisa me ha dicho:
- aaaaah, si!!, muy bien; que sí!! , esto es mejor que el teléfono, muchas gracias, no lo perderé, que siiiii!!
Cuando salía por la puerta no he querido mirar atrás, para recordarla siempre ahí detrás de la barra, con su camisa de trabajo, que parece que lleva un vestido, jaja.
- no me gustan los adiós, no me gustan los adiós….
Y nos hemos vuelto a dar un gran abrazo.
Esta mañana me llamaron del trabajo porque mi jefa quería hacer la despedida oficial de nuestra francesita de prácticas. Casi un año se ha tirado viviendo, comiendo, haciendo su vida en el hotel, con sus veintitrés años; dejó su Burdeos natal, sus padres, su novio, sus hermanas, para venirse a hasta aquí a trabajar por amor al arte, como quien dice.
Cuando nos vimos la primera vez ella estaba llorosa porque sus padres se acaban de ir, dejándola sola, apenas entendía español y mucho menos comunicarse y explicarse como lo hace ahora.
Una chica tímida, que cuesta hacerse conocer, pero que siempre está presta para ayudar y a disposición de quien pueda necesitar su ayuda, con eso no quiere decir que sea tonta.
Nosotras nos hemos conocido a fondo durante la segunda parte de su estancia, ha sido cuando hemos trabajado juntas a diario, ha sido mi camarera más habitual en los últimos cinco meses.
Nos costó un poco a las dos, yo tengo trece años más que ella, soy la más mayor de los compañeros del hotel, con lo cual siempre es más fácil congeniar con gente de parecida edad e intereses, así era más fácil para ella estar en su compañía. Pero en cuestión de semanas ya teníamos nuestra complicidad, nuestras risas, procurábamos pasar un buen turno juntas, ya que hay que trabajar, pues mejor de buen humor, o no?
Y hoy ha llegado el último día de su trabajo, aunque tardará un par de días más en marcharse a su país, pero yo estoy de vacaciones y no volveré a verla, como nos hemos dicho, esto no es un adiós, es un hasta luego.
- y ya no te veo más, no?
- no, no vuelvo al trabajo hasta el día siete
- no me gustan los adiós, no me gustan…
- ven aquí, anda!!
Un gran abrazo, ella tan menudita y tan delgadita, aparenta toda ella fragilidad, pero es todo lo contrario. A punto de saltárseme las lágrimas, pero he podido contenerlas, porque sé que ella también es de lágrima fácil y siempre es mejor llevarse una gran sonrisa de recuerdo.
En un pequeño papel he escrito mi dirección de correo electrónico y se lo he dado. Con una gran sonrisa me ha dicho:
- aaaaah, si!!, muy bien; que sí!! , esto es mejor que el teléfono, muchas gracias, no lo perderé, que siiiii!!
Cuando salía por la puerta no he querido mirar atrás, para recordarla siempre ahí detrás de la barra, con su camisa de trabajo, que parece que lleva un vestido, jaja.
Comentario:
tampoco me gustan las despedidas, pero prefiero un adios sincero que un hasta luego (por ahí te pudras) ;-)
besos,
besos,
Comentario:
Me has traido recuerdos...R¡El día que mi compañero de piso Juan se fue, no quisimos ni despedirnos. Cuando oí cerrarse la puerta de casa, se me vino el mundo encima. Que pena tener que separarse de la gente que uno aprecia. Por cierto, tengo familia en Burdeos...
Comentario:
Entiendo perfectamente como te sientes, y como se siente ella.
Debido a mi trabajo me he despedido de sitios muchas veces, y también hemos despedido a compañeros muy a menudo.
Y, cuando la persona que se marcha es una persona a la que aprecias, nunca logras evitar el sentirte mal.
Por eso yo tampoco digo nunca "adiós", sino "hasta luego" y "suerte"
Debido a mi trabajo me he despedido de sitios muchas veces, y también hemos despedido a compañeros muy a menudo.
Y, cuando la persona que se marcha es una persona a la que aprecias, nunca logras evitar el sentirte mal.
Por eso yo tampoco digo nunca "adiós", sino "hasta luego" y "suerte"
Comentario:
aMORRRR!!!
y que razon llevas con lo de que si se trabaja feliz, mejor...
un trabajo es un buen trabajo si los companyeros son buenos... pero que hariamos los unos sin los otros?
Estoy esperando la segunda cita con tu tipo perfecto. A ver si triunfas, mujer. Un besazoooo aMOR
MORtadela
y que razon llevas con lo de que si se trabaja feliz, mejor...
un trabajo es un buen trabajo si los companyeros son buenos... pero que hariamos los unos sin los otros?
Estoy esperando la segunda cita con tu tipo perfecto. A ver si triunfas, mujer. Un besazoooo aMOR
MORtadela
Comentario:
Ahora es un poco más facil estar tan lejos, pero saber que NUNCA verás a alguien a quien con quien has compartido y por quien sientes cariño, no deja de sentar mal.
Besos
Besos
Comentario:
Si hay algo positivo hoy en día es que siempre puedes tener muy cerca a alguien que está muy lejos. Y estos lugares nos acercan tanto que el adios es una palabra destinada a desaparecer.
Comentario:
Hola guapa... te entiendo muy bien. Por mi trabajo me toca pasar por esa situación más a menudo de lo que yo quisiera (aunque a veces es un alivio que se piren). Una se deja un pedacito del corazón cada vez que te separas de alguien con quien has convivido... pero por otro lado, yo procuro pensar que así tengo casas por todo el mundo para irme de vacaciones¡¡ y te aseguro que ya he ido a varios países de este modo...
ánimo, ánimo... y mil besos
ánimo, ánimo... y mil besos
Comentario:
A mi tampoco me gustan las despedidas y parece que no se decir adios, sólo acierto a soltar un cuídate mucho y nos vemos antes de un breve abrazo que siempre me parece eterno y suelo ser yo el que afloja sus brazos por miedo a ese momento de silencio. No, no me gusta decir adios, prefiero un nos vemos o un hasta pronto.
Un besote y una sonrisa.
Un besote y una sonrisa.
Comentario:
Yo nunca digo Adiós sino Hasta luego.
No soporto la idea de pensar que no voy a volver a ver a alguien.
No soporto la idea de pensar que no voy a volver a ver a alguien.
Comentario:
a mi tampoco me gustan las despedidas
ademas, estas cosas siempre son un hasta luego, por que nunca sabemos donde nos va a llevar la vida...
ademas, estas cosas siempre son un hasta luego, por que nunca sabemos donde nos va a llevar la vida...





