logotipo

img_google
Mundo de Princesas
Las reflexiones y sueños de unas princesas del siglo XXI
Acerca de
Pienso que a veces soy cuerda y a veces loca, amo así la vida y tomo de todo un poco, me gustan los hombres , me gusta el vino y si tengo que olvidarlos bebo y olvido.
Sindicación
 
Montesco y Capuleto
Me ha hecho mucha gracía la frase que me acaba de soltar mi amiga, Luisa, ¡es como juntar Capuletos y Montesco!, así he decidido empezar este artículo. Se supone que esta historia de Capuletos y Montesco viene de las riñas familiares que mi amiga prevée en la cada vez más próxima comunión de una de sus tantos hermanos.
Supongo que en todas las familias hay estas dos bandas, en algunas más diferenciadas que en otras, pero lo cierto es que el caso de Luisa más que riñas son tragicomedias, su padre ha decidido derrocar del ranking a Liz Taylor y casarse un par de veces con respectivo divorcio y churumbeles incluidos , con lo cual la comunión como mínimo se aprecia entretenida, sobre todo con un ex-mujer rabiosa y no muy afable de caracter.
Lo cierto es que Luisa la tiene atragantada, pero claro que mi amiga tampoco es lo más equilibradito que he conocido, pero eso sí te da para escribir más novelas que en el Señor de los Anillos.
Luisa y yo nos conocimos hace unos 10 años, mientrás ella esperaba en la puerta para ligarse a los chicos de mi colegío, siempre fue una prematura, pero con mucha gracía. Historias tenemos para no dormir, pero la última que ha protagonizado si que ha sido de Romeo y Julieta total, con llamadas por el balcón inclusive.
He de reconocer que parte de culpa ha sido mía, por dejarla salir sóla este fin de semana, tuvo la ocurrente idea de presenciarse en casa de su ex, cual Romeo, rogandole su amor por la ventana, lo mínimo que se podía llevar era un jarro de agua fría de su ex suegra.
Pero bueno así es Luisa, impulsiva , alocada y divertida y una verdadera princesa, que como dicen es tan sensible que es capaz de notar la rotación de la Tierra y siente nostalgía, nostalgía de unos tiempos pasados que en algún momento fueron felices.
Yo en el fondo la admiro, porque creo que muy poca gente es capaz de luchar por amor y tampoco somos capaces de ironizar con nuestras riñas familiares, porque Capuletos y Montesco hay en todas partes.



Etiquetas:  
No