esperando nada.-
Cada día llevo peor eso de dejar en manos de otros los resultados o las resoluciones a determinadas cosas o circunstancias.
Quien me lo iba a decir a mi!, que siempre he preferido dejar las respuestas o los movimientos a los demás, dejar que los demás tomen las riendas en los asuntos, sean del tipo que sean. Quizás me parecía la postura más cómoda, o la menos dañina para mí, o en la que menos me involucraba.
Pero los años me han hecho cambiar de parecer y no me gusta depender de nadie, sino depender de mi misma y de mis medios. Ser la responsable de mis decisiones, buenas o malas.
Llevo tres días esperando que el puñetero banco me de ya una respuesta. Me dan ganas de llamar mañana mismo, pero se que me dirán:
- no sabemos todavía nada, ya te dijimos que te llamaríamos en cuanto tuviéramos la respuesta.
Y también me dijisteis que el plazo era veinticuatro o cuarenta y ocho horas, y ya han trascurrido. Qué tengo que hacer ahora???
Porque ya no tengo uñas en las manos… sino muñones por dedos!
Y después ando además de desesperada, totalmente desorientada. Recuerdas que te conté que me pedían trescientos euros por la reparación del aire acondicionado del coche. Bien, pues alguien especial se ofreció a pagarme la factura.
Un pequeño inciso; no se si es que escuché mal o qué al mecánico porque cuando fui a recoger el coche y pagar la factura, me dijeron que ascendía a ciento cuarenta y cinco euros. No me cuadraba, pero mira... no dije ni mú, tenía el mécanico a mi lado, mirandome con “ojitos” jajaja.
No, en serio, no se porqué esa diferencia, pero como era a mi favor… pues eso.
Retomando al tipo que me quiso hacer el favor de prestarme la cantidad requerida.
Me sentí tremendamente halagada, para qué engañarnos, un detallazo. Pero después piensas que mejor no mezclar sentimientos y dinero. Sobre todo cuando parece que se va fraguando una historia.
Pues yo di por respuesta una negativa, dejando al descubierto mi catastrófica situación económica, que joer, para mí supone una vergüenza quedarme al descubierto y al desnudo en todos los aspectos.
Pues esa persona se enfadó conmigo. Si, como lo lees, y sin mediar más de cuatro o cinco palabras ha cortado toda relación conmigo. Y quisiera poder hablar con él, pero no se deja.
No ha contestado a uno solo de mis mensajes, no me ha dejado llamarlo por teléfono, y cuando he llamado, ha descolgado y solo oía el sonido de un violín. Su hija ensayando, supongo.
Y he pensado de todo, desde presentarme en la puerta de su oficina, llamarlo al móvil con otro número para que se vea “obligado” a responder, hasta llamarlo al despacho.
Y decirle que si acaso se ha sentido herido en su orgullo masculino!!! O vete a saber lo que le diría, seguro que luego no atinaría a articular palabras coherentes.
Pero ninguna de las opciones me terminan de gustar… le dije que ya no le molestaría más…. Y como no ha dado ni una sola señal de acercamiento… en fin…
No pretendo pedir explicaciones, ni muchísimo menos, simplemente me fastidia perder algo… o más bien, diré a alguien teniendo la sensación de que podía haber hecho mucho más por no dar al traste con todo… pero cuando no hay pie….
Quien me lo iba a decir a mi!, que siempre he preferido dejar las respuestas o los movimientos a los demás, dejar que los demás tomen las riendas en los asuntos, sean del tipo que sean. Quizás me parecía la postura más cómoda, o la menos dañina para mí, o en la que menos me involucraba.
Pero los años me han hecho cambiar de parecer y no me gusta depender de nadie, sino depender de mi misma y de mis medios. Ser la responsable de mis decisiones, buenas o malas.
Llevo tres días esperando que el puñetero banco me de ya una respuesta. Me dan ganas de llamar mañana mismo, pero se que me dirán:
- no sabemos todavía nada, ya te dijimos que te llamaríamos en cuanto tuviéramos la respuesta.
Y también me dijisteis que el plazo era veinticuatro o cuarenta y ocho horas, y ya han trascurrido. Qué tengo que hacer ahora???
Porque ya no tengo uñas en las manos… sino muñones por dedos!
