Las riendas de la comunidad
¡Que maravilla tener un rato para mi sola! Evidentemente estoy en mi trabajo, por que en casa no hay quién pueda. Efectivamente, el año 2008 va de pena, porque tengo muchísimas cosas que hacer. La Comunidad de vecinos tiene un trabajo impresionante debido a que los anteriores presidentes, por distintas causas, no han hecho nada de trabajo efectivo, es decir, han trabajado en cosillas pero las gordas me han caido a mí. Además, y como ya tengo la experiencia de mi propia vida con mi marido, lo que él tiene que hacer al final lo hago yo. Es decir, cuando hace 10 años o así, él fue presidente, la mayor parte del trabajo lo hice yo y el se llevó el mérito. Por supuesto, sin quitarle el mérito que le correspondiera, pero el caso es que a mí no me correspondió ninguno.
Ahora, he tomado las riendas y trabajo a la vista de los vecinos. Mi marido se limita a escucharme y a comentar las cosas en casa conmigo y con mi hijo. Pero luego, cuando vemos a gente de fuera y no relacionados con la Comunidad, se pone a contarles las cosas como si las hiciera él personalmente. Es decir, lo cuenta todo en primera persona.
En principio como tema de conversación, me da igual como lo cuente, pero resulta que al cabo de un rato, siento como que me hace de menos y como si fuera transparente. ¿Que trabajo le costaría contar las cosas como son, diciendo todo lo que yo trabajo? Me he dado cuenta de que no es capaz de reconocerlo. Por que si contara a la gente todo lo que yo hago, le mirarian a él y le dirian: ¿Y tu que haces en tu casa?. Y como yo creo que él también se da cuenta, entonces empieza a canibaliza mis actos, tareas y resultados y le cuenta a la gente que lo hace todo él. Supongo que será una terapia para reforzarse.
Ahora, he tomado las riendas y trabajo a la vista de los vecinos. Mi marido se limita a escucharme y a comentar las cosas en casa conmigo y con mi hijo. Pero luego, cuando vemos a gente de fuera y no relacionados con la Comunidad, se pone a contarles las cosas como si las hiciera él personalmente. Es decir, lo cuenta todo en primera persona.
En principio como tema de conversación, me da igual como lo cuente, pero resulta que al cabo de un rato, siento como que me hace de menos y como si fuera transparente. ¿Que trabajo le costaría contar las cosas como son, diciendo todo lo que yo trabajo? Me he dado cuenta de que no es capaz de reconocerlo. Por que si contara a la gente todo lo que yo hago, le mirarian a él y le dirian: ¿Y tu que haces en tu casa?. Y como yo creo que él también se da cuenta, entonces empieza a canibaliza mis actos, tareas y resultados y le cuenta a la gente que lo hace todo él. Supongo que será una terapia para reforzarse.





