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Todo está en constante movimiento
Mi visión de las cosas, y la de todos los que piensan como yo
Sindicación
 
El destino es el consumo / el consumo es el destino / el consumo son los demás / consumo ergo sum / somos lo que consumimos
El señor X iba dando un paseo. Una de sus largas caminatas por la ciudad. Se pasaba las tardes tragando dióxido de carbono, y sus pulmones parecían soportarlo, así como las dos cajetillas de tabacos que fumaba diariamente. De hecho, las veces que había intentado dejarlo, se sentía más torpe, más lento, más ahogado. Sin embargo, era tomar un cigarillo entre los dedos y sentirse ligero, rápido, audaz. Ahora se limitaba al tabaco, pero en su juventud había probado la marihuana. "Si ahora tomara maría, seguro que mi vida sería distinta", había pensando en alguna ocasión. Pero el señor X no era infeliz, como se podría pensar si se le escuchaba decir eso. Muy al contrario, se sentía pleno cuando pasaba por las anchas avenidas de la capital y se colaba el cielo entre las ramas de los árboles. De vez en cuando se paraba allí, bajo la copa, y esperaba a ver pasar una nube a través del tupido entramado de hojas. Justo cuando el nimbo ya había pasado de largo, seguía andando.
En otras ocasiones el señor X saltaba de baldosa en baldosa, evitando las de color encarnado. Muchos viandantes le miraban con recelo, pero él estaba bastante ocupado en calcular la potencia del impulso para llegar exactamente a la losa que quería. De todos modos, en los últimos años ese juego le cansaba mucho y tardaba poco en seguir pisando cualquier color, encarnado, blanco o cualquiera que fuese. "A ciertas edades ya no puede decidir uno ni por donde va", pensaba cuando tenía que parar de brincar.
En una de esas veces que tomaba aliento tras evolucionar por media ciudad, descubrió que había algo en aquel recorrido que hacía todos los días en lo que no había reparado nunca. Era muy curioso que nunca lo hubiese hecho, ya que no se trataba precisamente de algo que se pudiera mantener escondido, o de lo que hubiera que estar especialmente alerta para percatarse de su existencia. Se trataba de un edificio bastante imponente, un masacote de hormigón y acero iluminado con bombillas de colores. Decidió preguntar a un chico que acaba de salir del inmueble: "Es un centro comercial". "Yo siempre paso por aquí". "¿Y no lo había visto nunca?". "No". "Cosas que pasan". "Sí, cosas que pasan".
Entró. Hileras e hileras de mostradores. Gente yendo de un lado para otro, por lo general con varias bolsas en cada mano. Una musiquilla agradable les acompañaba a todos, y los dependientes atendían con una sonrisa impenitente -y a veces un tanto impertinente de puro forzado-. En la planta sotano le dieron a probar un queso y un nuevo yogur líquido; en la planta baja le vaporizaron un perfume con aroma de canela india; en la primera planta incluso le regalaron un poco de lectura. Qué simpáticos que son. De vuelta a casa, empezó a hojear la revista. Se paró en el horóscopo. Sagitario. "Pasarás una buena semana, sobre todo si te compras un abrigo de Fulano. ¡Serás el perejil de todas las salsas". El señor X empezó a pensar que su vida hasta entonces no había sido tan feliz como él siempre había pensado. Le faltaban cosas. Sí. Le faltaba un buen abrigo, una televisión de plasma, un perfume con olor a papaya recién abierta y toques de sándalo. Le faltaba un traje de chaqueta a medida, unos muebles de diseño, un tratamiento anti-edad de caviar ruso, una máquina de gimnasio. A partir de ese momento había una serie de necesidades que cubrir, y uno no podía entretenerse en ver pasar las nubes a través de la copa de los árboles, ni en seguir a los gorriones para localizar sus nidos. Había que producir. Había que consumir. Había que trabajar más.
* Este relato tan cutre y escrito a trancas y barrancas se me ocurrió ayer en un centro comercial. Cogí una de esas revistas gratuitas pseudo-promocionales que están amontonadas en cualquier mostrador: más de ciento cincuenta páginas de culto al consumo bajo cualquier circunstancias, y en la que hasta el horóscopo te recomienda qué debes comprar para ser feliz. Ej: "Esta semana vivirás el comienzo de una maravillosa historia de amor, pero sólo si te compras XXXX de la marca XXXX . Estarás irresistible para tu amad@ y vivirás lo que siempre has soñado" o "Estás un poco confus@. Para relajarte nada mejor que un tratamiento de belleza en el lujoso centro XXXX". Si es una broma, resulta incluso macabra.
 
