No creo que lo vea
A pesar que al principio dije que estos comentarios los vería mi marido con el tiempo, la verdad es que creo que es mejor que no, por que se sentiría ofendido. A mi me basta con escribirlos por que es mejor así y por que es dificil desahogarse con alguien y que no te malinterprete. Incluso mi marido podría malinterpretarme. Pudiera parecer que me rio de él, pero no es así, de hecho todo lo que escribo son cosas que pienso de ahora y de siempre y no por eso he dejado de quererle, es solo que hace cosas curiosas que cuando las analizo, me hace comprenderle mejor y a estar cerca de él. Por ejemplo, es una persona que se siente observada continuamente cuando en realidad nadie le mira ni se da cuenta de que está allí. A todo esto, yo voy con él y no noto nada de particular, si acaso las miradas habituales hacia alguien que entra en un lugar. El otro día, subimos al autobús y nos situamos de pie pegados a las barras del centro, cerca de los asientos. Su mirada se cruzó con la de un señor que estaba sentado solo. El autobús arranca, y al momento el señor se levanta de su asiento y vuelve a cruzar la mirada con mi marido, el cual se pone a hacerle señas de que no con la mano, que no se levante. A todo esto sin cruzar palabra, yo le veo que le dice que no a un señor, incluso por dos veces y con ademanes de que no queríamos los asientos. Entonces el señor le dice casi extrañado, que no le estoy haciendo ningún favor, que me tengo que bajar en la próxima. Yo lo contemplé todo y me pareció asombroso como una persona que su filosofía es pasar desapercibido, de repente se cree el centro de atención por cruzar una mirada. Yo seguí a su lado como si no pasara nada, ni siquiera comentamos el tema, y seguimos charlando de otra cosa. Se siente en evidencia en muchos momentos y lo pasa fatal si tiene que entrar en un sitio que hay mucha gente y preguntar, como si todo el mundo fuera a mirarle, cuando en realidad en esos casos es cuando menos nos miran. De hecho, son cosas que ya ni hablamos pero yo tengo que hacerle muchos recados por que todavía le da corte comprar el periódico, comprar tabaco, pedir en un bar. Bueno, eso ya de pedir en un bar es horrible, me pregunta ocho veces que que voy a tomar como para tomar carrerilla para cuando le pregunte el camarero, y luego cuando le pregunta, me mira y me pregunta: ¿Que vas a querer? y al final tengo yo que pedir lo mio y lo suyo. Antes, cuando trabajaba, lo tenía como algo anecdótico pero ahora que estamos juntos más tiempo hay días que no lo soporto, por que además le encanta entrar en un bar y tomarse un cafe, pero ya para mi es un suplicio, aparte de un gasto tonto. La gente entra a tomarse un cafe y estar un rato sentados, no a pagar 1,20 euros, tomarse el cafe y salir corriendo. De todos modos, ya me estoy cansando de ciertas cosas de su forma de ser y ya no me hacen tanta gracia como antes.





