logotipo

img_google
Ser mujer de un prejubilado de banca
Cosas que le pasan a la mujer cuando a su marido le prejubila el Banco.
Sindicación
 
Cada vez me rio menos
Sinceramente, cada vez me rio menos. Y ya no me hacen gracia sus tonterias. Cada vez que cumplimos años, acumulamos una experiencia y disfrutamos más de las cosas, yo al menos me siento así, cada vez me siento con más capacidad de hacer cosas nuevas. Y supongo que él tambien, pero a la vez, estoy cada día más cansada, trabajo mucho fuera de casa, mis hijos, aunque tienen 24 y 22 años, todavía me hablan y me cuentan sus cosas y me dan mucha tarea. Él no se da cuenta de que ya ha pasado un tiempo de adaptación y que no estaría mal que aún hiciera más cosas en casa. Pero eso es impensable y es algo que debo asumir. De acuerdo, lo asumo, pero luego cuando hablamos él y yo y quiere que me ria, pues no me hace gracia. Es decir, que no tengo humor. Sobre todo cuando veo que vemos las cosas de manera muy diferente. Por que yo, su situación de LIBERTO como yo le digo, la hubiera enfocado de otra manera. Ya he reconocido que me da envidia pero a la vez aún no he notado el beneficio para mi. En cuanto a las tareas de casa, no quiero ser ingrata pero aunque viene bien lo que hace, en realidad se limita a cuatro cosas y no amplía. Pero bueno no voy a ser quejica. Lo importante es que estamos bien y tranquilos. También podía buscarse un trabajo o algo que le suponga un ingreso, pero nada. De momento va a hacer el acceso a la universidad y va a estudiar el próximo curso. Está muy ilusionado y yo tambien, así tiene algo que sea una rutina. Pero todos estos pensamientos me rondan cuando hablo con él, y cuando hace sus bromas, yo creo que se me nota en la cara que no le voy a reir las gracias no vaya a ser que se acostumbre y cuando yo le exija algo más, me mire con cara rara, como diciendo: yo eso no lo hago que no es mi competencia.
No