Viajes y tránsito de coches
Bueno, seguimos viajando y a la tensión normal de dos personas tratando de tomar decisiones, se une su particular situación y vivencias como prejubilado. No se le puede decir nada, y está a la defensiva continuamente. Si yo cometo un error conduciendo, me pone de vuelta y media, pero si lo comete él, no quiere ni oir hablar de ello. Además cuando quiere avisarme de un error o un peligro, no le salen las palabras y entonces yo no le entiendo y la confusión es monumental. Utiliza palabras, como VALE y DALE si estoy aparcando. En ese momento, yo bajo la ventanilla y le digo: No te entiendo por que suenan igual y desde dentro del coche no se si me dice que pare o que avance. Se cabrea y me dice que soy una exigente y una impertinente. Pero ¿tengo razón o nó?. Si me tiene que indicar por donde debo ir, me dice: ahi, ahi, o cosas como, sigue, sigue, cuando lo que tengo delante es una rontonda con cuatro salidas. Total, que lo que hago es, mientras nos aclaramos, ir dando vueltas a la rotonda hasta que ya me aclara que salida es. En ese caso también se cabrea mucho. Luego es él el que cuando llega a una rotonda, entra a toda velocidad por que no le gusta ceder el paso. Bueno, si él leyera esto diría que no es verdad que no le guste ceder el paso, lo que no le gustan son las rotondas y por eso le molesta tener que frenar. Cuando voy con él conduciendo va molesto y cabreado, que si hay muchos lentos, que si hay muchos rápidos, que si ese es tonto, que si mira como vá, que si nos engañan como tontos los de la DGT, que si nos han liado con los puntos,... ya al final, le digo que se calle y que se relaje, que la única que se entera de todas sus reclamaciones soy yo, y no el resto. En fín que se porta como si viviera en un mundo opresor y por eso actua siempre que puede fuera de normas. No le gusta constreñirse a un guión establecido.