Tinta corrida
Ser un periodista de éxito no exime de decir gilipolleces de vez en cuando. Pérez Reverte, un buen corresponsal de guerra -algo sobrevalorado, según algunos-, dice hoy en ABC: "Soy jacobino y creo en una educación férrea y medieval". Y PP y PSOE tirándose los trastos a la cabeza por la Ley de Educación, cuando podría llegar Pérez Reverte y solucionar uno de los problemas más graves del país. Si se lee la entrevista íntegra, da la sensación de que el famoso ex-corresponsal bélico se ha creído uno de los personajes de sus novelas y que, sin dejar de ser un tipo inteligente y mordaz, disfruta con salidas de patas de banco para hacerse el interesante. Pérez Reverte juega a ser un caballero medieval, y debería saber que no le hace falta. Decir a estas alturas de la película que se es jacobíno y que la mejor educación es la medieval queda demasiado artificioso y anacrónico. Si a eso le añadimos la fotografía, en la que él se esfuerza por parecer un "dandy" del siglo XIX, queda un conjunto que estoy convencido de que no le hace justicia. ¿O será que los del periódico se la han jugado? Que pena que Pérez Reverte no pueda responderme. Si lo hiciera me gustaría que también me dijera cómo se puede ser jacobino y medieval, o qué cogería de cada una de las facetas. En fin, misterios sin resolver.
Otra es una foto que he encontrado en la pagina web del diario "20 Minutos": http://www.20minutos.es/noticia/66961/0/franco/manifestacion/madrid/ ¿Alguien sabría decirme de que año es la fotografía? Se admiten apuestas. A cualquiera se le ponen los pelos como escarpias. Hay que dejar de frivolizar sobre el tema y olvidarse de tanta tontería con que si el PP es de extrema derecha. Es posible que haya tenido problemas de transmisión de sus mensajes -por ejemplo, con el tema del matrimonio homosexual, manifestándose con gente con muy distintas motivaciones- pero la izquierda debería dejar de usar el recurso fácil de la "derecha intolerante y retrógrada" porque ya no cuela y sólo alimenta viejas rencillas, además de contribuir al envalentonamiento de la extrema derecha.
 
Fin del festival
He tardado un poco en poner "mi" crítica de las tres películas que vi el último día de festival. Pero será rápido, porque hoy también quiero tratar otros temas.
"Omiros (Hostage)": es una película sobre un albanés inmigrante en Grecia que secuestra un autobús para pedir dinero y una forma segura de volver a su país. Es bastante "telefilm", como varias de las películas del festival, aunque no es mala y entretiene. Un 4,5.
"Short Matters 05! (Programa 1)": varios cortos bastante variopintos. Uno está protagonizado por muñecos de plastilina, otro es una animación, en otro se narra la historia de dos mujeres que tras vivir una historia de amor lésbico en su juventud se reencuentran cuando ya ambas están en la Tercera Edad -aunque siempre me haya parecido cursi lo de "tercera edad", senectud me parece un término algo contundente-, etc etc... En conjunto está interesante. Un 6.
"Short Matters 05! (Programa 2): con la misma intención que el anterior, encontramos temas como la inmigración, la escasez de recursos en los países subdesarrollados o la problema entre India y Paquistán. Un 5.
En fin, y doy por concluido todo este coñazo que he estado dando con el Festival de Cine diciendo que al final el Giraldillo de Oro se lo llevó "De battre mon coeur s'est arreté" -que aunque estaba bien, no era ni de lejos de las mejores películas que se han visto-, y el de Plata "Crash Test Dummies" -no tengo palabras-. La mención especial del jurado a "Johanna" puede considerarse merecida, por su originalidad, su afán de innovación en la expresión cinematográfica, su simbolismo y su rupturismo. Pero no entiendo cómo no se ha reconocido el valor de películas como "Va, vis et deviens" o "Quand le mer monte", y se le da la Plata a una como "Crash Test Dummies". En fin, un poco decepcionado, la verdad.
("La muerte del Señor Lazarescu" se llevó el Premio Signis, fuera del palmarés oficial, concedido por un jurado ecuménico por ser, según sus miembros, la película que mejor representaba los valores humanos. No me preguntéis a cuento de qué hay un jurado ecuménico en un Festival de Cine Europeo, porque no tengo ni idea).
 
