He sufrido un shock
¡Qué horror! ¿Qué he hecho! Desde el primer momento me sentí fatal. Según envié el correo, me puse a llorar. Me he hundido personalmente, me encuentro fatal. Ahora me pregunto, ¿Por qué lo he hecho? Estoy arrepentida. Cuando he llegado a casa, no me ha preguntado nada. Está como si nada. Y encima salimos a comprar una cosa y me dice: Vaya horror de Madrid, a ver cuando me largo. Y yo le miro y le digo, ¡pero de que hablas! Acabas de tener la oportunidad y la has desperdiciado, y encima me cuentas una batalla que no me la puedes repetir a la cara. Cuéntaselo a otro que no sepa que ha pasado. En ese momento, va y me dice que prefiere no acompañarme por que si no vamos a seguir discutiendo. Así hemos estado, sin hablarnos hasta el siguiente fin de semana. Yo he estado de los nervios, con un come come que no se puede aguantar. Por fin, he sacado el tema y le he explicado, como he podido, lo mal que estoy. Mi marido me dice ahora que no le interpreté bien. Ya lo creo que le entendí, pero además le añadí que no me fié de él. Y por eso me dió miedo la perpectiva y renuncié. Fué una decisión loca y cobarde por mi parte. Yo solo deseaba ser respaldada y poder enfrentarme a un cambio de trabajo con gran seguridad, sin dudas, entrar por la puerta grande. Y esa sensación no la tuve y yo no supe ganarme a mi marido. Debí hacerle ver que al principio podía parecer una plaza más pero con el paso de la entrevista, me sentí como la elegida. Ha sido una gran decepción por dos lados, uno por que no le sentí como yo esperaba y porque yo no me he hecho valer en casa. Vivo para ella y en función de ella y no tengo vida propia. Estoy pasando unos días de sufrimiento extremo por haber renunciado a la plaza. Me he sentido actuando en contra de mi voluntad por no forzar la de él. Esta situación me recuerda a la ya he vivido anteriormente: cuando cambié de categoría en la empresa, me tuve que marchar a trabajar a Sevilla y él me dijo: es mejor que te vayas por que si te quedas no va a haber nadie que te aguante. En ese momento acertó, por que vió en mi que la finalización del esfuerzo personal que había hecho para cambiar era el traslado y estuvo dispuesto a asumirlo. Y lo hizo con dos niños pequeños. ¿Por qué ahora nó con los hijos más grandes y él sin ligaduras con su trabajo? ¿Por qué no me apoyó? HE SIDO UNA COBARDE.