Y después ando además de desesperada, totalmente desorientada. Recuerdas que te conté que me pedían trescientos euros por la reparación del aire acondicionado del coche. Bien, pues alguien especial se ofreció a pagarme la factura.
Un pequeño inciso; no se si es que escuché mal o qué al mecánico porque cuando fui a recoger el coche y pagar la factura, me dijeron que ascendía a ciento cuarenta y cinco euros. No me cuadraba, pero mira... no dije ni mú, tenía el mécanico a mi lado, mirandome con “ojitos” jajaja.
No, en serio, no se porqué esa diferencia, pero como era a mi favor… pues eso.
Retomando al tipo que me quiso hacer el favor de prestarme la cantidad requerida.
Me sentí tremendamente halagada, para qué engañarnos, un detallazo. Pero después piensas que mejor no mezclar sentimientos y dinero. Sobre todo cuando parece que se va fraguando una historia.
Pues yo di por respuesta una negativa, dejando al descubierto mi catastrófica situación económica, que joer, para mí supone una vergüenza quedarme al descubierto y al desnudo en todos los aspectos.
Pues esa persona se enfadó conmigo. Si, como lo lees, y sin mediar más de cuatro o cinco palabras ha cortado toda relación conmigo. Y quisiera poder hablar con él, pero no se deja.
No ha contestado a uno solo de mis mensajes, no me ha dejado llamarlo por teléfono, y cuando he llamado, ha descolgado y solo oía el sonido de un violín. Su hija ensayando, supongo.
Y he pensado de todo, desde presentarme en la puerta de su oficina, llamarlo al móvil con otro número para que se vea “obligado” a responder, hasta llamarlo al despacho.
Y decirle que si acaso se ha sentido herido en su orgullo masculino!!! O vete a saber lo que le diría, seguro que luego no atinaría a articular palabras coherentes.
Pero ninguna de las opciones me terminan de gustar… le dije que ya no le molestaría más…. Y como no ha dado ni una sola señal de acercamiento… en fin…
No pretendo pedir explicaciones, ni muchísimo menos, simplemente me fastidia perder algo… o más bien, diré a alguien teniendo la sensación de que podía haber hecho mucho más por no dar al traste con todo… pero cuando no hay pie….
Comentario:
Pues no se pero me parece un poco alucinante. Lo de querer pagar es raro pero que encima se enfade...Raro,raro,raro...
Comentario:
Que mala pata, hija mía. Primero el Banco dándote largas, que ya lo conozco.
Y después el otro, que encima se ofende. Pero tú has hecho bien, mejor no deberles nada.
Y después el otro, que encima se ofende. Pero tú has hecho bien, mejor no deberles nada.
Comentario:
Bueno, por lo menos te has ahorrado algo de dinerito ... que nunca viene mal.
Las personas cuando nos ponemos cabezonas no atendemos a razones. Ya se le pasará el cabreo. Tiempo al tiempo.
Un beso.
Las personas cuando nos ponemos cabezonas no atendemos a razones. Ya se le pasará el cabreo. Tiempo al tiempo.
Un beso.
Comentario:
Nena, hay que ir a lo practico:
A ver, el mecanico te ponia ojitos y, sinceramente, hoy en dia es mejor un buen mecanico que un buen abogado (te lo digo yo que lo sé).-
asin que, pasa del mozo del violin (que le veo muy poco fuste) y ¡a por el mecanico!!!! (que seguro que esta hasta buenorro)
A ver, el mecanico te ponia ojitos y, sinceramente, hoy en dia es mejor un buen mecanico que un buen abogado (te lo digo yo que lo sé).-
asin que, pasa del mozo del violin (que le veo muy poco fuste) y ¡a por el mecanico!!!! (que seguro que esta hasta buenorro)
Comentario:
Que me aspen si entiendo a alguno ...
Comentario:
Hay a personas que le duran más que a otros los enfados (realmente con qué derecho se enfadan por una decisión que sólo nos corresponde a nosotras) pero al final a la gente no le que más remedio que pensar, y cuando piensas te das cuenta de lo desmesurado de tus reacciones, de que podrías haberlo hecho mejor, de que hay otras formas de apoyara a alguien y entonces seguramente te pedirá perdón que es lo único que tiene que hacer en esta situación. O no?
Un beso guapa.
Un beso guapa.





