Dedicación
La verdad es que desde que él está asistiendo a la Universidad, he notado que las cosas que hacía en casa, ya no las hace con la misma frecuencia. Ahora tiene las mañanas ocupadas y por las tardes prepara trabajos y estudia, o se documenta o lo que sea. No se ha dado cuenta de que al manos, ponía lavadoras, las recogía, y planchaba. Ahora, diariamente no hace esas tareas por que se pone al ordenador y se le pasan las horas muertas por que se encuentra cansado o atareado. En cuanto a la plancha, solo dispone de los viernes por la mañana para ello, y si tiene cosas que hacer, pues la plancha queda postergada. En fin, que me he vuelto a cargar de trabajo. Encima no le puedo decir nada por que lleva todo este tiempo, desde que está en casa, oyéndome hacerle reproches. Por que, por más que lo intento, las dos primeras veces, se lo digo sonriendo pero la tercera vez que le repito algo ya no se lo digo con la misma alegría. De momento, esta nueva situación no ha servido para que yo mejore. Al contrario, ahora, como estudia, yo tengo una mayor dedicación que, entre otras cosas, se ha reflejado en que he dejado de escribir en el blog, durante varios meses, que han coincidio con su periodo de estudios. Al principio me hacía gracia ver como se iba integrando en la universidad y sus costumbres, pero luego me di cuenta de la repercusión que ha tenido sobre mi, y no me he atrevido a abrir la boca. No merece la pena. Se coge unos cabreos cada vez mayores y cada vez se siente más incomprendido. De momento tengo aguante pero ya veremos como va la cosa. Como prejubilado de banca va avanzando en su nueva vida, descubriendo que tiene que hacer muchas cosas por si mismo, por que él tiene más tiempo que yo y yo no estoy siempre a su lado para solucionarle los problemas. En ese aspecto ha aprendido mucho y en bastantes cosas es más autónomo, pero en las de casa, depende de mi, o al menos yo lo percibo así. Desde luego, si le preguntas a él, apenas da trabajo y no molesta, pero es inevitable que quiera comer, se mueva por una casa limpia y tenga la ropa lavada, recogida y lista para la plancha, e incluso planchada.





