Miedo a perder nuestro cariño
Debe ser dificil siendo hombre y no estando acostumbrado a que los demás tiren de ti para cualquier cosa, que de repente toda tu familia, cada vez que hay algo que hacer en horario laboral, se acuerde de que tu está en casa, tocándote las narices. Tus hijos te piden que les recojas las fotocopias, o las entradas para el concierto de U2. Tu mujer te pide que vayas al Banco y que pidas el regalo de la cuenta depósito.. etc. Y te debes de sentir como una cosa sin vida propia. Pasas de ser el hombre superocupado que sale de casa a las 7 y media y vuelve a las 7 y media, y se encuentra todo hecho. Nadie te ha dado el coñazo durante el día. ¿Para qué? No es posible hablar contigo por que tienes las líneas ocupadas y el trabajo es estresante. De repente, te encuentras que solo te llaman para que hagas algún recado y empiezas a pensar que nadie te aprecia en lo que vales.
Mi marido reaccionó así, aunque el lo niegue. De verdad que estaba muy ofendido por que pensaba que solo le pedíamos favores y que no le estimábamos como antes. Pensaba que había dejado de ser a nuestros ojos el padre y marido de siempre. Un poco de razón tenía por que de ser una persona ocupada a quedarse en casa escuchando música pues nos dejó un poco descolocados. Y quizás pensamos que una forma de ayudarle a gastar su tiempo fuera la de evitar que nosotros lo perdiéramos. Tuvimos una conversación que en parte fue buena para nosotros. Le dejé claro que le seguíamos queriendo igual y que para nosotros era el de siempre pero con más tiempo y que no pensara que por hacer dos recados iba a ser menos para nosotros. Seguía teniendo la misma autoridad como padre ante nuestros hijos pero si se comportaba como alguien ajeno a nuestras necesidades, cuando todos hemos colaborado cuando el trabajaba, pues iba a resultar un poco extraño. Creo que tanto él como nosotros hemos puesto buena voluntad en entender la nueva situación. Aunque se siguen produciendo nuevos malentendidos todos los dias...
Mi marido reaccionó así, aunque el lo niegue. De verdad que estaba muy ofendido por que pensaba que solo le pedíamos favores y que no le estimábamos como antes. Pensaba que había dejado de ser a nuestros ojos el padre y marido de siempre. Un poco de razón tenía por que de ser una persona ocupada a quedarse en casa escuchando música pues nos dejó un poco descolocados. Y quizás pensamos que una forma de ayudarle a gastar su tiempo fuera la de evitar que nosotros lo perdiéramos. Tuvimos una conversación que en parte fue buena para nosotros. Le dejé claro que le seguíamos queriendo igual y que para nosotros era el de siempre pero con más tiempo y que no pensara que por hacer dos recados iba a ser menos para nosotros. Seguía teniendo la misma autoridad como padre ante nuestros hijos pero si se comportaba como alguien ajeno a nuestras necesidades, cuando todos hemos colaborado cuando el trabajaba, pues iba a resultar un poco extraño. Creo que tanto él como nosotros hemos puesto buena voluntad en entender la nueva situación. Aunque se siguen produciendo nuevos malentendidos todos los dias...





