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Ser mujer de un prejubilado de banca
Cosas que le pasan a la mujer cuando a su marido le prejubila el Banco.
Sindicación
 
Estallido
Ayer tuve un estallido de enfado delante de mis cuñados, mientras comíamos todos juntos en un restaurante. Es que no soporto las gracias de mi marido. Sobre todo despues de una semana de vuelta de vacaciones cojonuda. Volvimos el 29 de septiembre, sábado, el domingo estuve medio recogiendo, el lunes y martes seguía de vacaciones y los dediqué a limpiar la casa y a colocar cosas, el miércoles vino mi madre a comer a casa, el jueves preparé la casa para el fin de semana, el viernes nos fuimos a la casa de la sierra, el sábado fuimos a andar por el monte, comimos en casa, salimos por la tarde a Madrid, volvimos a subir a la sierra, y el domingo, antes de irnos a comer, limpié la casa de la sierra, que falta le hacía, y no fue a fondo. Me acabo de dar cuenta de que tengo un estres posvacacional como no lo he tenido en mi vida, hoy estoy agotada físicamente y mentalmente. ¿Por qué? Por que a toda esta actividad frenética, que yo creo necesaria, mi marido prejubilado presenta otro tipo de actividad y de visión de la forma de hacer las cosas que es distinta a la mía, pero sobre todo es lenta e inactiva. Si yo le contara todo esto a él, me diría que me tranquilizara que no hiciera las cosas todas a la vez< y que me lo tomara con más calma. ¿Eso es todo? No dice, ¿Que hay que hacer? ¿Por donde empezamos? Es que tengo la sensación de que no hace nada. De que está a mi lado, como de rey consorte. Eso si, a la hora de contar las cosas, cuenta lo mío y lo suyo como si lo hubiera hecho él todo, una especie de "La Reina y yo...." cuando no dice "Yo hice....Yo dije..." Mal está que no haga nada, pero que encima cuente como propio lo que no hace, me pone enferma. Y luego, yo quedo peor por que reivindico la autoría de las cosas y me dicen, pero que más da quién lo ha hecho o quién lo ha dicho. ¿Claro que no da lo mismo! Me sinto canibalizada al máximo, se aprovecha de mi, ya no lo veo como producto de la convivencia, es que ha perido el norte. El colmo, despues de varios días en tensión, fue ayer cuando yo iba conduciendo hacia el restaurante y un vehículo especialmente lento apareció delante nuestro, y al momento me dice: Adelántale en cuanto puedas, quítatelo de enmedio. Y le dija, tocándole la pierna, vale, tranquilo, que yo sé lo que tengo que hacer, no hace falta que me lo digas. En ese momento montó en cólera y se puso a dar golpes al salpicadero del coche, hasta que se calmó. Me dijo que por que le hablaba así, yo le contesté que se pasa el día diciéndome lo que tengo que hacer, que si quiere adelantarle que coja él mismo el coche, pero que si lo llevo yo, que se calle y me deje conducir a mi manera. Desde entonces casi no le he hablado, por que lo que me callé fue que no puedo aceptar órdenes de una persona que no aporta nada a la casa, que se pasa el día protestando y que está dejando de ser mi ídolo, por que carece de iniciativas y que depende absolutamente de mi. Bueno, no me siento mejor aunque me haya desahogado un poco, trataré de profundizar este tema.