logotipo

img_google
Ser mujer de un prejubilado de banca
Cosas que le pasan a la mujer cuando a su marido le prejubila el Banco.
Sindicación
 
Repetir las cosas
Pues vamos solo regular, por que las cosas se están complicando. Como mi marido ha estado estudiando y dedicado a su carrera universitaria (me resulta curioso decirlo, por que me siento como si yo me dedicara SOLO a trabajar fuera y dentro de casa, en fin!) pues ha pasado una época en la que no ha colaborado en casa como antes y ahora le está costando coger el ritmo. De momento lo que observo es que le gusta más la actividad intelectual que la doméstica, y ahora se ha planteado para hacer este verano un catálogo de libros y música. Me parece fenómeno por que yo tengo preparadas dos bases de datos de libros y música y no consigo meterle mano, por que no llego al ordenador, siempre acabo en la cocina. Pues nada, ayer mismo se ha puesto manos a la obra. Y en este caso, ¿Que tengo que objetar?. Pues que ocupa su mente en estas cosas y luego, cuando yo llego a casa de trabajar, me saluda, me cuenta y mientras yo me dirijo a la cocina a buscarme la comida por que no dejé nada hecho del día anterior y mientras abro el frigorífico, a ver que hay, me mira con ojitos de querer, de querer comer y le pregunto: ¿Has comido? y me dice que no, que me estaba esperando. ¿Esperando, para qué, para que te haga la comida? le pregunto y me dice que para comer juntos. ¿pero, es que no has visto que no había nada preparado y no se te ha ocurrido hacer algo para los dos? le digo, y me contesta que sí se había dado cuenta y que había pensado un algo, pero que como soy muy especial con mis dietas por si acaso no era de mi agrado y le echaba la bronca, que no ha hecho nada. Me quedé frita: A estas altura de nuestra vida, después de dos años de prejubilado y trás sucesivas conversaciones con él sobre el tema de la comida, que se pueden ver en artículos de 2006, todavía no toma la iniciativa, es como si se hubiera desentrenado. En cuanto se habitúa a una tarea doméstica, si existe un periodo que le altera la repetición, volvemos al principio. Total, que aparece mi hijo de 23 años y me dice que le ayude a algo, y le contesto que no puedo por que tengo que hacer la comida para su padre y para mí. Y me dice que por qué tengo que hacer eso cuando él se ha hecho su comida. Es decir, mi hijo, al menos, ya ha aprendido que cuando tiene hambre, debe mirar en el frigorífico y si no ve nada, coge lo que puedas y búscate la vida. Mi marido piensa en clave de pareja: No hay nada, si cocino algo, me toca comer solo. Espero a que venga ella y comemos juntos. Pero en el camino se le ha olvidado una parte: Cocino para los dos y me espero a que venga y comemos juntos.
No