A veces alardea de sus aportaciones a la casa
Bueno, ahora lo último es que a veces, delante de la gente, se pone a alardear de todo lo que aporta en casa, lo cual es cierto, pero se olvida que durante años, mientras él trabajó fuera de casa, como yo, todas esas gestiones las hacía yo. De hecho, me dice: ¿Que hacías antes de que estuviera yo en casa cuando tenía que venir un obrero? Pues, decirle que viniera por la tarde que es cuando había alguien en casa y si no, pedir permiso en el trabajo para abrirle la puerta y dejarle la llave y luego dejarle solo por que me tenía que ir a trabajar. ¡Es asombroso! No se acuerda de nada, en realidad la que debería alardear soy yo por que durante 30 años de casados, mi marido no ha sabido que existían los obreros que reparan la casa y sus horarios. Por supuesto que le reconozco su trabajo, pero ahora que no tiene universidad ha coincidido que han tenido que venir a reparar varias cosas y estaba él en casa. Pero si hubiera sido en horario de clases, me hubiera tocado quedar por la tarde con el obrero, como siempre, por que él no va a dejar de ir a clase por ese motivo.
Mi marido ha cambiado mucho despues de casi 5 años sin tener un trabajo fuera de casa: plancha, hace algunas comidas y gestiones varias con la kioskera, pero a veces todavía hay que rogarle. Por último, a pesar de lo dicho, no vamos mal, vamos bien.
Mi marido ha cambiado mucho despues de casi 5 años sin tener un trabajo fuera de casa: plancha, hace algunas comidas y gestiones varias con la kioskera, pero a veces todavía hay que rogarle. Por último, a pesar de lo dicho, no vamos mal, vamos bien.
Mejoras y desorientación
Hace meses que no escribo nada, no por que no tenga cosas que contar, es que no he tenido tiempo. Ahora con el trabajo extra de la Asociación que me he buscado, mis pocos ratos libres los tengo ocupados y a veces, le quito tiempo a él para hacer cosas por el Barrio. Como tiene que estudiar, cuando está ocupado, yo me apaño para hacer otras cosas, pero cuando deja de hacer cosas, me mira con ojos de querer estar conmigo. Yo lo aprecio esto muchísimo, pero su visión contemplativa de la vida, no es la mía. Yo tengo que estar haciendo cosas continuamente y luego sentarme a leer o a ver la tele o lo que sea. Él sólo hace las dos últimas cosas y por eso se asombra de mi actividad. Cosas positivas a resaltar: me ayuda en mi tarea, a veces activamente y otras no interviniendo y dejándome hacer. Cosas negativas: que se siente muy deprimido por su enfermedad del intestino y por que no se situa o no se centra. A veces le miro y no sé si está haciendo lo que quiere o qué. Yo puedo afirmar que, dentro de mis limitaciones, hago lo que quiero y lo que hago me satisface, tanto en mi trabajo como fuera. Siempre encuentro el lado bueno de las cosas y le pongo luz a la oscuridad. Él no, siempre ve el lado negativo, todo es oscuro y además lo hacen en su contra para no dejarle en paz. Su filosofía de la vida es: yo no me meto con nadie, que nadie se meta conmigo. Y cuanta más actividad tengo, más desorientado se encuentra él. Este mes de junio lo ha pasado mal, por su enfermedad y por su falta de objetivos. No digo que no los tenga, pero deben ser tan excluyentes que deben requerir cortar por lo sano y no se atreve. Intentaré hablar con él. Ahora nos vamos de vacaciones y la expectativa es buena. Y nos queremos mucho.





