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Ser mujer de un prejubilado de banca
Cosas que le pasan a la mujer cuando a su marido le prejubila el Banco.
Sindicación
 
Esto me está afectando
Cuando empecé estas notas, lo hice para echar a los demonios de la cabeza y sobre todo, para reirme un día de la situación nueva que se me planteaba. Pero, cada vez me va haciendo menos gracia, en vez de hacer comentarios graciosos, me estoy hundiendo, por que veo que hay falta de entusiasmo. Además, cada vez soy más crítica y es por que no veo una evolución positiva. Probablemente se me estén juntando sus problemas y los mios, pero creo que es más que me afectan sus cosas. Debe ser que como nos ve a todos danzando de un lado a otro, mis hijos con sus parejas y sus trabajos, yo con el mío y luego dos o tres actividades más, se siente solo en casa. Su actividad es la universidad y la montaña. El curso se ha acabado y yo he estados tres meses de baja por una lesión esquiando, luego la montaña va despacio. Volveré al campo cuando no haga tanto calor, que ahora estamos en agosto. Luego, él no tiene muchas actividades. Y las que se busca, yo se las estropeo. Me acompaña a la compra, sube las bolsas, saca lo comprado y se va. Yo lo guardo, lo distribuyo y hago la comida. En fin, no se que pensar. Estoy un poco depre, tengo ganas de llorar a menudo y no me gusta su plan. LLego a casa, como, me siento y él está a mi lado esperando a ver que hacemos. Entonces empiezo a decirle, me voy a este recado o al otro y ya volveré y se queda de piedra. Unas veces viene conmigo, pero otras no por que son cosas que no le gustan y supongo que pasarse lamañana solo y la tarde también no es bueno para el espíritu. Pero, ¡yo que le voy a hacer!, procuro mantener mi ritmo y mis ideas y mis expectativas, y a veces parece que él me frena. Cada vez que alguien me pregunta que cuando me jubilo yo, monto en cólera. Pero bueno, ¿Desde cuando la pubilación es tema de conversación entre personas de 50 años? Sólo cuando la sacas tú para decir que estás harto, pero ahora me lo pregunta como para que vayamos a la par. Sobre todo pensaba que algún día podría leer estas páginas y reirnos juntos, pero ahora pienso que a él tampoco le haría mucha gracia. Sobre todo por que no hablo con él muchas cosas que escribo. Estamos un poco estresados por la situación: yo le exijo mucho por que mi impresión es que aporta lo de siempre y él cree que es mucho lo que pone y no se le reconoce y está infravalorado y es poco reconocido.
 
Mi cumple
Acabo de cumplir 51 años y este año ha sido el más triste que recuerdo. Incluso el año pasado, recién fallecido mi padre, como lo celebré en un restaurante, no resultó tan triste. Pero este año, como se cabreó mi marido y yo también, pues no fuí a cenar con mis hijos. Además, me organicé mal, por que podía haber invitado a comer a mis hijos con nosotros, pero para no estorbar, puse la cita entre diario. Realmente, debo decir que me he organizado mal. Pero me he quedado sin mi pequeña celebración y estoy muy triste. Me he dado cuenta de que quiero celebrar mi cumple con mi marido y mis hijos en armonía. Y si no la hay me afecta mucho. Necesito que me quieran, necesito confianza y transparencia de sentimientos, y ahora no puedo tener esto con mi marido. Está muy raro. Nos fuimos el fin de semana a la sierra y estuvimos muy cariñosos, intentando recobrar la sintonía. En el camino de vuelta a casa, se pone a contarme algo de la actualidad política y se pone agresivo, contando lo que haría o dejaría de hacer. Yo conduzco y callo. Todavía me dura el poso de la visión de su arrebato. Luego en un semáforo, se me cala el coche y se oye a lo lejos un pito. Coje y abre la puerta del coche y se pone a gritar al de atrás como un energúmeno, que si tiene algún problema, que que le pasa. El de atrás, se sale de la fila, se pone a su altura y le dice: ¿Es que te he pitado yo?, y mi marido le dice, Ah, bueno, perdona. Y pega un portazo, por que ya se estaba casi bajando. Y yo me pregunto, ¿Pero que le pasa a este? ¿Por que está tan alterado? Pues si pitan, que piten, yo solo me preocupo de mi coche y de arrancarlo. No me afecta lo de los demás. Total, que me dió un viaje terrible y me volví a poner triste por que no me gusta la violencia. Y noto que cada día me afecta más, lloro por las noches y no tengo ganas de reir. Y a él no se lo puedo ni comentar por que está fatal también. Si le contara esto, diría que le hecho la culpa de todo, que el es el culpable, y entonces se victimiza. Y como yo pienso lo mismo de mi, a ver que hacemos. Ayer le pedí que llevara a nuestra hija al aeropuerto para no tener yo que pedir permiso en el trabajo y le dije: Si le apetecía..., y me dijo que por que no se lo pedía con normalidad, que no es cuestión de si le apetece o no. Yo le dije que como hay que pedírselo todo con tiempo para ver si dispone de un hueco o quiere hacerlo, por eso le dije que si le apetecía. Yo le dije que hago muchas cosas que me apetecen o me van bien y otras por obligación, pero las hago. Y él no. Si no le interesa, sea quién sea, no lo hace.
