Está muy serio
La verdad es que está muy serio, sobre todo por que yo no paro y tengo poco tiempo para él. Mi marido procura no agobiarme ni influenciarme pero a veces me siento fatal. Pero no puedo parar, este mes está lleno de reuniones en la A.V. y llego tarde a casa. Y luego, tengo que ir al gimnasio, que no voy. Primero dijo que se apuntaría conmigo, pero de momento no ha hecho intención. Total, que con las reuniones, la que no va al gimnasio soy yo. Ahora, me acerco a ver a mi madre, una vez a la samana y a veces ni eso, pero es otra cosa añadida. Total, que un desastre, se pasa el día sólo en casa, prejubilado, pensando que no tiene una tarea definida, sin misión y con tareas domésticas asignadas: planchar, poner y recoger lavadoras y algún día hacer la comida. No es un panorama alentador, pero tiene que salir de él hacer las cosas. Recuerdo el primer año que estar en casa que le animé a que hiciera tai-chi, por que a mi me gustaba. Ahora, en el gym la que hace tai-chi soy yo y él lo dejó por que no fue su iniciativa. Total, que tiene que tener sus propias iniciativas, si no todo lo que haga será forzado. Bueno, seguiremos de cerca el asunto, yo me dedico a él todo lo que puedo, pero es que me cambia completamente. Aunque no diga nada, es tremendo entrar en casa a cualquier hora y encontrarlo sentado en la butaca leyendo. No pasa nada por mi ni por mis hijos, es que a veces nos parece que no participa. Está esperando que le llamemos para hacer cosas. No sé, ya lo pensaré que clase de sensación es esa para explicarla otro día.





