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Ser mujer de un prejubilado de banca
Cosas que le pasan a la mujer cuando a su marido le prejubila el Banco.
Sindicación
 
No bajar la guardia
Procuro no bajar la guardia para mantener el tono de trabajo. Por que según se aproximan las vacaciones de la Universidad, la cosa va cambiando. Ahora mi marido lleva el ritmo de los estudiantes. Lleva dos meses haciendo trabajo a toda pastilla y dedicándole todo el tiempo del mundo. Siempre en el cuarto del ordenador, con sus pitillos y el portatil encendido, rodeado de libros. Y lo que hasta ahora hacía: NADA, NO TIENE TIEMPO. Vive absorbido por los estudios, ya no sale para recoger lavadoras, tenderlas o planchar. Es decir, que lo que había conseguido realizar en casa, ahora, en este periodo ha dejado de hacerlo. Evidentemente, al contrario que cuando lo empezó a hacer, que lo anunció a bombo y platillo, ahora ha dejado de atender esta tarea en silencio. Yo me he dado cuenta, evidentemente y también en silencio, me he puesto a planchar. Él me ha visto planchando pero como sabe que no le puede dedicar tiempo, pasa resoplando a mi lado, como dieciendo. Hay que ver, que mal voy de tiempo. Así pues, menos mal, que sigo con mi marcha. No merece la pena discutir ni presionarle por que veo que le cuesta centrarse y bueno, entiendo que es este periodo y que luego entre él y mi hijo, que está igual, voy a pasar un verano increible. Harán la comida, la cena, la colada, plancharán, se recogerán sus habitaciones. Yo solo me limitaré a hacer la compra semanasl, la del supermercado, limpiar la casa y recoger mis propias cosas. ¿Será verdad esto?
No