 
Su hermana
Mi marido tiene un sobrino minusválido, con parálisis cerebral. Va en silla de ruedas y es un jovencito muy emotivo. Su madre, hermana de mi marido, es una mujer con mucha entereza y trabajadora que a veces necesita ayuda. Unas veces la pide y otras no. Ahí es donde hay que estar listo para ofrecerse y ayudar. El año pasado, el niño fue a un campamento de verano y a la vuelta, cuando nos vió, se puso a llorar y gritar y no tenía consuelo. Era su forma de expresar su emoción por vernos. Al principio creimos que era por que no estaba su padre, que viaja mucho por trabajo. Mi marido debió de quedar impresionado por los gritos del chiquillo, que repitió con motivo de su vuelta de otro viaje, delante de su padre. Este año, que tampoco puede estar mi cuñado para recoger a su hijo del campamento, comentó mi marido a su hermana, que no pensaba ir a recoger al chico para pasar otro rato igual de malo con sus gritos. Y así lo dijo y mi cuñada que está sola y necesita ayuda para recogerlo, ha llamado a una amiga para que la acompañe. ¡Y nosotros estamos en casa sin hacer nada! O sea, que hubiéramos podido ir a ayudar a mi cuñada, pero mi marido no quiere pasar por lo mismo y le dijo a su hermana, a mi no me llames para recoger al chico. ¿Te puedes creer semejante cosa? Si me hubiera enterado antes, sin duda que hubiera ido con ella, sola o acompañada de mi marido. Me parece fatal. Y el caso es que, como siempre, no se le puede comentar, despues, si se lo dijera, me diría que por que le doy tanta importancia o que no la tiene, y al final, que no le apetece ir. Yo hago las cosas que creo que debo hacer, sin mirar si me apetece o no. Muchas noches he estado recogiendo mi casa y fregando platos a las 12 de la noche, muerta de sueño y de cansancio, llorando a moco tendido por la vida tan arrastrada que llevaba y mi marido estaba en la cama, durmiendo o leyendo. Y de eso no se puede hablar ni lo reconocerá nunca.
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Preocupación por el verano
Este verano está siendo especialmente duro para él. Tiene pocas actividades y yo tengo muchas. Sigo con la Presidencia de la Comunidad que me dá mucho trabajo, además tenemos problemas en el barrio por unos asentamientos ilegales en chabolas y tiendas de campaña. Debido a esto último, me he implicado en protestar y voy a los plenos de mi Junta municipal, hablo con reporteros de periódicos de barrio, trabajo con un partido político y tengo previsto, para que nos hagan más caso, formar una asociación vecinal y presidirla. Total, que él solo quiere estar conmigo, pasear y descansar y yo estoy dale que te pego. Y lo lleva fatal. Pero claro, no quiero pararme por él. Somo mayorcitos para organizarnos. Durante muchos años, yo he estado supeditada a él y a mis hijos. Ahora mis hijos son mayores y no me dan tanto trabajo. Pero mi marido está en casa prejubilado y quiere toda mi atención. Además, plancha, pone lavadoras y lavavajillas. Ah! y compra el periódico. Y por hacer estas tareas domésticas, piensa que abusamos de él y que le hacemos de menos. Ayer le dije que si nuestro hijo no hacía nada en casa, él tambien había sido así. Y se cabreó aún más. Me dijo que no podía igualarle con respecto a mi hijo y que él siempre había colaborado en casa. Me tuve que callar y decirle que mi percepción de lo que él trabajaba en casa cuando estaba en activo laboralmente hablando, era muy distinta a la que él tenía de si mismo y que no podía, por tanto, valorar ni comparar. Además, cualquier cosa que diga es un reproche para él. Si ve una bolsa de plástico en la encimera de la cocina, la coje y la guarda. Yo me tengo que callar por que la había sacado yo para recoger la caca de la gata y tengo que volver a cogerla de donde la había guardado él. Si le digo que la deje que es para ser usada, la suelta como si le quemara, levanta las manos para no ser reprendido y dice, no, si yo solo quiero recojer, pero claro, cualquier cosa que hago, lo hago mal, soy un estorbo, mejor me voy y no hago nada para no molestar. Y yo le digo, pero si estoy yo en la cocina, haz otra cosa o quédate tu en la cocina. Luego, trás la cena, retira los platos de la mesa, los mete en el lavavajillas y se va. Queda recoger la cocina, pero eso ya no es tarea para él, es mi trabajo. Yo lo hago y no digo nada, me siento media hora después que él y no digo nada, y luego tengo que aguantar que diga que él es el que más trabaja y que nuestro hijo no hace nada en casa. Tendría que recordarle a mi marido que los meses previos a los exámenes, tuevo que presentar trabajos y no hizo nada en casa, yo tueve que poner las lavadoras y planchar y punto en boca. Y de eso ya no se acuerda. ¿Que puedo hacer? Tengo la mejor de las voluntades pero no depende de mi su actividad, tiene que ser iniciativa suya. Su actividad no depende del cese de las mías. Además, si algún día leyera esto se sentiría ofendidísimo por que es un gran defensor de su intimidad. Estas cosas que yo escribo aquí no las sabe nadie. A ver si nos calmamos.
