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Ser mujer de un prejubilado de banca
Cosas que le pasan a la mujer cuando a su marido le prejubila el Banco.
Sindicación
 
Días para mis padres
He pasado un mes y pico sin escribir nada en el blog por que he estado muy ocupada con mis padres. Mi padre falleció el pasado 19 de julio y por ese motivo he estado centrada en otras tareas y apenas he podido pensar en otra cosa, sobre todo por la ayuda que he podido prestarles y que me ocupaba mucho tiempo. En este caso, he de decir, que la compañía de mi marido ha significado mucho para mi, por que ha estado cerca de mi. En los momentos más difíciles, ha estado en un segundo plano pero visible por si le necesitaba. Eran momentos de vivir junto a los hermanos y mi madre, y yo siempre le veia por allí cerca, rondándome y muy atneto. Por un lado, casi le eché de menos por que no estaba acostumbrada al hecho de tenerle cerca y no hacerle caso. Pero bueno, se ha portado muy bien conmigo. Hace un año, el 15 de junio de 2006 murió mi suegra y yo procuré hacer lo mismo con él y sus hermanos, ayudarles, estar cerca y no ser un estorbo. En ese caso, como mi suegro ya no vivía, al morir su madre se cerró una etapa de su vida y comenzó una nueva, sobre todo con respecto a sus dos hermanos. La que necesitó ayuda y compañía fue mi suegra y como mi marido estaba prejubilado, era él el que podía estar más pendiente que yo. En ocasiones anteriores, cuando trabajábamos los dos, yo era la que llevaba a su madre al médico, a urgencias, la que bajaba a verla y la daba conversación hasta que él venía. Pero el último año de vida de su madre, mi marido le hizo mucha compañía. Pero ahora, con la muerte de mi padre, se nos abre otra etapa completamente diferente: la de atender a mi madre y pasar a tenerla en cuenta en nuestras actividades o al menos en algunas de ellas, y a eso no está muy dispuesto. Él ahora se encuentra en una situación rara, por que como está en casa, cualquier compromiso que yo pueda adquirir con mi madre o hermanos, le afecta directamente a la gestión de su tiempo. De todos modos, el tema de mi familia quedará de momento apartado de mis reflexiones de mujer de un prejubilado, y volveré sobre la gestión de su tiempo que es lo que ahora me preocupa.
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