Ayer y hoy
Ayer sólo vi dos películas (me salté "Lovechild", la última, porque estaba muy cansado, el argumento no me convencía y ni siquiera era de la sección oficial). Las dos -de la sección oficial- fueron...
"Va, vis et deviens": un niño etíope se hace pasar por judío para ser repatriado a Israel en una operación especial del país. Allí será adoptado por una familia y llega a convertirse en médico: termina afiliado a una oenegé, y encuentra a su madre en el mismo campamento de refugiados en Sudán de dónde salió. Una película emocionante, un fragmento de la convulsa vida -y de todas las tribulaciones- del protagonista que fluye con naturalidad en la pantalla. Un 9. Una firme candidata a ganar el premio, junto a "Cuando sube la marea".
"La moustache": una historia rayana en lo rocambolesco, con un arranque interesante, o al menos "incitante" -el protagonista se afeita un bigote que ha llevado durante años y se siente ignorado porque nadie de su entorno parece haberse dado cuenta-, un desarrollo bastante aceptable -una especie de "complot" de su mujer para volverle loco y quedarse con su amante- pero en la última media hora el director desmadra la película y literalmente "se la carga". Los actores son buenos, pero el guión resulta bastante insuficiente. Andaría en algún punto entre el 3,5 y el 4.
Y las de hoy...
"Les Invisibles": una trama muy sosa, que no conecta con el espectador ni por cercanía ni por originalidad, y que hace que llegue un momento en que te da igual lo que haga el protagonista (creo haber escrito esto ya acerca de otra película). Por cierto, que la actuación es bastante justita y el protagonista transmite menos que un conejito de los de "duracell". Un 3.
"Dead Man's Shoes": un hombre decide vengar la tortura y muerte de su hermano a manos de unos traficantes de poca monta de su pueblo. Tiene momentos bastante violentos, pero de una violencia bien fundamentada. Sin ser ninguna maravilla, deja buen sabor de boca. Un 6,5.
"To take a wife": una película israelí, en la que están muy presentes las peculiaridades de la zona. Mi interpretación quizá demasiado libre es que la película muestra a dos personajes que se ven abocados a una situación que ambos rechazan a su modo (la mujer no quiere estar casada ni tener que dar gracias por que le haya tocado "un buen marido" como sus vecinas dicen: ella de quien está enamorada es de su amante; el marido tampoco desea estar casado con una mujer con arranques de ira cada vez más fuertes). Podría divagar mucho sobre esta película, pero iré al grano. Un 6.
 
Una tarde de cine que no empezó prometedora pero que terminó siendo una de las mejores (por ahora)
Falscher Bekenner --> algún punto gracioso -como muchas películas- pero sin mucha brillantez ni un argumento brillante. Aún así he de confesar que en el principio de la película no estuve porque llegué tarde y encima tuve que pedirle a mis compañeros de fatiga del festival dinero para un aparcacoches. De todos modos no me perdí mucho, me lo explicaron y aun así la película deja bastante que desear. No es para suspenderla estrepitosamente, pero tampoco creo que llegue al aprobado. Un chico en paro que, de alguna manera, se ve implicado en un accidente (nadie de los que vio la escena supo aclarármelo) y que, tras buscar trabajo y no encontrarlo, perder la novia, ser ninguneando en su casa, etc... se entrega a la policía. Ni fu ni fa, un pelín tipo "telefilm" diria yo. Un 4.
Cuando sube la marea --> una película simplemente deliciosa, desde el principio hasta el final, desde el ritmo hasta la trama, desde los protagonistas -unos actores que saben mostrar la ternura y la belleza interior de sus personajes- hasta los escenarios. Una película optimista, vital, conciliadora, de las que te dejan el alma casi limpia. Por poner alguna pega, las escenas del espectáculo de la protagonista -actriz-, a veces suenan un poco repetitivas, pero ya digo, es por decir algo. La trama es simple y los personajes, planos. Pero a veces lo más simple es lo más bello: es una película preciosa y me salto cualquier precepto y le pongo un 8,5. La mejor película hasta ahora de la sección oficial. "Johanna"´, según mi punto de vista, también tendría posibilidades por ahora, pero es más "oficial", más "abstracta", más "filosófica".
Reality shock --> un 7,5. También el mejor documental que he visto hasta ahora, detrás de mí estaba sentado el jurado y se reían cada dos por tres. Muy original, trata la división entre oficialidad y realidad, entre una de las construcciones jurídicas más "lejanas", la supraestatalidad, hasta el caso concreto de cada individuo -integración real de Europa del Este en la Unión Europea, en los tiempos que pasamos de ampliación de la entidad, conocimiento y expectativas de sus ciudadanos respecto a la UE-. Está tratado con mucho humor y tiene momentos verdaderamente descacharrantes. Bastante divertida, aunque reconozco que le sobran algunos minutillos. De todos los documentales para los que saqué entrada, yo diría que es el mejor.