No veas que pollo me montó
Todavía estoy mosqueada y asustada de la rabia que sentí y del desprecio que me mostró. Hemos estado de vacaciones con nuestro coche, conduciendo por Francia e Italia. Y a la vuelta, yo no sé si debido al cansancio de los dos, se produjo dentro del coche una situación muy desagradable. Iba yo conduciendo desde hacía una hora o más, volviendo por Francia y probablemente, debido a falta de atención y concentración, cogí una cuesta abajo a velocidad elevada y mi marido se asustó: ¡que vas en 5ª, reduce que es una cuesta abajo y hay muchos coches!. Vale, reduje la velocidad y nada más hacer un par de curvas, aparece un peaje. ¡Agg, un peaje, frena, frena, vas como loca, esque no te enteras!, Vale, paro en el peaje y cojo el ticket. Nada más salir hay un bifurcación de la carretera y le pregunto: ¿Es por la derecha, voy a la derecha? Y en ese momento se pone como un histérico a gritarme y a decirme que no, que no es por la derecha, que adonde voy, ES A LA IZQUIERDA, VE A LA IZQUIERDA, y despues de gritarme, preso de los nervios, se pone a dar golpes al salpicadero con los dos puños, hasta que se desahogó y paró.
Yo me quedé de piedra, me asusté, me horrorizé. No es la primera vez que da golpes. De vez en cuando se cabrea y da golpes por casa, en la anterior casa tenía una puerta abollada de un puñetazo. Cuando los niños eran pequeños alguna vez se le fue la mano y yo me puse delante para pararle por que se pone ciego de furia. Este es uno de sus aspectos más desagradables y él no se dá cuenta pero a mi me afectan mucho. Me he quedado fría con él, no soporto que reaccione así, le desprecio en ese momento. Luego, él también lo pasa mal, pero me da lo mismo. su problema es que no sabe controlarse. Supongo que se controlará bastante, pero no es suficiente. A nuestros hijos los asustaba, sobre todo a mi hijo, se quedaban asustados en sus cuartos como si hubiera un perro rabioso en casa. ¡Y ahora, me chilla a mi, por un fallo que he tenido! Él ha tenido ochocientos y yo se los tengo que aguantar. Al final, conseguí para en una cafetería de la autopista y rompí a llorar amargamente y le eché en cara su actitud. Todavía no se me ha pasado. He perdido la confianza en él, con él era con el único que podría sacar a la luz mis debilidades y defectos y resulta que me chilla por ellos cuando él vive a mi costa. Si, vive de mis esfuerzos y de mis trabajos, en casa, con la familia, con los amigos. El día que yo me muera, va a quedarse solo. Y encima me chilla. ¿Que leches le pasaría por la cabeza?. Espero que se me pase por que estoy muy enfadada con él.
Yo me quedé de piedra, me asusté, me horrorizé. No es la primera vez que da golpes. De vez en cuando se cabrea y da golpes por casa, en la anterior casa tenía una puerta abollada de un puñetazo. Cuando los niños eran pequeños alguna vez se le fue la mano y yo me puse delante para pararle por que se pone ciego de furia. Este es uno de sus aspectos más desagradables y él no se dá cuenta pero a mi me afectan mucho. Me he quedado fría con él, no soporto que reaccione así, le desprecio en ese momento. Luego, él también lo pasa mal, pero me da lo mismo. su problema es que no sabe controlarse. Supongo que se controlará bastante, pero no es suficiente. A nuestros hijos los asustaba, sobre todo a mi hijo, se quedaban asustados en sus cuartos como si hubiera un perro rabioso en casa. ¡Y ahora, me chilla a mi, por un fallo que he tenido! Él ha tenido ochocientos y yo se los tengo que aguantar. Al final, conseguí para en una cafetería de la autopista y rompí a llorar amargamente y le eché en cara su actitud. Todavía no se me ha pasado. He perdido la confianza en él, con él era con el único que podría sacar a la luz mis debilidades y defectos y resulta que me chilla por ellos cuando él vive a mi costa. Si, vive de mis esfuerzos y de mis trabajos, en casa, con la familia, con los amigos. El día que yo me muera, va a quedarse solo. Y encima me chilla. ¿Que leches le pasaría por la cabeza?. Espero que se me pase por que estoy muy enfadada con él.