 
No se como.....
Después de quedarnos en casa sin salir, me dijo que nadie más que él sentía haber reaccionado así, pero que él ve que nuestro hijo es un caradura y que no hace nada en casa. Cuando llegamos tenía la lleve puesta por dentro y no pudimo entrar en nuestra propia casa, tuve que llamarle al móvil para que abriera, al entrar mi marido vió que el casco de la moto estaba encima de la mesa de la cocina, no en su sitio, y por eso se cabreó, por que el niño vive como un marqués y nos tiene a su servicio. Tampoco entiende que haya tenido que poner por toda la casa una canaleta con el cable de datos para el ordenador del niño. Dice que no le hago ni caso a lo que él dice. En eso tiene razón pero se debe a que si le hiciera caso, no haría nada o muy pocas cosas por que tenemos distintas formas de ver la vida. Tambien es cierto que debido a esto, muchas veces meto la pata, pero me compensa a la larga hacer determinadas cosas que no hacerlas. Le dije que he puesto el cable por que es una cosa que no me cuesta nada, después de los innumerables sacrificios que he hecho a lo largo de mi vida con ellos tres. Mi hijo a terminado su carrera, está trabajando, viene a casa a las 8 o a las 12 de la noche de trabajar. No le limpio su habitación. Se hace la cama o no se la hace y efectivamente, no hace cosas de casa (lavadoras, lavavajillas..etc) pero es por que no está. Mientras tanto, los que estamos somos mi marido y yo. Sobre todo él, y claro tiene la sensación de ser la chacha, por que está en casa todo el día prejubilado. Ha terminado la Universidad, ha estado una semana fuera con un amigo trabajando, y la vida sigue. Mi hijo y yo nos vamos a trabajar, mi hija ya no vive en casa y resulta que se pasa los días sin hablar con nadie. No tiene costumbre de llamar a nadie por que siempre lo he hecho yo y tampoco le puedo pasar muchas tareas mías, por que todas son marrones. Dijo de pintar la barandilla de la terraza y cambiar el pasamanos de madera. Le dije que en la comunidad vamos a hacer un arreglo de fachada que incluye ese arreglo. Se enfadó por que dice que para una cosa que se le ocurre, que se la estropeo. ¿Y que quiere que haga, dejarle que trabaje y que luego venga el de la obra y se lo estropee? Pues, ya le dije, haz lo que quieras. Además no se lo dije para fastidiar. Ahora cada vez que abro la boca, se lo toma como un reproche.
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¡Y al final estalló!
Ayer por la tarde al llegar a casa los dos juntos después de hacer la compra, se cogió un cabreo monumental con nuestro hijo y tiró una bolsa de compra contra el casco de la moto, que estaba sobre la mesa de la cocina. Se lió un buen estropicio y yo me cabreé por que esos estallidos de ira no los soporto. Le grité y le dijo que esto no podía seguir así y que ya no sabía ni como tratarle para que no se cabreara. Además, teníamos previsto ir a cenar con nuestros hijos y sus parejas para celebrar nuestros cumpleaños y le grité que no pensaba ir con él a ningún sitio después del espectáculo.
Cancelé la cena por que hubiera tenido que fingir que estoy de buen humor delante de mis hijos. Si hubiera sido una cena con otras personas, quizás hubiera ido, pero con mis hijos no. Además, ¿con quién cenamos nosotros, si no es con la familia y poco más?. Él está pasándolo mal y estoy hecha un lío. Lo primero es decir que mi marido tiene por costumbre, una vez al año o cada dos, acumular tensión y en vez de hablar del tema, lo calla hasta que no puede más y salta dando golpes y rompiendo cosas de casa. Voy a cumplir 51 años y no pienso aguantar eso. Cada vez que le veo cabreado o en tensión y empieza a mirar con ojos de buscar que romper, es que no puedo. Es muy desagradable verle como si fuera un gorila dando golpes y yo lo llevo peor por que he tenido antecedentes violentos en mi propia casa. Mi padre me daba unas buenas palizas cuando yo era adolescente y le salía rebelde. Por eso lo paso fatal. Y él no se acuerda de esto. Ni de otras cosas, de tortas que les daba a los niños cuando era pequeños y ya no aguantaba la tensión del momento y yo tenía que ponerme en medio para separarle, que cuando se pone burro, se pone, y eso no se le puede recordar ni decir, sobre todo ahora por que dice que solo le hago reproches.
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