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Ser mujer de un prejubilado de banca
Cosas que le pasan a la mujer cuando a su marido le prejubila el Banco.
Sindicación
 
Desorientado
Ayer, antes de acostarse, me dijo que no sabía que hacer con su vida. Lo dijo sin enfado, sin depresión, más bien como sintiéndose desorientado. Fué un momento mágico en el que una persona se sincera con otra y le confiesa su más íntimo sentimiento. Yo lo sentí tanto que le dije que le ayudaría a buscar algo que le satisfaciera. Él está ahora estudiando en la Universidad pero aunque saca muy buenas notas y tiene dedicación, no le resulta satisfactorio, no le llena, sobre todo por que al estar prejubilado, cuando acabe tampoco le va a servir para nada. Además sabe que esto son unos años pero luego le queda el resto de la vida. Yo soy diferente y se lo dije. Soy muy polvorilla, me entretengo con una caña, limpiando, colocando, pintando, leyendo, cosiendo, trabajos manuales, ahora estoy con temas vecinales, moviéndome por el barrio, hablando con la gente y cosas así. Él es más tranquilo y menos participativo. Tenemos que pensar algo que le convenga. Por desgracia, ya sabía yo que llegaríamos a esto. Conozco su caracter y al final así ha sido. Ha tardado 4 años en darse cuenta. Quizás si hubiera seguido trabajando, habría sido menos evidente. Pero no quiso ni pensar en esa opción. Ahora, a veces, lo dice: ¿Y si me busco un trabajo? Pero no hace nada por buscarlo, solo se queda esperando que alguien le llame. Le comentaré si le vendría bien un trabajo. Y veremos como encauzamos esto. No tengo reproches ni cabreos, sólo que a veces imaginamos cosas maravillosas y realizamos huidas hacia adelante que no llevan a ningún sitio, si no tienes fuerzas suplementarias.
No